Generar un espacio laboral seguro

Un espacio laboral seguro es un lugar o entorno en el que nos sentimos comodes al colaborar con nuestras equipas de trabajo; y en el que no nos sentimos castigades o juzgades al compartir nuestros pensamientos o cuando admitimos los errores que hemos cometido. En un espacio seguro fomentamos el sentimiento y la práctica de la pertenencia. 

Un espacio seguro es aquel en el que podemos ser nosotres auténticamente, autoaceptándonos y apoyándonos para crecer y elevarnos juntes.


¿Cuáles son los beneficios de contar con un espacio seguro en tu trabajo?

  • Reduce el estrés y el agotamiento: cuando las equipas de trabajo se sienten seguras en el trabajo, es más probable que expresen sus inquietudes desde el principio y pidan apoyo, lo que evita que los problemas menores se conviertan en mayores.
  • Fomenta la innovación: lo cual está conectado tanto a la creatividad como a la posibilidad de tomar riesgos y sentirse segure en tu lugar de trabajo.
  • La retroalimentación se hace fácil: en entornos de poca confianza la retroalimentación honesta puede ser difícil.  En los espacios seguros de trabajo, la retroalimentación sucede fácilmente de manera continua, lo que genera mejores resultados en las equipas.

¿Cómo generar un espacio seguro en tu espacio de trabajo?

  • Muestra compromiso con tu equipa de trabajo: Presta atención cuando tu compañere hable, valora sus ideas y opiniones. Practica la escucha activa. Puedes hacer preguntas para asegurarte de que entiendes las ideas u opiniones de la otra persona. Al participar activamente, se crea un entorno en el que la gente siente que está bien hablar. 
  • Evita culpar por los errores: Cuando algo va mal, se tiende buscar a alguien a quién culpar. Pero, para construir y mantener un espacio seguro en el lugar de trabajo, debemos centrarnos en las soluciones. 
  • En lugar de “¿qué ha pasado y por qué?”, pregunta “¿cómo podemos asegurarnos de que esto vaya mejor la próxima vez? Estas preguntas convierten la responsabilidad en un esfuerzo de grupo, en lugar de señalar a una persona por un error.
  • Promueve el diálogo: Las equipas de trabajo están llenas de personas con diferentes orígenes y perspectivas, fomentar el diálogo sobre esas diferencias ayuda a generar un espacio seguro. 
  • Establece una conexión emocional: La conexión emocional es una fuerza motivacional muy poderosa de nuestro cerebro, ayuda a nuestro equipo a sentirse incluidas, apreciadas y seguras. 

Referencias:
https://www.psychologytoday.com/us/blog/mental-health-in-the-workplace/202111/psychological-safety-work

Texto e investigación: LM

Ciberfeminismo y Tecnofeminismo*

¿Qué es el ciberfeminismo?  Es un término acuñado en 1994 por la filósofa Sadie Plant, para describir el trabajo de feministas interesadas en teorizar, criticar y explotar internet, el ciberespacio y las tecnologías de medios en general.

Las tecnologías de comunicación e información (o sea internet) no son neutrales, en términos de género, son profundamente masculinas en su configuración y representación. Sin embargo, las tecnologías de comunicación podrían ser una herramienta vital para el desmantelamiento del patriarcado, la pregunta es ¿cómo? 

El ciberfeminismo es una teoría feminista que surgió en la década de los noventa cuando internet comenzaba a redefinir el mundo. Para las ciberfeministas, internet era una plataforma inédita de pensamiento libre con potencial de cambiar la manera en que las mujeres eran percibidas. Sadie Plant y una colectiva de artistas en Australia llamada VNS son las matriarcas de esta teoría que surgió de un breve movimiento artístico y utópico.

Plant, argumenta que las mujeres son naturalmente aptas para usar internet, porque las mujeres e internet son de naturaleza similar, ambas según Plant, “son sistemas no lineales y autorreplicantes que se ocupan de hacer conexiones”. 

Plant planteó que es importante ver las computadoras e internet como lugares para que las mujeres se involucren en nuevas formas de trabajo y juego. Un lugar donde las mujeres se sientan liberadas de las limitaciones tradicionales y sean capaces de experimentar con la identidad y obtener nuevas vías para reclamar poder y autoridad. Su visión del ciberespacio es como un espacio familiar y acogedor para las mujeres, donde pueden y deben aprovechar las oportunidades para avanzar y desafiar la autoridad masculina. 

