Persistimos juntas

Septiembre comenzó con cambios para Vita Activa. A partir de este mes, Nicole Martin es nuestra nueva Directora Ejecutiva. Su enorme experiencia como periodista, activista, feminista, acompañante empática y líder comunitaria llega a renovar y fortalecer a nuestra querida organización.

Septiembre trae cambios en Vita Activa. Nicole Martin llega para renovar y fortalecer la organización como nuestra nueva Directora Ejecutiva.

La nueva dirección tendrá la responsabilidad de acompañar la tarea de Vita con empatía y sororidad. Continuará la tarea de Lu Ortiz, nuestra co-fundadora, quien se dedicará a ser JSK Fellow en Periodismo en la Universidad de Stanford y apoyará a Vita Activa desde la Junta de Gobierno.

¿Quién es nuestra nueva Directora Ejecutiva? Nicole es periodista feminista, acompañante empática y líder comunitaria. Continuará la tarea de nuestra co-fundadora, Lu Ortiz.

Nicole Martin se dedica a fomentar y acompañar a redes transfeministas en América Latina. Formada con posgrado en Periodismo de Investigación, es cofundadora de la Revista Colibrí y lidera investigaciones colaborativas en la región. Investiga sobre derechos humanos, géneros y cuidados comunitarios.

Los cambios nos fortalecen, las energías nos renuevan. Nuestra organización continuará apoyando a mujeres y personas LGBTIQ+ periodistas, activistas y defensorxs de los derechos de género, del trabajo, de la madre tierra y de la libertad de expresión. Es nuestro propósito feminista hacerlo juntas, unidas en sororidad. Juntas… ¡persistimos!

Amorosamente, Las Vitas.

Los cambios nos fortalecen y renuevan energías. Vita continúa apoyando, resistiendo y acompañando. Persistimos... ¡juntas!

Si quieres contactar a Nicole, puedes hacerlo por Twitter en @nicolemartin_27 y también mediante correo electrónico en nicole@vita-activa.org.

vita-activa.org | @VitaActivaOrg

Protejamos nuestra cuerpa digital

Post: G.S.

¿Qué es una cuerpa digital? Esta se refiere a todos los datos que constituyen tu identidad en línea, a todo eso que forma parte del “tú” en las plataformas digitales y los sentires que vienen de tus interacciones, del contenido que consumes y de la hostilidad o libertad que percibes del ambiente digital.

Si es la primera vez que te encuentras con este concepto, aquí te compartimos nuestros aprendizajes durante el VitaFest.

Probablemente has escuchado hablar sobre “Seguridad digital”, esta ha sido un enfoque útil para abordar los riesgos -particularmente respecto del resguardo de información- cuando se trabaja con temas como la defensa de derechos humanos. A veces, esta se convierte en una herramienta para nombrar el primer pedido de ayuda en caso de vivir alguna situación en la que se vulneren derechos. 

La seguridad digital a veces se convierte en una herramienta para nombrar el primer pedido de ayuda en caso de vivir alguna situación de vulneración de derechos.

Sin embargo, durante el VitaFest conocimos más a fondo lo que implica ir un paso adelante: incorporar la “Seguridad holística”, que considera que nuestra cuerpa digital y nuestra cuerpa física/psíquica deben ser tratadas de manera integral. La tecnología es una extensión de nuestra corporalidad, por lo tanto, el cuidado que tenemos por nuestro cuerpo físico, es el mismo nivel de cuidado que deberíamos darle a nuestros datos en dispositivos digitales.

El informe de 2020 de la UNESCO y el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) “Violencia en línea contra las mujeres periodistas: Instantánea mundial de la incidencia y las repercusiones” deja claro que el 73% de las mujeres encuestadas sufrió violencia en línea. El 25% de ellas recibió amenazas de violencia física y el 18%, sexual. Estas violencias son reales y producen consecuencias reales en la forma en que habitamos internet y las tecnologías, en cómo ejercemos nuestros derechos y trascienden a consecuencias en nuestra cuerpa física productos del estrés, la ansiedad y el temor.

Entre los ejemplos más comunes de violencia en línea podemos identificar el escrache y la difusión de fotos sin consentimiento (mal llamado pornovenganza), la creación de cuentas falsas y otras formas de suplantación de identidad (phishing), la difamación y los discurso de odio, las amenazas y el doxing (cuando alguien publica información o documentos que permitan identificarte públicamente). 

