Seguridad digital con perspectiva de género

Post por:  @luialfaro_  y @monlopez_ de @hijasdeinternet

Internet es un espacio facilitador de derechos humanos, como la libertad de expresión, el libre acceso de información, el derecho a la participación política, entre otros. Cada minuto se publican historias, se comparten fotografías, se expresan ideas y nos conectamos y asociamos con otras personas por este medio. No hay vuelta atrás en esta digitalización acelerada, y tenemos derecho a navegar en una Internet segura. 

Las violencias y ataques que vivimos las mujeres en el plano físico también las trasladan a lo virtual. Las acciones que tomamos para proteger  nuestra integridad digital son un acto de resistencia.

La seguridad digital son todos esos tipos de acciones que podemos hacer para protegernos de riesgos o amenazas en Internet. Esta no es una tarea sencilla, no hay una guía o manual aplicable para todas las situaciones. En particular, las violencias y ataques que vivimos las mujeres en el plano físico también se trasladan a lo virtual.  Las acciones que tomamos para proteger nuestra integridad digital son un acto de resistencia.

Si viviste algún tipo de violencia digital recuerda que no es tu culpa y que no estás sola. Busca redes de apoyo, como amigos, familia o comunidades en Internet (como Hijas de Internet) para hablar sobre cómo te sientes y qué te gustaría hacer al respecto. También puedes acercarte a organizaciones como Vita Activa, Luchadoras o Cultivando Género que acompañan casos de violencia digital. Juntas podemos tomar acciones para estar más protegidas y seguras mientras navegamos en Internet.

Acá describimos algunos ataques a los que estamos expuestas:

  • Ciberacoso

En Internet se reproducen e intensifican las desigualdades de género. Según datos del Módulo de ciberacoso de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de las TIC en Hogares (ENDUTIH 2020), en México las mujeres usuarias de Internet declararon haber experimentado alguna situación de ciberacoso en mayor medida que los hombres. Además, el principal tipo de ciberacoso perpetuado contra mujeres es violencia sexual digital. La situación de ciberacoso más común para las mujeres es recibir insinuaciones o propuestas sexuales (36%), mientras que para los hombres es el contacto mediante identidades falsas y la recepción de mensajes ofensivos (37% respectivamente). 

  • Suplantación de identidad

La suplantación de identidad consiste en hacerse pasar por otra persona en Internet. Este tipo de ataques, las formas y sus consecuencias también son diferentes si se analizan con un enfoque de género. La organización civil Cultivando Género A.C. ha acompañado casos de suplantación de identidad de mujeres y adolescentes mujeres en Instagram. Los ataques consisten en sustraer las fotos que publican en sus perfiles personales y hacer sitios webs falsos disfrazados de perfiles de OnlyFans. 

  • Phishing

Es el envío de enlaces falsos, que tienen la apariencia de ser páginas web verdaderas, para robar datos como contraseñas, números de tarjetas de crédito o cualquier tipo de información personal. El año pasado se popularizó un tipo de ataque a través de Facebook Messenger que consiste en la recepción del mensaje “¿Eres tú en este vídeo?” acompañado de un link falso. Este link redirecciona a una página igual al inicio de Facebook y te pide tus credenciales de acceso (correo y contraseña). Si las proporcionas, los atacantes tienen acceso a la información de tu cuenta, como tus mensajes, y la utilizan para perpetuar el ataque. Cultivando Género también ha documentado que este tipo de ataques son dirigidos a mujeres con la amenaza de hacer público contenido íntimo.

La seguridad digital son todos esos tipos de acciones que podemos hacer para protegernos de riesgos y amenazas en Internet.