 El ciberfeminismo sostiene que la tecnología no es neutral en términos de género, sino que es profundamente masculina en su configuración y representación. Esta premisa se encuentra acompañada de una mirada optimista sobre la oportunidad de agenciamiento de las mujeres en las tecnologías de la información y comunicación a través de la participación crítica.  

Las aportaciones ciberfeministas fueron cruciales para restaurar el protagonismo de las mujeres en el desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación. Más de un siglo después que Ada Lovelace escribió en papel los primeros programas para ordenadores (1815), estas mujeres buscaban reclamar su lugar en la tecnología que numerosas otras habían ayudado a crear a través del tiempo pero nunca fueron reconocidas. 

El reconocimiento de la labor de mujeres no fue el único resultado del movimiento. Pues este invitaba a mujeres a que participaran críticamente en el ciberespacio, también a teorizar, criticar y aprovechar la tecnología emergente. 
La relación entre genero y tecnología se comienza a replantear más puntualmente en una teoría posterior conocida como tecnofeminismo. La sociologa Judy Wajcman acuño el termino en un libro donde analiza las distintas maneras en que las tecnologías tienen género, tanto en su diseño como en su utilización.

¿Qué es el tecnofeminismo? El término creado por Judy Wajcman (2004) implica la combinación del feminismo con los estudios sociales de la tecnología. Para las tecnofeministas, la tecnología se constituye como un producto tecnológico, como causa y consecuencia a la vez de las relaciones de género. Judy Wajcman plantea que los avances tecnocientíficos están transformando radicalmente la relación mujer-máquina, analiza las distintas maneras en que las tecnologías tienen género, tanto en su diseño como en su utilización. 

El tecnofeminismo se aproxima a las TIC con más conciencia sobre los viejos y nuevos problemas de discriminación de las mujeres en las tecnologías.  Según Wajcman la desvinculación de las mujeres de la tecnología también supone una desvinculación de los ámbitos de poder.  La investigación tecnofeminista se ha dedicado a analizar el desarrollo de tecnologías concretas en cada una de sus fases y teniendo en cuenta los elementos técnicos y de género que las conforman y que se construyen mutuamente. Así, para el tecnofeminismo, la política feminista y la participación de las mujeres en el diseño de las TIC es esencial.  

*NB: Los ciberfeminismos y tecnofeminismos por sus reclamos y reivindicaciones interseccionales por deconstruir los binarios y las relaciones de poder tecnopatriarcales incluyen a las mujeres y a toda la comunidad LGBTTIQ+. El ciberfeminismo es transciberfeminismo; el tecnofeminismo es tecnotransfeminismo.

Referencias: 

Vergés Bosch, Núria, Teorías Feministas de la Tecnología: Evolución y principales debates, http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/45624/1/Teor%C3%ADas%20Feministas%20de%20la%20Tecnolog%C3%ADa.pdf

El tecnofeminismo” de JUDITH WAJCMAN  https://www.redalyc.org/pdf/2971/297124045011.pdf 

Violencia Digital contra las mujeres https://cdhcm.org.mx/wp-content/uploads/2021/03/InformeViolenciaDigital.pdf

El dilema de sobreacompañar

Cuando nos encontramos con una persona en situación de crisis, pueden activarse ciertos mecanismos que, en vez de acompañar, perjudican. Muchas veces creemos que estamos ayudando pero, en realidad, lo que sucede es que sobreacompañamos. Aunque tengamos las mejores intenciones, el sobreacompañamiento provoca efectos negativos en la  de las acompañantes salud mental y en la de quienes se acercan a nosotras para recibir apoyo.

Para empezar, ¿qué es el sobre acompañamiento? Podría explicarse como una forma de vincularnos con otra persona que, en vez de acompañarles, buscamos rescatarles o resolver sus problemas. Es la acción de imponer las respuestas, sin permitirles explorar las suyas y subestimando su proceso de autorregulación, es decir, la sabiduría que llevan basada en su experiencia y contexto.