Esto ocurre con más fuerza cuando se refiere a mujeres, personas LGBTIQ+, periodistas, defensoras de derechos humanos y quienes son parte de interseccionalidades como personas afrodescendientes, integrantes de pueblos indígenas y/o personas que viven con discapacidad, por mencionar algunos.

La “Seguridad holística” considera que nuestra cuerpa digital y nuestra cuerpa física/psíquica deben ser tratadas de manera integral.

El objetivo de todas estas violencias es promover la autocensura y la autoexclusión del espacio cívico virtual. En el informe “Ser periodista en Twitter: violencia de género digital en América Latina”  casi 70% de les periodistas entrevistades que sufrieron violencia digital vieron afectado su derecho a la libertad de expresión a partir de los ataques. Esto tiene consecuencias sobre el resto de la sociedad, ya que el retiro de comunicadores de las redes sociales empobrece el debate social y político, y por tanto, la calidad de las democracias de América latina.

No hay una medida única o correcta para enfrentar y combatir la violencia digital que aplique para todas las personas y todos los casos, pero podemos registrar pasos básicos para estar preparades y afrontar la situación con algunas herramientas:

Como prevención:

  • Date tiempo para mejorar tu seguridad digital: Lo mejor es que tengas contraseñas seguras y chidas, no vinculadas a datos personales, breves, que no se repitan en varias redes. Se recomienda que sean carácteres aleatorios, frases de algún cuento o poesía, superior a los 16 caracteres. Puedes usar administradores de contraseñas si los necesitas para recordarlas todas. Y además puedes chequear si las contraseñas que usas son seguras con esta herramienta. ¡Pero ojo! Incluso en esa página no pongas todas tus contraseñas. Prueba contraseñas “del estilo” para ver si vas por el camino seguro.
  • Chequea si tus direcciones de correo han sido compartidas por internet: puedes hacerlo desde esta página. Si compruebas que tu dirección de correo fue distribuída, recuerda que esto no es tu culpa. La responsabilidad es de las compañías que no protegen nuestros datos. Y luego procede a cambiar la contraseña por una mejor.
  • En tus cuentas, elige preguntas de seguridad que tengan respuestas que no se puedan encontrar en línea.
  • Usa autenticación en dos pasos cuando se te permita.
  • Protege tu número de teléfono con un PIN.
  • Para reporteras y periodistas: ten otra tarjeta SIM y así mantén separada la vida pública de la vida privada lo más que puedas..

Si estás enfrentando violencia digital:

Recuerda que nada de esto es tu culpa, no hay justificación para recibir violencias. Lo primordial es cuidar de tu bienestar y sentires, tomate el tiempo necesario para transitar y seguir estos consejos y recuerda que puedes apoyarte en todo momento de personas de tu confianza.

  • Es importante que mantengas la calma y sepas que no estás sola. Mira a tu alrededor, busca un círculo que te sostenga en este momento. Cuenta siempre con la línea de ayuda de Vita Activa. ¡Aquí estamos!
  • Revisa la configuración de privacidad de tus redes, esta tarea puede ser un poco abrumadora, si lo consideras necesario busca apoyo para hacerlo.
  • Identifica la cuenta desde la que se te violentó, denunciala en la plataforma en la que la violencia sucedió y pide a amigues y conocides que denuncien también. 
  • Bloquea y silencia a los abusadores.
  • Documenta o pide apoyo de una persona de tu confianza para hacerlo, guarda los sucesos que van ocurriendo con hora, fecha, contenido, red social. Esto puede servirte para entender los patrones de las agresiones o para tomar otras acciones más adelante.
  • Si así lo sientes, puedes responder, pero nunca con otra forma de abuso. Hay formas creativas de responder al abuso en línea, También hay buenas razones para elegir ignorar. No te juzgues por lo que decidas hacer, la decisión que tomes será la correcta.
  • Te recomendamos no compartir nombres, cuentas u otros datos de los abusadores. Además de publicidad, esto es doxing y puede ser usado en tu contra después. 
  • Acércate a tus comunidades de apoyo, pide ayuda Esto es fundamental para resistir. No estás sola, estamos todas juntas.

Y como aliade de una persona que enfrenta violencia digital, ¿qué puedo hacer?

  • Escucha con empatía y sin juzgar, ayudale a centrar sus emociones y sentimientos para contenerse y poder tomar mejores decisiones
  • Pregunta primero a la víctima que quiere hacer y respeta sus decisiones.
  • Supervisa, informa, documenta y acompaña conforme te los solicite la persona afectada.
  • Amplifica la publicación original con mensajes constructivos y respetuosos.
  • Reúne a la comunidad de apoyo o busca una ya existente.