A pesar de estar expuestas a distintos tipos de violencia digital de género, podemos implementar herramientas que nos hagan sentir más seguras cuando estamos en línea, aquí te dejamos algunas de ellas:

  1. Ponle atención a tus contraseñas. Una contraseña segura debe tener:
  • Más de 15 carácteres (entre más larga mejor). Combina letras, números, carácteres especiales, mayúsculas y minúsculas. 
  • No utilices información personal, como fechas de cumpleaños o el nombre de tu mascota. 
  • Cambia tus contraseñas al menos una vez al año y trata de no repetirlas
  • Tus contraseñas son solo tuyas, no las compartas. 
  1. Verificación de dos pasos. Activar verificación de dos pasos en tus redes sociales, puedes utilizar tu número de celular o correo electrónico. Aquí te dejamos una guía para que sepas cómo activarla en las distintas redes sociales. 
  2. Para combatir el Phishing. Evita abrir links de direcciones desconocidas. Si no tienes certeza de que la fuente es verídica, no proporciones tus datos personales, como contraseñas o cuentas bancarias. Si diste click al enlace e identificas que es falso, cambia tus contraseñas de forma inmediata. 
  1. Modifica las configuraciones de privacidad en redes sociales y en las aplicaciones de comunicación. 
  • Puedes elegir si quieres que tu perfil aparezca en los buscadores. 
  • Revisa tus permisos de ubicación en las aplicaciones que utilizan. Procura no compartir tu ubicación en tiempo real. 
  • Desactiva si quieres recibir anuncios personalizados.
  • Desactiva los permisos de aplicaciones que no utilices. 
  1. Ten cuidado con lo que compartes en redes sociales. Es importante tener control sobre la información personal que publicas. Puedes hacer tu perfil privado o si es público se cuidadosa con la información que compartes.
  • No compartas datos personales, como tu nombre completo o edad. Te recomendamos el uso de seudónimos o sólo compartir uno de tus dos apellidos.
  • Evita compartir fotografías o indicios de la dirección de tu casa o escuela y no compartas información personal sobre familiares y amigos. 
  • Trata de buscar tu nombre en Google periódicamente para que sepas qué información tuya hay pública en la red. 
  1. Si alguien suplanta tu identidad:
  • Bloquea la cuenta que te está suplantando para dificultar que pueda identificar a tus seguidores y ponerse en contacto con ellos. Aquí te dejamos una guía sobre cómo bloquear cuentas en Instagram. 
  • Reporta la cuenta que te está suplantando a la red social y pideles a tus amigos y conocidos que lo reporten. Aquí te dejamos la guía de Cultivando Género sobre cómo reportar casos de suplantación de identidad en Instagram y Wix. 
  • Documenta lo ocurrido, haz capturas de pantalla de los perfiles falsos y de los mensajes que te envíe.

Recursos:

Espacios seguros online

Hemos desarrollado una sensación permanente de lucha, nos ponemos alerta como mecanismo de protección; y no es por demás, el último año hemos sobrevivido a mucho: nos hemos enfrentado a la discriminación, a las violencias, a los duelos, al temor y a las enfermedades propias y de otras. Esto nos llevó a un desgaste físico y emocional – en la cuerpa analógica y en la digital. 

Espacios seguros online. Es muy importante que volvamos a aprender el arte de descansar y relajarnos...nos permite aclarar nuestras mentes, enfocarnos y encontrar soluciones creativas a los problemas. Cita de Thich That Hahn

¿Cómo puedo calmar la sensación de alerta que me desgasta? 

  • Identificar -o construir – espacios seguros. Los espacios seguros son entornos positivos que nos permiten sentirnos protegidas de los peligros, además, nos permite desarrollarnos, crecer y pedir apoyo. 

Los espacios seguros se caracterizan por la diversidad, ser inclusivos y no violentos. El cuidado y la ternura hacia nosotras mismas se vuelven parte esencial y nos permiten recuperar fuerzas para enfrentar las interacciones en estos espacios donde la alerta es necesaria.

 ¿Cómo podemos construir espacios seguros online? 