En el sentido más adultocrático, sobre acompañar es infantilizar a la persona en crisis, como a un ser inferior que no puede por sí misme. Sin embargo, cuando una persona pide ayuda, hay un indicio de que quiere tomar el camino a sentirse mejor y está en búsqueda de la puerta de la vida. De alguna manera, cuando reconoce que necesita ayuda, esa persona ya tomó sus muletas para caminar y pide que le acompañemos en ese andar. Sin embargo, si hacemos demasiado fuerza por ella, podría desvanecerse y dejar de sostenerse a sí misma.


¿Cómo nos afecta? En realidad, el impulso de solucionar sus problemas puede convertirse, sin quererlo, en el acto de quitarle sus muletas e imponer soluciones que, aunque en nuestra experiencia son válidas, pueden no serlo para les otres. Esta acción no sólo perjudica a la persona que necesita acompañamiento, sino que también pone en riesgo nuestra propia tranquilidad mental y emocional y trae excesiva preocupación.


Entre más grave sea el caso, más fácil es que surja el sobre acompañamiento. Pero en el intento de rescatar, al sobre-acompañar, estamos subestimando a la persona, colocándola en una posición inferior a la persona acompañante y dejando de lado su auto responsabilidad. Desde la perspectiva feminista, en el acompañamiento no hay jerarquía, sino que las personas son iguales en una relación horizontal.


Esa relación horizontal es la que nutre la confianza necesaria para el acompañamiento feminista. Esta confianza “va creciendo como una enredadera con sus formas serpenteantes y sorpresivas, pero firmes. Así también, es una confianza que abraza la autonomía de las mujeres” (La Revuelta, 2018).

Reproducir la horizontalidad en los vínculos es lo que nos permitirá sanar las heridas de forma colectiva, sin reproducir jerarquías. ¿Cómo evitarlo? Por eso, a la hora de acompañar, es útil preguntar “¿Cómo puedo ayudarte?”, en vez de suponer lo que la otra persona necesita. Así es cómo podemos caminar junto a ella por su propio sendero de la vida y no imponerle otro que sienta ajeno y pueda abandonar rápidamente. Ten en cuenta siempre que acompañar no es resolver.

Si sientes el impulso de hacerlo, busca aire hasta volver a la relación horizontal. Confía en la persona y transmítelo, eso aumentará su propia confianza. Esto puede parecer extraño porque, a su manera, en el acompañamiento se ponen a prueba prácticas y ejercicios de solidaridad de un “ser humanas de otra manera que como lo hemos sido hasta ahora” (Laboratorio Nacional Diversidades, 2018).


Escucha con todos los sentidos y, si crees que el caso se ha tornado demasiado grave, haz la pregunta mágica: “¿Crees que eres un peligro para ti misme o para otras personas?”. Confía en la respuesta y, de ser necesario, acompaña a esa persona a buscar ayuda profesional.

No olvides que:

  1. Cuando una persona pide ayuda, ya tiene sus muletas.
  1. Si queremos acompañar, no supongamos. En su lugar, preguntemos.
  1. El acompañamiento acompaña, no soluciona.
  1. Evitemos subestimar a la persona que acompañamos.

Encontrarnos en acompañamiento no sólo es un quehacer feminista, sino que es sostén colectivo, que nos comparte saberes de otras personas y nos hace concientes de la fuerza de la diversidad. Sólo el acompañamiento generoso, solidario y, sobre todo, horizontal, puede profundizar esta fuerza y hacerla flexible y accesible a todo quien la necesite.

Texto: NM

Ilustraciones: PP  

La vida digital es vida real

Se tiende a creer que lo que pasa en Internet o cómo nos relacionamos con los medios digitales carece de realidad, que lo que ahí pasa pertenece al mundo de la ficción. Sin embargo nuestra vida digital y nuestra vida física, son muy difíciles de separar. 

Pasamos gran parte de nuestro día cambiando de pantalla en pantalla, muchas de las actividades de nuestra cotidianidad se realizan a través de Internet, desde comunicarnos con nuestras amigues, familia, trabajo, entretenimiento, pagos de servicios etc, nuestra vida está atravesada por el mundo digital. 