Desde Vita Queremos romper dependencias, generar posibilidades y crear resiliencia nutriéndonos entre los distintos movimientos que trabajan para construir un mejor futuro para todes”, según mencionamos en el Panel “Seguridad Digital, Autodefensa y Resistencias”.  

Estamos contigo.

Cansada de no poder estar cansada

Post: G.S.

Durante el VitaFest, experimentamos el formato desconferencia, un espacio donde cualquier participante podía sugerir y votar el tema a debatir. Y entre los tópicos más votados surgió el cansancio como tabú. Allí y en ese momento, mujeres y diversidades descargamos nuestras reflexiones retenidas y silenciadas por tanto tiempo. 

Como activistas, periodistas y como mujeres enfrentamos una sobrecarga de labores y demandas sobre nuestro tiempo y disponibilidad.

¿Por qué me da culpa sentirme cansada? ¿Tengo que poder con todo yo sola? ¿Necesitar descansos me hace menos valiosa? ¿Qué estoy tratando de probar mostrándome invencible e incansable?

Como activistas, como periodistas, como mujeres activas en la sociedad civil y en la agenda de derechos, enfrentamos una sobrecarga de labores y también de demandas sobre nuestro tiempo y disponibilidad. Se nos exige estar en muchos frentes; en el cuidado de la casa, del trabajo, de las relaciones. Y siempre bellas, radiantes, sin chistar.

Nuestra cuerpa es integral y en ocasiones emite muchas alertas, llamados para que paremos. Son los dolores de espalda, el malestar en los pies, la sensibilidad en el estómago, los ojos que lagrimean, la irritabilidad en el humor. Somos nosotras gritando y no nos estamos escuchando. 

Nos auto-convencemos de que no es para tanto y nos sentimos culpables por darnos un momento libre. Nos castigamos por sentir el malestar y presionamos a seguir y seguir, en lugar de descansar. 

Merecemos aprender a poner un freno y dejar de violentar a nuestra cuerpa al ignorarla.

¿Te gustaría al menos intentarlo? Aquí te van algunos tips que logramos reunir entre todas durante la desconferencia en VitaFest:

  • Agenda tiempos “para tí” todos los días. Eso te ayudará a ponerte entre tus prioridades. Pueden ser tiempos para hacer algo concreto que te guste o simplemente “hacer nada” y desconectarte de las obligaciones. 
  • Dedícate momentos para compartir con otres que te hagan sentir querida.
  • ¡Sacude el sedentarismo! Puedes hacer yoga, aprovechar la rutina de cuidado de tus mascotas para salir a caminar, poner la lista de Spotify de Vita y bailar por la casa.
  • Conéctate con el aquí y el ahora. Centrar la atención en las sensaciones y manifestaciones de la cuerpa es un buen entrenamiento para el disfrute. Puedes buscar ejercicios de Mindfulness.
  • Busca apoyo. Si tienes los recursos, puedes iniciar una terapia. También puedes compartirle a alguien que necesitas ayuda, y aprender a delegar tareas. Esto también es una muestra de confianza hacia nuestro entorno.
  • Aplica la higiene del sueño y cuida los ciclos de descanso.
  • Recuerda que si puedes ser dulce y compasiva con otras personas, también puedes ofrecerte eso a ti misma y poner límites. Esto cuenta para familia, amistades y relaciones laborales. No estar las 24 horas del día disponible para el resto es perfectamente sano.
  • Conócete para saber qué tipo de cosas te funcionan a tí. No todas nos relajamos o nos sentimos igual con las mismas cosas. ¡Estas sólo son sugerencias!
Tips de autocuidado contra el cansancio: conócete para saber qué tipo de cosas te funcionan a tí. No todas nos relajamos o nos sentimos igual con las mismas cosas.

Si estás experimentando estrés, trauma, crisis, cansancio crónico y/o violencias de género, contáctanos. No estás sola.

Puedes revivir el Vita Fest aquí.

¿Cuándo y cómo pedir ayuda?

Pedir ayuda es un acto de valentía, gracias por llegar hasta aquí.

Durante los momentos de estrés o cambios en nuestra vida es común experimentar un gran número de emociones, muchas veces de forma simultánea, como el miedo, tristeza, ansiedad, enojo, entre otras. Todas las personas respondemos y reconocemos nuestras emociones de formas distintas y todas son reales y válidas.

¿Cuándo y cómo pedir ayuda? Pedir ayuda es un acto de valentía.