  • Crear espacios seguros empieza por el autocuidado digital, por ejemplo, tomar tiempo para escucharte a ti y tu cuerpa.
  • Reflexionar sobre el contenido que estás consumiendo o los espacios donde te encuentras con otres, participando e intercambiando información.
  • Sentir ansiedad ante una notificación, mensaje o fotografía es una señal oportuna para limpiar nuestro espacio de lo que nos haga tener sentimientos o sensaciones negativas. 
  • Ampliar nuestros círculos de contactos, diversificar las voces que escuchamos y rodearnos de personas y grupas que que nos hacen bien
  • Muchas personas enfrentamos violencias, buscamos y necesitamos espacios seguros. Aunque el tamaño de Internet pueda hacernos sentir solas, aisladas, como las únicas personas que viven violencias, no lo somos. ¡No estamos solas!
  • Respetar mis propios límites me hace sentir valiosa y escuchada.
  • Respetar mis vivencias, experiencias y narrativas, sin minimizar ni exagerar las reacciones que puedo tener ante estas.
  • Evitar replicar las dinámicas de violencia offline, estableciendo acuerdos claros sobre el lenguaje que uso en mis redes. Estos acuerdos deben de ser claros en cuanto a lo que entiendo por consentimiento, confidencialidad e intimidad. 
Construyo espacios seguros online para calmar la sensación de alerta que desgasta a nuestra cuerpa digital.

¿Por qué es importante participar en espacios seguros?

Identificar y participar en la construcción de espacios seguros en internet es una forma de reivindicar el espacio virtual desde la ternura, el cuidado y el autocuidado. 

Nos recuerda que tenemos autonomía y poder, devolviéndonos el sentido de pertenencia y dignidad al tomar un papel activo protegiendo nuestra cuerpa digital; nos hace sentir acompañadas y nos recuerda que podemos sentirnos acuerpadas en línea.

Hacer de internet un entorno seguro para todes, empieza recuperando un espacio a la vez.

Cuidados en internet

Cómo se cuidan de la violencia en internet las mujeres y la Comunidad LGBTTIQ+

Internet es un espacio dónde se encuentran y fomentan las comunidades en línea, se accede a la educación. Un sitio en el que puedes organizarte con otras personas e involucrarte en política, aprender y entretenerte. Sin embargo, Internet no funciona igual para las mujeres, mujeres jóvenes, niñas y para la comunidad LGBTTIQ+.

Las mujeres y niñas jóvenes experimentan violencia debido al mayor uso de Internet y a la digitalización forzada a la que nos enfrentamos en contexto de crisis sanitaria, muchos hábitos machistas de la vida offline pasaron a online casi directamente. Para los y los jóvenes LGBTTIQ+, las mujeres jóvenes racializadas, indígenas y precarizadas en todo el mundo, el impacto del abuso de género se amplifica cuando también experimentan ataques basados ​​en su identidad, orientación sexual, identidad de género, raza o etnia.

Existe un desconocimiento de las políticas y recursos que las redes sociales brindan para poder proteger las cuentas y dispositivos. Además que estas no son suficientes para responder a las violencias de género y ataques siempre cambiantes.

Aquellas personas que activamente practican formas de protegerse, la seguridad y privacidad en sus cuentas de redes sociales, invierten tiempo y recursos entendiendo o las configuraciones y recursos disponibles. Estas características suelen ser diferentes en cada plataforma y carecen de accesibilidad, empatía y verdadera sensibilidad con respecto a lo que pasa en situaciones concretas de abuso o violencias.

Adicionalmente, las limitaciones en las respuestas que las plataformas ofrecen frente a violencias online han llevado a que las mujeres y la comunidad LGBTTIQ+ generen sus propias estrategias autónomas y recursos para protegerse de las violencias en Internet. 

Si bien las plataformas ofrecen la opción de silenciar, desactivar los comentarios, bloquear o eliminar amistades, un agresor puede ver si han sido bloqueados o eliminados. Estas opciones no resultan ser  tan útiles en contextos en los que se podría conocer al agresor y convivir con él.

Como respuesta, comunidades, activistas y grupas LGBTTIQ+ comparten listas de cuentas que generan discursos de odio en las plataformas para ayudar a denunciar los contenidos abusivos y de odio. Otras personas cambian sus nombres de usuarios en Internet y le agregan emojis o caracteres especiales para que a los abusadores les resulte más difícil encontrar sus cuentas.

Y tu, cómo te proteges en internet

¿Tienes alguna estrategia junto con tus amigues para sentirte más segure en Internet?¿Qué les dirías a las plataformas de redes sociales para que aborden mejor este problema?