Lo que pasa en la vida digital se relaciona con lo que pasa en nuestra vida física y viceversa, se retroalimentan todo el tiempo. Un ejemplo de esto se puede ver en los efectos de la violencia digital; la diferenciación de la vida real y la vida digital hace creer que los daños de las violencias que suceden en línea son menos graves que las violencias que se cometen en el mundo físico…nada más lejano a la realidad.  

Los daños de la violencia digital son bastante significativos, en la cuerpa, en la vida, en la forma de expresarse y en el ejercicio de nuestros derechos. En la mayoría de los casos, los efectos de estas violencias repercuten en la vida física. 


En ese sentido, si pensamos el autocuidado como parte de nuestra vida física es importante pensar en incluir la dimensión digital, para esto te recomendamos: 

  • Elimina las aplicaciones que no necesitas o de las que deseas tomar un descanso.
  • Elimina fotos o videos qué no te gusten o crees que ya no necesitas. 
  • Asigna un tiempo para eliminar de tus contactos, amigos, seguidores que no conoces o con los que no te sientas cómoda con la idea de qué ven tus fotos o información.  
  • Deja de seguir páginas o perfiles que comparten contenido violento, o que no son de tu agrado. 
  • Desactiva las notificaciones de las aplicaciones para qué no interfieran con tus momentos de tranquilidad. 

¡Tenemos una cuerpa digital que merece ser cuidado con amor!

Recuperar la confianza

¿Valgo por mí misma no tengo valor por lo que produzco, lo que aguanto, lo que sacrifico, lo que dejo de hacer para que otres estén bien?

Durante dos semanas Vita Activa hizo un alto para recuperarse, recargar energía y practicar ejercicios de auto-ayuda, auto-cuidado y desintonxicación digital.

¿Por qué lo hacemos?

Porque nuestra valía está relacionada directamente con el poder de detenernos, el poder poner nuestras necesidades en primer plano, el ser nuestra prioridad primero y en poder pensar en cómo comenzar a cambiar nuestro entorno para que todas podamos operar de manera más respetuosa de nuestras necesidades y nuestra salud mental. Tenemos que proteger nuestro cuerpo y nuestras mentes.

Valía o autoestima

La valía y la autoestima son dos términos relacionados que a menudo se usan indistintamente. Tener un sentido de autoestima significa que te valoras a ti misma, y tener un sentido de valía significa que eres digna -a los ojos del entorno en el que te encuentras. Las diferencias entre los dos son tan pequeñas como para que no logremos distinguirlas. La clave está en la palabra dignidad. Todas tenemos, merecemos y podemos derivar nuestro valor de nosotras mismas. Los derechos humanos son los derechos de todas y de todes.

“La autoestima es lo que pensamos, sentimos y creemos sobre nosotras mismas. La autoestima es reconocer ‘Soy más grande que todas esas cosas’. Es un conocimiento profundo de que soy valiose, que soy adorable, necesario para esta vida y de un valor incomprensible”, Dra. Cristina Hibbert(2013).

Autoestima o autoconfianza

La confianza en una misma no es una evaluación general, sino un sentimiento de confianza y competencia en áreas más específicas. Por ejemplo, puedes tener una gran autoestima pero poca confianza en tí misma cuando se trata de deportes extremos, ciertas materias en la escuela o en tu capacidad para hablar un nuevo idioma (Roberts, 2012).

No es necesario tener un alto sentido de autoconfianza en una misma en cada área de la vida; naturalmente, hay algunas cosas en las que simplemente no serás muy buena y otras en las que sobresaldrás. Lo importante es tener confianza en tí misma en las actividades de tu vida que te importan y un alto sentido de autoestima en general por la manera como haces las cosas. 

Repite estas frases cuando sientas que tu autoconfianza necesita un empujoncito:

Yo creo en mi misma;

Soy tan valiosa como otras personas;

Estoy orgullosa de mis logros y acepto mis fracasos;

Me merezco todas las cosas buenas que me pasan. 

Me respeto a mí misma;

Estoy feliz de ser yo.

