Discriminación, género y salud mental

La discriminación por género desempeña un papel fundamental en las diferencias en las tasas de enfermedades mentales. Las mujeres presentan tasas más elevadas de la mayoría de las enfermedades mentales como depresión, que es dos veces más frecuente entre las mujeres; ansiedad, trastorno de estrés postraumático y trastornos alimentarios, que son de 4 a 10 veces más frecuentes en mujeres. 

Un estudio realizado por el University College de Londres en 2019 descubrió que las mujeres mayores de 16 años que experimentaban discriminación de género tenían tres veces más probabilidades de sufrir depresión y desarrollar una peor salud mental en los años siguientes. 

Existe un “vínculo claro y perjudicial” entre la discriminación de género y la salud mental, ya que siembra el miedo, te pone en un estado constante de hipervigilancia que puede conducir a niveles elevados de malestar psicológico y al desarrollo de la ansiedad, falta de confianza, sumado a que las mujeres hemos aprendido a interiorizar la culpa. Cuando recibimos un comentario sexista o discriminatorio, empezamos a dudar de nosotras mismas, pensando que tenemos la culpa. 

Al menos una parte de la razón por la que las mujeres experimentan mayores índices de enfermedades mentales, sobre todo de ansiedad y depresión, puede estar relacionada con la opresión a la que se enfrentan habitualmente, algo contra lo que lucha el movimiento feminista hace bastante tiempo.  Investigadores e investigadoras de la Universidad de Missouri-Kansas y de la Universidad Estatal de Georgia descubrieron un vínculo entre la preocupación por la seguridad física y el malestar psicológico cuando las mujeres sufren acoso sexual, cosificación y violencia

El sexismo generalizado con el que se encuentran las mujeres puede provocar directamente síntomas de enfermedad mental.

Para darle respuesta a este problema en nuestra región es necesario: 

  • Mayor investigación sobre salud mental desde una perspectiva de género que incluya la experiencia de la comunidad LGBTTIQ+.
  • Mayor socialización de la terapia feminista y analizar la salud mental desde un punto de vista feminista.
  • Acceso a una atención de salud mental de alta calidad que sea asequible, no sólo desde el punto de vista económico, sino también de cercanía. 

Nos merecemos respuestas informadas sobre nuestra salud mental y no etiquetas basadas en estereotipos de género

Referencias:

https://www.healthshots.com/mind/mental-health/sexism-is-never-casual-heres-how-patriarchy-in-daily-life-affects-womens-mental-health/

Texto por LM

Crisis de ansiedad

La ansiedad, como el estrés, es una respuesta del organismo ante situaciones límites. Se caracteriza por una sensación de angustia leve o miedo y la aceleración del ritmo cardíaco y la respiración, sudoración o sensación de poca tensión muscular. 

Una crisis de ansiedad, sin ser un hecho grave para la salud, genera una situación de pánico que cursa con unos síntomas muy similares a los del infarto, hasta el punto de que puede confundirse con él. Ocurre de forma instantánea, sin previo aviso, y alcanza su máxima intensidad en cuestión de muy pocos minutos, pudiendo prolongarse otros minutos más.

Los síntomas de una crisis de ansiedad

La sintomatología puede variar en cada persona, pero se considera que se ha producido una crisis de ansiedad cuando se producen cuatro o más de los siguientes síntomas:  

  • Palpitaciones o elevación de la frecuencia cardiaca (taquicardia).
  • Sensación de ahogo, con respiración rápida.
  • Opresión en el pecho.
  • Miedo o pánico. Literalmente, sentirse a morir.
  • Sudoración o escalofríos.
  • Temblores.
  • Náuseas o molestias abdominales.
  • Mareo o incluso desmayo.
  • Sensación de irrealidad.
  • Sensación de entumecimiento u hormigueo.

Causas de una crisis de ansiedad

Hay problemas físicos que pueden desencadenar (hipertiroidismo, consumo del alcohol o drogas, etc.) pero lo más habitual es que este tipo de episodios se asocien a causas de índole psicológica, como el estrés.