Referencias:
How online gender based violence affects the safety of young women and girls

El acoso contra la comunidad LGBTIQ+ y el derecho a la paz: implicaciones educativas en Latinoamérica

Out online experiences LGBT youth internet

#28S Día de Acción Global

Por un aborto legal y seguro, 28 de septiembre el día de acción global

En esta jornada de mundial por la despenalización y legalización del aborto en América Latina y el Caribe, te compartimos algunas buenas prácticas para tu salud mental y seguridad digital:


✊ Si marchas en la calle…

1) Ten a mano agua, tu identificación personal, celular cargado y zapatos cómodos para marchar.

2) Comparte con une compañere designade tu ubicación y tus datos personales, para que pueda rastrearte en caso de detención o emergencia.

3) Considera en tu ruta el hospital más cercano, ten presente un espacio seguro para reunirte con tus compañeres y consensúa una posible vía de evacuación.


✊ Si luchas en las redes…

1) Considera los grupos o personas que podrían atacarte en internet en contra de la lucha feminista. 

2) Antes de compartir hashtags masivos, revisa tus cuentas para ver qué información personal está guardada allí, limpialas de tus datos personales y utiliza contraseñas seguras (largas, con caracteres especiales y únicas).

3) Identifica colectivas feministas que puedan apoyarte en caso de emergencia. Si te sientes mal o en peligro, acude a elles para acompañarnos en colectivo.

📲 Por último, agenda este número en Whatsapp/Telegram/Signal: +52155-8171-1117 Somos #lineadeayuda para ti que documentas, investigas, reporteas, resistes, peleas, acompañas, combates y sufres violencias en línea. 

La culpa

La culpa no vale para nada si luego lo vas a hacer igual pero con esa cosa que al final no te va a dejar disfrutar“.

Chirigota Gaditana, La Culpa (canción)

¿De dónde viene el sentimiento de culpa?

Diversos estudios realizados tanto en adolescentes como en jóvenes y en adultos confirman que las mujeres experimentan el sentimiento de culpa con mayor intensidad que los hombres. La herencia de una cultura patriarcal influye fuertemente en esto.

Chimamanda Ngozi Adichie en su libro Todos Deberíamos Ser Feministas menciona que las mujeres hemos sido criadas sintiéndonos inherentemente culpables de algo. “Enseñamos a las chicas a tener vergüenza”. “Cierra las piernas”. “Tápate”. 

Chimamanda Ngozi Adichie, Todos Deberíamos Ser Feministas, 2015

“Les hacemos sentir que, por el hecho de nacer mujeres, ya son culpables de algo. Y lo que sucede es que las chicas se convierten en mujeres que no pueden decir que experimentan deseo. Que se silencian a sí mismas. Que no pueden decir lo que piensan realmente. Que han convertido el fingimiento en un arte”.

Desde niñas se inculca a las mujeres normas que fomentan la obediencia. De este modo, la mujer aprende a sentirse culpable si hace algo que no se debe hacer. Nos encontramos así ante un mecanismo de control —o de adaptación— aprendido en la niñez que repercute en la vida adulta cuando al ser excluida social o culturalmente hay una tendencia a que la mujer se sienta culpable desde su discriminación.

Liliana Mizrahi, Las mujeres y la culpa, 2003

Al sentimiento de culpa lo acompañan emociones como tristeza, angustia, frustración, impotencia, y también muchas veces pensamientos reiterativos e improductivos. 

Se suele sentir culpa por:    

  • Algo que hicimos en el pasado o que no hicimos. 
  • Algo que no estamos o estamos haciendo. 
  • Algo que vamos o no vamos a hacer. 

¿Por qué sentimos culpa?

Para que se manifieste el sentimiento de culpa, intervienen 3 aspectos:

  1. Acto causal (real o imaginario)
  1. Percepción y autovaloración negativa de un acto por parte de la persona
  1. Emoción negativa derivada de la culpa propiamente dicha, los remordimientos.

La interpretación que hacemos de lo que hicimos o no hicimos, y el grado de importancia, es decir la valoración, que hacemos de esto, son decisivos en el sentimiento de culpa.Los juicios que hacemos sobre nuestros actos y que provocan un sentimiento de culpa, son ideas, y no tienen por qué ser reales. Es decir, el sentimiento de culpa surge de un proceso subjetivo, es decir, está determinado por nuestra interpretación y valoración de los hechos.

¿Culpa o Vergüenza?