Te proponemos que estas semanas que vienen realices estos dos ejercicios y que nos cuentes cómo te vas sintiendo en redes FB/TW/IG @VitaActivaOrg o por correo electrónico en apoyo@vita-activa.org

Referencias:

https://positivepsychology.com/self-worth/

Texto: LMR/LOP | Imágenes: PP

Derecho a ser mi prioridad


En los últimos dos meses dos deportistas profesionales; Naomi Osaka y Simone Biles pusieron el tema de la importancia de la salud mental sobre la mesa. Simon Biles es considerada la mejor gimnasta de la historia y decidió no seguir participando en los juegos olímpicos, porque quería concentrarse en su salud mental. Naomi Osaka es la tenista número dos del mundo, tomó la decisión de retirarse de un torneo de tenis hace dos meses atrás por la misma razón. 


Simone Biles y Naomi Osaka nos recordaron que: 

  • Podemos decir no, aunque estemos frente a una gran oportunidad si no nos sentimos en la condiciones para hacerlo.  
  • Podemos decir no a cosas que nos causan malestar.
  • Tenemos derecho a decir no, aunque existan muchas expectativas sobre nosotras y se espera que actuemos de alguna manera en específico. 
  • Ser nuestra prioridad significa proteger nuestra mente y nuestros cuerpos aunque todo el mundo espere lo contrario. 
  • Se puede hacer una pausa, o muchas pausas, detenerse está bien.  
  • Reconocer que necesitamos espacio para sanar es una medida transgresora de autocuidado porque nadie espera que lo hagamos. 
  • Somos humanes, no somos perfectes ni somos robots. 
  • Nuestros sentires son más importantes que todas las expectativas que ponen sobre nosotres.  
  • No tenemos por qué complacer a los demás si no queremos. 
  • Tenemos derecho a priorizar nuestro bienestar.
  • Nuestra salud mental debe ser tratada con prioridad. Es urgente, hoy y siempre. 

Texto LMR

Ilustraciones PP

Burnout y Capitalismo

“El antídoto contra el burnout es regular el  capitalismo. Hemos reducido nuestras vidas a listas de tareas pendientes”.

Anne Helen Petersen

¿Qué es el burnout?

El estrés laboral, mejor conocido como síndrome de burnout, es un tipo de estrés crónico, se caracteriza por un agotamiento excesivo tanto físico como mental, desmotivación e insatisfacción en el trabajo. En el área laboral, el agotamiento (burnout) es uno de los impedimentos más generalizados para la salud mental. 

¿Qué tiene que ver el burnout con el capitalismo? 

El capitalismo ha generado una glorificación al sacrificio personal para mantener altos niveles de productividad. Esto junto con las malas condiciones de trabajo de nuestros países, generan problemas en nuestra salud mental.  El mundo capitalista nos da el mensaje de que si no trabajamos en exceso nos vamos a quedar atrás u otra persona vendrá a hacerlo por nosotras. Eso nos hace sentir reemplazables y en alerta constante. 

De este modo, existen dos formas principales en las que el exceso de trabajo puede reducir la salud. Uno es el costo biológico del estrés crónico, con un aumento en las hormonas del estrés que conduce a un aumento de la presión arterial y el colesterol. También están los cambios de comportamiento, las personas que pasan largas horas pueden estar durmiendo poco, apenas haciendo ejercicio, comiendo alimentos poco saludables y fumando y bebiendo para sobrellevar la situación.

Trabajar horas extras se ha convertido en la norma para la mayoría de las personas. Y, ahora que nos hemos acostumbrado al trabajo remoto, la línea entre el final de la jornada laboral y el comienzo del tiempo personal puede volverse aún más borrosa. Los  correos electrónicos fuera de horario y las miles de fechas límite de entrega, han  creado un nuevo entorno de trabajo “siempre activa”, lo que ha empeorado con la pandemia. En esta cultura capitalista del trabajo la estabilidad del mercado tiene prioridad sobre la estabilidad de la vida de las personas. 

El derecho al ocio 

El ocio es considerado como una experiencia vital. El ocio es fundamental para la vida de cualquier persona. Se trata de utilizar el tiempo libre en aspectos que nos producen satisfacción y placer. Reconocer el ocio como un derecho, manifiesto la importancia para el bienestar de las personas. Las actividades de ocio nos dan un flujo de energía positivo. Refrescan nuestra mente. Colabora para mejorar o mantener nuestra  salud mental. 