Las razones para pedir ayuda pueden ser diversas. A veces creemos que sólo se pide ayuda cuando experimentamos algún tipo de crisis. Sin embargo, un pequeño sentimiento o un pensamiento persistente en el fondo de nuestra mente nos puede hacer sentir preocupación e inquietud.

Las señales para buscar ayuda a veces son muy visibles y otras no. Solemos sentir que algo no encaja o nos sentimos incómodes y estas señales son suficientes para buscar apoyo. 

La creencia popular nos dice que sólo debemos buscar ayuda cuando todo está descontrolado o sentimos un colapso pero, desde Vita Activa, pensamos lo contrario: buscar ayuda cuando detectamos pequeñas señales de que algo no anda bien puede ser una buena medida preventiva para nuestra salud mental.

Puede evitar que nuestros sentimientos nos sobrepasen y tomen control sobre nosotres, llevándonos a tomar decisiones que, tal vez en otras circunstancias, no hubiéramos tomado ni volveríamos a tomar. 

Ilustración en donde aparece el texto: Pedir ayuda puede evitar que nuestros sentimientos nos sobrepasen y tomen control sobre nosotres.

Para reconocer las emociones que nos inquietan es importante escuchar a nuestra mente y cuerpo. Aunque a muchas personas les cuesta pedir ayuda porque esto exige que mostremos nuestro lado vulnerable, en realidad se necesita mucha fortaleza para hacerlo.

La sociedad capitalista nos hace creer que deberíamos ser capaces de hacer todo soles, que somos una molestia o hacemos perder el tiempo a otres cuando pedimos ayuda. Sin embargo, nadie se salva sole y contar con un grupo de apoyo siempre nos hará más fuertes, conscientes de que hay alguien más escuchándonos.

¿Cómo podemos sentirnos cómodes cuando pedimos ayuda?

  • Muchas veces no pedimos ayuda porque sentimos culpa. Intenta identificar de dónde vienen esos sentimientos.
  • Recuerda las situaciones donde pediste ayuda y te sentiste bien. 
  • Puede ser de mucha ayuda preparar lo que sentimos o lo que queremos decir. Podemos escribirlo en un papel, en un cuaderno o en algún otro lugar. 
  • También puedes intentar recordar cómo te sentiste la vez que alguien queride te pidió ayuda. ¿Acaso no es una muestra de cariño haber confiado en ti?
  • Si después de buscar ayuda detectas pensamientos negativos (por ejemplo, puedes creer que te están juzgando), respira y cambia la narrativa por afirmaciones como: ‘Me alegro de haber contado lo que me pasa, porque ahora no estoy sola con esto’. 

Vita Activa es un espacio seguro, nosotras no vamos a juzgar tu historia. Nuestro objetivo es acompañarte a encontrar tu resiliencia. Honramos a las compañeres que confían en sus sentimientos y comparten sus experiencias con nosotras porque, de hecho, pedir ayuda es un acto de valentía.

Post: L.M.R

El Burnout, ¿por qué afecta más a las mujeres?

Post: LMR

“Si alguna vez te has preocupado por no hacer lo suficiente y al mismo tiempo te has sentido demasiado exigido, eres un ser humano. Si alguna vez has sentido esos síntomas contradictorios del agotamiento y también has sentido que se te prohíbe reconocerlo, probablemente seas una mujer”,  Emily y Amelia Nagoski

Emily y Amelia Nagoski (hermanas gemelas) son dos investigadoras feministas que estudian el burnout (el síndrome del cansancio extremo) y cómo afecta en mayor proporción y de forma diferenciada a las mujeres. Ellas mencionan que la sociedad capitalista y patriarcal en la que vivimos es especialmente dura con las mujeres, de quienes se espera que den, den y den, sin pedir nunca un descanso, con una sonrisa y manteniendo la calma: estándares imposibles de cumplir. La brecha entre lo que hacen las mujeres y lo que la sociedad espera que sean las mujeres es una de las principales causas de agotamiento, esta diferencia genera que  las mujeres sientan constantemente que no son lo suficientemente buenas.

Definido como agotamiento emocional, despersonalización y disminución de la sensación de logro.

Las Nagoski plantean que existe una suposición profundamente incrustada y tácita de que las mujeres deben darlo todo, cada momento de su vida y toda su energía, al cuidado de los demás, esta suposición ve al  “autocuidado” como algo egoísta porque utiliza los recursos personales de las mujeres para promover su bienestar en lugar de usar estos recursos en el cuidado del otro.