Cuando aparece la culpa, muchas veces también aparece la vergüenza. La culpa se siente ante una conducta concreta (“he hecho algo malo, he cometido un error”), mientras que con la vergüenza tendemos a descalificarnos (“soy mala persona, mala pareja, mala trabajadora o mala madre”). 

¿Cómo afrontar los sentimientos de culpa?

–  Recuerda que los pensamientos y los juicios son ideas, no son realidades. En nuestros pensamientos intervienen factores como: el grado de flexibilidad y tolerancia hacia los errores que cometemos, nuestra capacidad de aceptación, nuestro grado de empatía, los cuales nos liberan de la culpa.

– Si hemos cometido un error, una forma más productiva de responder es responsabilizarnos por lo ocurrido en vez de quedarnos atrapadas en la culpa. Responsabilizarnos de nuestras acciones, aceptando nuestros límites y las circunstancias que no podamos controlar, aprendiendo de nuestras experiencias.

– Identifica la conducta que te produce la culpa. Piensa qué es lo que te hace sentir culpable para poder detectarlo.

– Acepta que los errores forman parte de tí como persona, son la clave de tu aprendizaje y del cambio, y no un signo de torpeza o fracaso.

– Piensa que no se puede ser perfecta en el cumplimiento de normas, sobre todo cuando tenemos la tendencia a exigirnos más de lo que podemos dar.

– Expresa verbalmente cómo te sientes, tu arrepentimiento ante el error cometido.

– Repara el daño. Pon en marcha conductas para hacer consciente a la persona implicada que no sólo te arrepientes y pides perdón sino que también no vas a repetir el daño.

– Responsabilízate. Sustituye la culpa por la responsabilidad.

Fuentes:

https://www.areahumana.es/sentimiento-de-culpa/

https://nadieescool.com/apuntes-feministas-con-la-culpa-a-otra-parte/

https://www.gestalt-terapia.es/por-que-sentimos-mas-culpa-las-mujeres-que-los-hombres/

https://www.falladecarnaval.com/2019/05/la-chirigota-feminista-que-canta-al.html

Crianza y cuidados en confinamiento

Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2017), en América Latina, la proporción de tiempo dedicado a quehaceres domésticos y cuidados no remunerados de las mujeres duplica la de los varones en la mayor parte de los países.

Si sumamos el trabajo remunerado y el no remunerado, a nivel global, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE, 2018) estima que las mujeres trabajan 2,6 horas más que los hombres en promedio, diariamente.

Estos datos hacen parte de una realidad que no tiene en cuenta el contexto de la pandemia. Esta reforzó la deuda histórica que tienen los gobiernos y las estructuras familiares patriarcales con las mujeres como responsables de fortalecer políticas públicas y contratos sociales equitativos para la distribución de las labores del cuidado.

El agudízale de la triple jornada genera niveles de estrés, ansiedad y depresión que agrava los problemas de salud mental en los hogares. En este artículo no hablaremos del alarmante aumento de la violencia doméstica, sin embargo reconocemos que agrava la situación precaria que vivimos las mujeres.

Debemos tener en cuenta el contexto socioeconómico y cultural en que vivimos las mujeres para entender las situaciones diarias que atravesamos, no atribuirlas a mitos sobre el estado de ánimo de las mujeres y los ciclos menstruales.

En este momento las mujeres nos encontramos enfrentadas a jornadas laborales de más de ocho horas en teletrabajo en las que combinan sus roles de cuidadoras con les hijes acompañándoles en clases virtuales, dedicándoles tiempo y atención y/o con adultes mayores en sus jornadas diarias; y tomando a su cargo labores domésticas del hogarcocinar, comprar, limpiar y demás. 

Esta triple jornada no permite el desarrollo integral de nuestros proyectos de vida personales, fuera del espacio familiar. Al generar mayores niveles de estrés en todos los miembros del hogar, la comunicación asertiva en la resolución de roces o conflictos es casi nula. 

Es por esto que desde Vita Activa te acompañamos, escuchamos y dejamos para antes de dormir o al inicio de la jornada meditaciones para impulsar tu esfuerzo diario.

Te admiramos profundamente.  Gracias por todo lo que haces <3

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