¿Cómo resistimos al burnout?

Como el Burnout tiene una fuerte relación con el capitalismo, para vencerlo del todo se lo tiene que hacer desde la colectividad y solidaridad y no como personas individuales. El Burnout no se resolverá del todo hasta que no se pueda resolver para todas y todes. Y eso significa cambios sociales respecto a las condiciones y cultura laboral en nuestros países.  

El auto cuidado también es importante para resistir. 

Nuestros consejos:

– Haz ejercicio; la actividad física mejora la forma en que nuestro cuerpo maneja el estrés. 

– Toma siestas, intenta organizar tus actividades para que puedas tomar una siesta por la tarde.

– Invierte tiempo en ti; eres una persona que merece cuidados. Tenemos que comer mejor, movernos mejor y dormir mejor para sentirnos mejor.

– Socializa; los momentos que pasamos con nuestra familia y amigos son preciosos y son fundamentales, especialmente cuando intentamos gestionar las horas extra de trabajo. 

– Busca apoyo, con tus compañeras/es de trabajo, amigas o amigues y seres queridos; el apoyo y la colaboración pueden ayudarte a sobrellevar la situación. 

– Desconéctate; estar disponible en el trabajo las 24 horas del día, los 7 días de la semana, nos expone a  factores estresantes todo el tiempo y eso nos impide recargar energías.

– Presta atención a las señales de tu cuerpo: Es fácil pensar que un dolor de cabeza es el resultado de la deshidratación, que un dolor de estómago es el resultado de algo que comiste y que un dolor de cuello se debe a dormir mal, pero no siempre es así. A menudo, los dolores y molestias son una acumulación de estrés y ansiedad. 

Referencias: https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/adult-health/in-depth/burnout/art-20046642http://www.psicothema.com/psicothema.asp?id=3310 https://thepsychologist.bps.org.uk/volume-20/edition-7/selfish-capitalism-and-mental-illness https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7533309 https://www.bbc.com/worklife/article/20210426-is-extreme-working-culture-worth-the-big-rewards

Texto e investigación de LMR <3

Autocuidados en resistencia

Autocuidado | Resistencia | Consejos

En momentos que la sociedad civil se enfrenta a decisiones gubernamentales explotadoras o extractivistas, se activan y reactivan viejas heridas para quienes trabajamos en medios, comunicación, activismo, defensa de
derechos humanos y movilizaciones ciudadanas.

En lenguaje técnico se le llama estrés post-traumático, no obstante en el lenguaje de la calle, de la redacción, de las cafeterías y los autobuses es ese miedo viejo, ese dolor y angustia del pasado que regresa cuando presenciamos eventos del presente. El amargo en la boca, el insomnio sin razones, los recuerdos, los sonidos.

Esta no pretende ser una guía sino un glosario de consejos para abordar lo que sentimos y pensamos mientras que estamos en la calle cubriendo las protestas, preparando la mochila con pañuelos y vinagre, tomando café frío en las madrugadas mirando para afuera.

1. Lo que sientes es real. La memoria muscular y corporal es el legado más antiguo y más fidedigno de nuestro paso por el mundo. El miedo se alberga en las células, en el cabello y en los recuerdos que pasan de
generación en generación.

2. Nombra tu miedo. Ponerle palabras a lo que sentimos es importante, lo vuelve manejable, lo atrapa en una hoja de papel, en una conversación con un colega, una amiga.

3. Recuerda y aprende de lo que pasó en el pasado. Es importante recordar que la memoria es el receptáculo de las estrategias que las personas que nos antecedieron guardan para que enfrentemos el presente.

4. Planea lo que puedas planear. Por ejemplo planea los momentos en los que vas a descansar, comer, pasar tiempo con quienes amas. Planéalo religiosamente, esto sirve más cuando trabajas en equipo, respeta los turnos. Si trabajas de forma independiente o sola pon límites a las horas de entrega, de servicio o de colaboraciones.

5. Mueve tu cuerpo. Sentado en una silla, caminando por la calle, en el suelo, en la calle mueve tu cuerpo, agita tus brazos y piernas. El miedo y el estrés tienden a congelar los músculos. Por eso los movimientos repentinos después duelen o lastiman.