Emily Nagoski en su blog contradice otras posturas que creen que el agotamiento extremo o burnout, no tiene solución, ella menciona que esta creencia  es un síntoma de agotamiento, ya que la definición del burnout está formada por el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución de la sensación de logro. Esta última es la razón por la que las personas quemadas sienten que nada de lo que hacen puede marcar la diferencia.

La cura no es la revolución, porque el capitalismo no es un enemigo externo que debamos derrotar y conquistar; no es un virus para nuestro sistema inmunológico colectivo. El capitalismo somos nosotras. Es una enfermedad autoinmune: nuestro propio cuerpo social se ataca a sí mismo”, Emily Nagoski 

En ese sentido, el autocuidado puede tratar algunos de los síntomas del agotamiento, pero no puede curar la enfermedad en sí. Si no es el autocuidado individual, ¿cómo tratamos una enfermedad autoinmune?

La enfermedad del burnout se aborda desde la cuerpa, aprendiendo a no tratar a nuestras partes como el enemigo.

La respuesta a esta pregunta para Emily Nagoski es que para curar la enfermedad del burnout; tenemos que ayudar al cuerpo a aprender a no tratar partes de sí mismo como el enemigo. Para ella la cura del agotamiento no puede ser una fantasía de revolución, ni el autocuidado. La respuesta es simplemente el cuidado como una acción constante; que se refleja cuando todes nosotres nos volvamos hacia les demás con amabilidad y compasión. Cuando vemos el cansancio y el agobio de les demás y les ofrecemos apoyo sin juzgarles, cuando nos damos cuenta de nuestra propia sensación de insuficiencia y nos permitimos que las demás personas sean testigos de ella y nos expresen su amor. 

La “cura” consiste en que cada une de nosotres se niegue a dejar que las fuerzas de la opresión racista, sexista y capitalista nos impidan amar al máximo a los demás. 

En el libro “Burnout: el secreto para desbloquear el ciclo de estrés”, Emily y Amelia Nagoski plantean algunos consejos prácticos para enfrentar el burnout, aquí algunas ideas qué comparten: 

  • Cuando te sientas agotada y abrumada, lo más probable es que lo que necesites sea descansar. No siempre puedes conseguirlo, pero es importante darse cuenta de que el problema no es que tu cuerpo o tu mente estén “fallando”, sino que están hambrientos de descanso. Explora tu entorno en busca de estrategias para añadir un poco más de descanso a tu vida, y pide ayuda.
  • Escucha a tu cuerpo. Aprende qué señales envía cuando está en apuros. Cuando envíe esas señales, confía en él y dale lo que necesita. Esa necesidad suele ser alguna forma de movimiento corporal, conexión amorosa, descanso o autoexpresión creativa.
  • Las mujeres no necesitan más herramientas de productividad, no necesitan más “valor”, necesitan más apoyo. 
  • Resiste el mensaje de que las mujeres tienen que “ser buenas, fuertes y educadas” todo el tiempo, recuerda que somos humanas. 
  • Ve los retos como momentos en los que puedes crecer y aprender. La idea es redefinir el éxito en tus propios términos. 
  • Establece objetivos específicos y personales que sean medibles, estén bajo tu control, sean agradables y puedas alcanzarlos rápidamente. Esto te ayudará a recordar tu propia definición de éxito.
  • Lucha contra la impotencia haciendo algo, lo que puedas. Grita. Camina. Baila. Convierte tu dolor en arte. Organiza tus libros. Demuéstrate a ti misma que eres competente y capaz.
  • Conéctate con personas que te entienden y comprendan los problemas que enfrentas.  

Referencias:  Nagoski, Emily, Burnout: You Don’t Have to Wait for the Revolution, to Feel Better.

Seguridad digital con perspectiva de género

Post por:  @luialfaro_  y @monlopez_ de @hijasdeinternet

Internet es un espacio facilitador de derechos humanos, como la libertad de expresión, el libre acceso de información, el derecho a la participación política, entre otros. Cada minuto se publican historias, se comparten fotografías, se expresan ideas y nos conectamos y asociamos con otras personas por este medio. No hay vuelta atrás en esta digitalización acelerada, y tenemos derecho a navegar en una Internet segura. 

Las violencias y ataques que vivimos las mujeres en el plano físico también las trasladan a lo virtual. Las acciones que tomamos para proteger  nuestra integridad digital son un acto de resistencia.

La seguridad digital son todos esos tipos de acciones que podemos hacer para protegernos de riesgos o amenazas en Internet. Esta no es una tarea sencilla, no hay una guía o manual aplicable para todas las situaciones. En particular, las violencias y ataques que vivimos las mujeres en el plano físico también se trasladan a lo virtual.  Las acciones que tomamos para proteger nuestra integridad digital son un acto de resistencia.