La crisis de ansiedad 

No debe confundirse con lo que en psiquiatría se denomina como trastorno de ansiedad generalizado. Mientras que en este caso la persona se encuentra permanentemente mal o de forma recurrente. Aquellas personas que sufren una crisis de ansiedad se encuentran perfectamente antes de que ocurra o entre una crisis y otra.

¿Qué hacer ante una crisis de ansiedad?

1. Lo primero es mantener la calma, no dejarse llevar por el miedo y tratar de normalizar la respiración inspirando por la nariz y expirando por la boca de forma rítmica y cada vez más pausada.

2. Tomarse el pulso. Mientras se realiza esta maniobra se puede comprobar como el ritmo cardíaco recupera poco a poco la normalidad.

3. En cualquiera de los casos es importante consultar al médico y tratar de identificar qué ha motivado la crisis de ansiedad o si existe algún trastorno psicológico subyacente

4. Cuando el estrés ha sido el desencadenante de la crisis, en la mayoría de los casos no es necesario ningún tipo de tratamiento, sino adquirir hábitos saludables de vida que ayuden a prevenir nuevos episodios. 

5. El ejercicio físico es una buena manera de descargar el estrés y relajarse.

Fuentes:

https://www.sanitas.es/sanitas/seguros/es/particulares/biblioteca-de-salud/psicologia/crisis-ansiedad.html

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/anxiety/symptoms-causes/syc-20350961

Estrés Financiero y Salud Mental


Latinoamérica y el Caribe marcan un récord histórico de 41 millones de personas desempleadas, como consecuencia de la pandemia del Covid-19. Según la Organización Internacional del Trabajo, Chile, Brasil, México y Colombia son los países más afectados de la región.

En América Latina se registra un descenso de 18,3% de horas laborales en el segundo trimestre de 2020, por encima del 14 % de la disminución a nivel mundial, en el mismo periodo.

El Financial Health Institute define al Estrés Financiero como una condición causada por eventos que crean ansiedad y preocupación, a menudo junto con una respuesta física.

Dos de los efectos más comunes del estrés financiero son la ansiedad y la depresión. Este tipo de estrés puede hacer que los músculos se tensen hasta el punto de un dolor grave. Puede causar dolor de cabeza y dolor de estómago. También perjudica el funcionamiento del sistema inmune, haciéndolo más vulnerable a muchas otras enfermedades.

Consejos prácticos para militar los efectos del estrés financiero:

  • Consultar a su médico: Si está experimentando síntomas físicos como ataques de pánico, insomnio, depresión, o hipertensión a consecuencia de sus problemas financieros, visite a un médico.
  • Buscar ayuda profesional: Si sus apuros financieros están combinados con comportamiento abusivo o autodestructivo —en usted o en sus seres queridos. 
  • Hacer Ejercicio: El ejercicio constante puede ayudarle a reducir el estrés. 
  • Hacer frente a los cobradores: Los cobradores pueden ser agresivos. Si está recibiendo llamadas, necesita negociar un plan de pagos o, si es imposible, pedirles que dejen de llamarle
  • Hablar de ello: Busque a alguien en quien confiar —un amigo íntimo pariente o un profesional de salud mental— para compartir los temores y preocupaciones que está padeciendo.
  • Ser realista: Si ha estado haciendo malabares con sus cuentas, no podrá tener una idea claro de dónde está usted parado económicamente.
  • Completar un presupuesto detallado es decisivo si quiere cambiar la situación en la que se encuentra ahora.

Fuentes:

https://www.infobae.com/tendencias/2019/11/25/que-les-sucede-al-cerebro-y-al-cuerpo-cuando-estas-estresado-por-dinero/) https://www.consolidatedcredit.org/es/wp-content/uploads/2017/07/como-enfrentar-el-estres-financiero.pdf) https://www.redalyc.org/pdf/727/72705106.pdf) https://www.france24.com/es/20200701-oit-latinoamerica-desempleo-economia-pandemia-covid19)