6. Busca momentos de descanso. Medita, canta, escucha música, mira imágenes de naturaleza, sal afuera si puedes. Deja el trabajo o la situación en la que te encuentres por unos minutos.

7. Escucha a las demás personas. Es importante pensar en la labor importante que tiene la palabra y la escucha activa. Intenta no juzgar y acompañar. Recuerda hacerlo solamente cuanto te sientas bien y seguro.

8. Intenta identificar aquellas circunstancias que son desencadenantes
para ti.
 El trauma secundario (vicarious trauma) es real y se relaciona con el estrés que sentimos cuando alguien más está estresado o sufriendo frente a nosotros. Es responsable y realista pedir una pausa o pedir un relevo cuando la situación desencadena reacciones muy fuertes en nosotros.

9. Confía en tu comunidad y en dividirse las tareas de cuidado. El peso del estrés aumenta para las personas que cuidan de otros.

10. “Cuidar de mí misma no es egoísmo, es supervivencia y es también una declaración política de guerra”. Dejemos que las palabras de Audre Lorde suenen y resuenen. Que mientras hagamos nuestro trabajo y busquemos soluciones pacíficas para los conflictos que nos rodean, podamos invocar el amor, la solidaridad y la no violencia para nosotras mismas y quienes nos rodean.

Si necesitas primeros auxilios psicológicos o apoyo frente a violencias en línea estamos siempre disponibles. Vita Activa es una línea de ayuda gratuita, confidencial y anónima. Usa Signal, Telegram o WhatsApp +52155-8171-1117

Publicamos este texto en El Soberano de Chile, el 22 de octubre del 2019. Hoy por hoy es necesario revisarlo y compartirlo nuevamente con todes ustedes. A todes quienes están luchando por justicia, dignidad, seguridad, paz y salud en nuestro continente, reciban nuestra solidaridad y apoyo. Porque merecemos vivir en un mundo en el que quepan muchos mundos.

Estereotipos en la publicidad y redes sociales

Los estereotipos van formando una idea de la perfección que afecta la visión sobre nuestras cuerpas porque impone una dinámica en la que nos estamos comparando siempre con un “ideal”. Esto afecta la autoestima y puede traer problemas de depresión y ansiedad. 

Los roles que se mantienen en la publicidad sexista influyen en el desarrollo cultural de las sociedades porque imponen dinámicas donde se determinan actividades especificamente para las mujeres. Por ejemplo los comerciales de las labores del hogar están dirigidos a las “mamás” o a las mujeres que ejercen las labores del cuidado. Definiendo el rol sobre el papel de las mujeres en los hogares y exonerando la responsibilidad de las demás personas en el hogar. 

La invasión de la publicidad en las redes sociales con las marcas, determina el estándar sobre los cuerpos de las mujeres, en los gustos por la ropa, el exceso de consumo de productos de belleza. También existe un discurso antiedad. El paso del tiempo es definido como una condena para las mujeres, logrando que se perpetúe el miedo a envejecer, engordar y cambiar. 

La relación de la perfección de la imagen con el éxito de lo que debe ser una persona a determinada edad, da la posibilidad a continuar perpetuando la figura del “tren”. Es decir, las mujeres a cierta edad ya deben tener casa, hijes, matrimonios felices, sin tener en cuenta los factores socioeconómicos para tener oportunidades laborales y estudio. A su vez esto hace parte del discurso neoliberal de “el que es pobre es porque quiere”. En efecto a quienes más condena es a las mujeres. 

La visión personal de lo que estamos construyendo del nivel de éxito hace parte de los sueños y aspiraciones personales a las que estamos en capacidad de acceder. Esto quiere decir que la aporofobia se incrementa a la par de los estereotipos de vidas que se ven en redes sociales, de imágenes suntuosas perpetúan el exceso de compras y la idea de que todo tiene que ser nuevo todo el tiempo.

Esto no solo es discriminatorio sino no es comparable con la realidad social y económica de los países en los que vivimos.

Fuente: https://pyme.lavoztx.com/tipos-de-estereotipos-en-la-publicidad-5289.html

Ilustraciones de PP