Si viviste algún tipo de violencia digital recuerda que no es tu culpa y que no estás sola. Busca redes de apoyo, como amigos, familia o comunidades en Internet (como Hijas de Internet) para hablar sobre cómo te sientes y qué te gustaría hacer al respecto. También puedes acercarte a organizaciones como Vita Activa, Luchadoras o Cultivando Género que acompañan casos de violencia digital. Juntas podemos tomar acciones para estar más protegidas y seguras mientras navegamos en Internet.

Acá describimos algunos ataques a los que estamos expuestas:

  • Ciberacoso

En Internet se reproducen e intensifican las desigualdades de género. Según datos del Módulo de ciberacoso de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las TIC en Hogares (ENDUTIH 2020), en México las mujeres usuarias de Internet declararon haber experimentado alguna situación de ciberacoso en mayor medida que los hombres. Además, el principal tipo de ciberacoso perpetuado contra mujeres es violencia sexual digital. La situación de ciberacoso más común para las mujeres es recibir insinuaciones o propuestas sexuales (36%), mientras que para los hombres es el contacto mediante identidades falsas y la recepción de mensajes ofensivos (37% respectivamente). 

  • Suplantación de identidad

La suplantación de identidad consiste en hacerse pasar por otra persona en Internet. Este tipo de ataques, las formas y sus consecuencias también son diferentes si se analizan con un enfoque de género. La organización civil Cultivando Género A.C. ha acompañado casos de suplantación de identidad de mujeres y adolescentes mujeres en Instagram. Los ataques consisten en sustraer las fotos que publican en sus perfiles personales y hacer sitios webs falsos disfrazados de perfiles de OnlyFans. 

  • Phishing

Es el envío de enlaces falsos, que tienen la apariencia de ser páginas web verdaderas, para robar datos como contraseñas, números de tarjetas de crédito o cualquier tipo de información personal. El año pasado se popularizó un tipo de ataque a través de Facebook Messenger que consiste en la recepción del mensaje “¿Eres tú en este vídeo?” acompañado de un link falso. Este link redirecciona a una página igual al inicio de Facebook y te pide tus credenciales de acceso (correo y contraseña). Si las proporcionas, los atacantes tienen acceso a la información de tu cuenta, como tus mensajes, y la utilizan para perpetuar el ataque. Cultivando Género también ha documentado que este tipo de ataques son dirigidos a mujeres con la amenaza de hacer público contenido íntimo.

La seguridad digital son todos esos tipos de acciones que podemos hacer para protegernos de riesgos y amenazas en Internet.

A pesar de estar expuestas a distintos tipos de violencia digital de género, podemos implementar herramientas que nos hagan sentir más seguras cuando estamos en línea, aquí te dejamos algunas de ellas:

  1. Ponle atención a tus contraseñas. Una contraseña segura debe tener:
  • Más de 15 carácteres (entre más larga mejor). Combina letras, números, carácteres especiales, mayúsculas y minúsculas. 
  • No utilices información personal, como fechas de cumpleaños o el nombre de tu mascota. 
  • Cambia tus contraseñas al menos una vez al año y trata de no repetirlas
  • Tus contraseñas son solo tuyas, no las compartas. 
  1. Verificación de dos pasos. Activar verificación de dos pasos en tus redes sociales, puedes utilizar tu número de celular o correo electrónico. Aquí te dejamos una guía para que sepas cómo activarla en las distintas redes sociales. 
  2. Para combatir el Phishing. Evita abrir links de direcciones desconocidas. Si no tienes certeza de que la fuente es verídica, no proporciones tus datos personales, como contraseñas o cuentas bancarias. Si diste click al enlace e identificas que es falso, cambia tus contraseñas de forma inmediata. 
  1. Modifica las configuraciones de privacidad en redes sociales y en las aplicaciones de comunicación. 
  • Puedes elegir si quieres que tu perfil aparezca en los buscadores. 
  • Revisa tus permisos de ubicación en las aplicaciones que utilizan. Procura no compartir tu ubicación en tiempo real. 
  • Desactiva si quieres recibir anuncios personalizados.
  • Desactiva los permisos de aplicaciones que no utilices. 
  1. Ten cuidado con lo que compartes en redes sociales. Es importante tener control sobre la información personal que publicas. Puedes hacer tu perfil privado o si es público se cuidadosa con la información que compartes.
  • No compartas datos personales, como tu nombre completo o edad. Te recomendamos el uso de seudónimos o sólo compartir uno de tus dos apellidos.
  • Evita compartir fotografías o indicios de la dirección de tu casa o escuela y no compartas información personal sobre familiares y amigos. 
  • Trata de buscar tu nombre en Google periódicamente para que sepas qué información tuya hay pública en la red. 
  1. Si alguien suplanta tu identidad:
  • Bloquea la cuenta que te está suplantando para dificultar que pueda identificar a tus seguidores y ponerse en contacto con ellos. Aquí te dejamos una guía sobre cómo bloquear cuentas en Instagram. 
  • Reporta la cuenta que te está suplantando a la red social y pideles a tus amigos y conocidos que lo reporten. Aquí te dejamos la guía de Cultivando Género sobre cómo reportar casos de suplantación de identidad en Instagram y Wix. 
  • Documenta lo ocurrido, haz capturas de pantalla de los perfiles falsos y de los mensajes que te envíe.

Recursos:

Acompañamiento psicosocial y justicia transformativa

Blog escrito por AK, a quién agradecemos enormemente su apoyo, solidaridad y conocimientos.

En América Latina, el poder que tenemos todas las personas para transformar entornos, contextos y núcleos sociales violentos, discriminatorios o (re)victimizantes se ve coartado por los contextos de impunidad, obstáculos en el acceso a la justicia y apatía instauradas en la sociedad civil de forma amplia.

Vivimos en contextos marcados por la normalización de distintas violencias que inciden en la forma en nos desarrollarnos en el mundo. Estos contextos moldean la manera en que participamos en la sociedad,  incluso pueden limitar las posibilidades para aprender, explorar, disfrutar y conocer(nos). 

Abre posibilidades de transformación de espacios que reproducen y sostienen violencias mediante la reivindicación de la diversidad con dignidad con memoria y participación activa.

¿Qué es el acompañamiento psicosocial?

El acompañamiento psicosocial es una propuesta que, en la búsqueda de justicia, también abre posibilidades a la transformación de los entramados sociales que reproducen y sostienen las violencias, la reivindicación de la diversidad con dignidad, con memoria y la participación activa. Es decir, es una herramienta que nos permite construir una justicia empática y sanadora.

De manera amplia, el acompañamiento psicosocial nutre las posibilidades colectivas para identificar, recuperar y construir proyectos de vida en torno a la dignidad y la justicia. Al ser una aplicación práctica del enfoque psicosocial en la intervención de situaciones donde se manifiesta la violencia sociopolítica, el acompañamiento psicosocial permite identificar y atender los complejos matices de las realidades que las personas atravesamos; con el fin de transitar al desarrollo de respuestas creadas por las personas directamente afectadas: para resignificar, reparar y sanar los impactos que esas violencias han traído en sus vidas y en el desarrollo de sus comunidades.

¿Por qué recurrir al acompañamiento psicosocial?

La intención de autonomía y agencia  que está implícita en las herramientas de análisis y construcción colectiva que ofrece este acompañamiento, permite generar posibilidades de transformación. Estas herramientas reivindican la voluntad de supervivencia, resiliencia y la dignidad de las personas que buscan acceso a la justicia y el respeto de sus derechos humanos.

El trabajo de iniciativas que atienden distintas manifestaciones de la violencia de género (más allá de los entornos digitales) y espacios de apoyo solidario que han logrado trascender las barreras de lo físico por medio de las tecnologías,

– Da testimonio de otras posibilidades para incidir activamente en la transformación de los contextos que habitamos.

– Derriba la ingenuidad del asistencialismo y provoca una empatía consciente, crítica y comprometida.

– Crea rutas hacia el acceso a la justicia, en la manera en la que permite construir posibilidades de autonomía para quienes se nutren de estas propuestas.

– Reconoce la manera en que la acción transformativa y el acompañamiento psicosocial promueven el apoyo mutuo. 

El acompañamiento psicosocial es un espacio en el que cultivamos la potencia de transformación y el poder que todas tenemos para construir sociedades más justas, más diversas, más participativas, libres de violencia.

Sociedades más justas, libres de violencia

Es importante reconocer- que en múltiples sentidos- las personas y colectividades también somos “nodos” de grandes y ancestrales redes sociales a través de las cuales compartimos, construimos y recibimos información, recursos, consejos, conocimiento, estrategias y herramientas para construir otros futuros posibles. Es aquí donde también cultivamos la potencia de transformación y el poder que todæs tenemos para construir sociedades más justas, más diversas, más participativas y más libres (sí, ¡también libres de violencia!).

Los esfuerzos de distintas iniciativas que buscan ofrecer acompañamiento a personas que enfrentan situaciones de violencia son fruto de años de trabajo, construcción de confianza, diseño e intercambio de metodologías y complicidad entre distintas trayectorias de vida que se han encontrado para consolidar plataformas sociales sobre las cuales podemos acceder a otra forma de entender la justicia.

Algunas iniciativas que promueven el acompañamiento entre la sociedad civil desde América Latina son:

Referencias:

Aluna Acompañamiento Psicosocial A.C., Valoración del riesgo en la defensa de ddhh. Guía metodológica desde el enfoque psicosocial, Noviembre 2021. [Texto consultado en diciembre 2021]

Mecanismos de reporte en redes sociales

Post por AK. Gracias por los contenidos, el apoyo y tu solidaridad.

Recuerda siempre iniciar tu proceso de reporte de incidentes y violencias de género en línea en tus redes sociales con empatía, sororidad y mucha paciencia. Lo que muy fácilmente hacen los perpetradores con un clic -subir una foto sin consentimiento, publicar un comentario machista y violento, crear perfiles falsos o difundir rumores y chismes- toma jornadas enteras abordar, mitigar e inclusive resolver.

No olvides nunca que tú eres quién decide sobre tu cuerpa digital y tu cuerpa física.

Para realizar reportes en redes sociales familiarizate con las configuraciones de seguridad y privacidad de tus redes sociales, identifica los mecanismos de reporte y requisitos y crea tu propio registro de incidentes.

Acá algunos enlaces para reportar contenidos, comportamientos y acciones violentas en redes sociales; recuerda que puedes cambiar los ajustes de idioma para leer los consejos en español.

Twitter

Facebook

Instagram

WhatsApp

Cómo desindexar información de Google

Reportar contenidos en YouTube

Si el incidente se hizo público a través de redes sociales puedes crear una copia permanente a través de archive.today

Abuso, Acoso y Violencia en línea

Investigación: LMR / Ilustraciones: PP

Abuso, acoso y violencia en línea

Las mujeres y la comunidad LGBTTIQ+ tienen más probabilidad de enfrentar abuso, acoso y violencia en línea. El machismo, la discriminación y otras violencias estructurales encontraron otra vía para expresarse, el espacio digital.


Según varias investigaciones en América Latina el acoso, abuso y violencia en Internet tiene efectos significativos en todos los aspectos de la vida de las personas que las enfrentan. La autocensura, el no sentirse segure de brindar su opinión en Internet o callar su voz para denunciar vulneraciones a sus derechos. Estas afectaciones a la libertad de expresión son algunas de las consecuencias claras de las violencias en línea, pues afectan a la participación de mujeres y personas LGBTTIQ+ en la vida pública. 


El abuso, el acoso y la violencia en línea afectan no solo la salud mental sino también la fuente de ingresos económicos de la población que las enfrenta,  en ese sentido, según la UNESCO (2020) de 714 periodistas mujeres encuestadas, 26% mencionó enfrentar impactos psicológicos de la violencia en Internet, el 17% se sintieron más inseguras como resultado de la violencia en línea, 12% recurrió a ayuda psicológica o profesional en general, 11% perdió su trabajo por el cuadro psicológico diagnosticado, 10% encontró afectada su reputación profesional y 4% perdió el trabajo por temor a la violencia física a partir de lo digital. 


En el ámbito político, la violencia ejercida contra votantes mujeres y candidatas en Internet debilita además el ejercicio de derechos fundamentales y libertades democráticas.  Entre algunas de las violencias qué enfrenta este grupo están las campañas de desprestigio (destinadas a desacreditar a la persona atacada) y difusión de información falsa.  


Las violencias en línea representan una continuidad de la violencia que enfrentan las mujeres y personas LGBTTIQ+ fuera de ella y muchos de nuestros países carecen de estrategias de prevención y respuestas concretas frente a este problema.

Efectos de la violencia en línea, la autocensura, no sentirse segure de opinar en línea, callar su voz y no denunciar


¿Qué hacer frente este panorama que describimos?

Cuéntanos qué estrategias aplicar para enfrentar los abusos, el acoso y la violencia en línea. Te escuchamos.


Referencias:

Informe violencia digital de género contra mujeres en Venezuela (Jun2021)

Violencia digital de género contra las mujeres en Venezuela

Violencia Política de género en Internet, El Sur, 2020

Violencia-Digital-TEDIC (2021)