Sin libertad de prensa, la salud mental está en riesgo

Por Florencia Pagola

En América Latina y en el mundo, existen muy pocos estudios y especialistas que investiguen la relación entre la salud mental y el periodismo. Pero los pocos que hay son concluyentes cuando dicen que es una profesión de riesgo para la salud mental de quien lo ejerce. 

Este riesgo puede agravarse cuando una persona, además de ejercer el periodismo, es mujer, LGBTIQ+, afro, indígena o adulta mayor; vive en un país con alta corrupción o bajo un régimen totalitario; ejerce el periodismo en una capital o en el interior del país; si cubre temas de corrupción o la violencia contra las mujeres.     

En el Día Internacional de la Libertad de Prensa, en este artículo se profundizará sobre un tema que poco se habla: por qué está tan descuidada la salud mental en el periodismo y qué estrategias de cuidado se están implementado.

Estudios y especialistas que investigan la relación entre salud mental y periodismo concluyen que es una profesión de riesgo para quien la ejerce. Sin salud integral para les periodistas, no hay libertad de prensa. Más en vita-activa.org

Un problema de salud pública

Desde la Universidad Técnica Particular de Loja en Ecuador, se investigó cómo afectó la pandemia a los grupos de riesgo en la primera línea como el personal de salud o el gremio periodístico. Byron Fernando Bustamante, uno de los investigadores, se dio cuenta que el de periodistas era el grupo más invisibilizado y vulnerable.

La investigación se centró en periodistas de Ecuador, Venezuela y Perú, y demostró que presentan altos riesgos de somatización, ansiedad, insomnio y depresión. Las cifras son alarmantes, según registra este artículo

Hacia el final 2023, Bustamante contó en una entrevista que uno de los factores que genera vulnerabilidad en el ejercicio periodístico es el “trabajar contra el tiempo”, haciendo referencia al deadline o tiempo de entrega de un artículo o reportaje. También el estar expuestos a la “crónica roja”, en relación a los temas policiales o sobre violencia.

Es más, el investigador dijo que el problema con quienes ejercen el periodismo es que, a diferencia del personal de salud que tiene un “sistema que históricamente les protege”, los directivos de medios de comunicación no se están responsabilizando por las afectaciones que tiene el trabajo en su salud mental.

Pero este no es solo un problema de quienes cubren la crónica roja o van a la guerra. María Miret García es una periodista española que dejó de trabajar en más de un medio por ansiedad, y se convirtió en una periodista especializada en salud mental de periodistas. 

Ella contó en el Foro de Crisis Mundiales Pamela Howard de IJNet cómo afecta el estrés laboral en quienes ejercen el periodismo: “Se normalizó que en una redacción todos tomen pastillas para dormir. No se entiende que es un problema de salud mental y un problema de salud pública”. La periodista hizo hincapié en que el estrés de la cobertura diaria, el estrés de todos los días, poco a poco, se vuelve “fulminante”.

García enumeró los factores que más afectan de forma negativa a salud mental a quienes ejercen el periodismo:

  • La alta exigencia laboral.
  • La inmediatez de las noticias o la presión para que el trabajo se haga rápido.
  • La precarización del trabajo periodístico.
  • La falta de buenas condiciones laborales en las redacciones.
  • La falta de apoyo hacia periodistas por parte de los directivos de los medios.
  • La idea extendida del periodista “24 horas” o “todo terreno”.

La salud mental de las periodistas jóvenes

La periodista española aseguró que en la salud mental también hay una diferencia generacional. La generación millenial, a diferencia de las generaciones anteriores, no tiene problema en pedir ayuda y hablar sobre el tema. A finales del 2023, en el marco de la investigación que dio origen a este artículo, se entrevistó a periodistas mujeres jóvenes y latinoamericanas para conocer sus vivencias en torno a la salud mental con respecto a la profesión.   

Francis Peña es una periodista venezolana de 27 años que cubrió política varios años para medios de su país. En algún punto de su carrera se sintió “demasiado cargada” y comenzó a sentir la necesidad de ejercer el periodismo de otra forma que no sea exponiéndose en las manifestaciones y arriesgando su salud. 

Finalmente dejó de hacer diarismo para convertirse en freelance y hacer historias más reposadas. En ese proceso creó el newsletter Una Jeva Normal, que promueve como un espacio seguro donde hablar sobre salud mental desde su experiencia como periodista. Así lo contó: “Tenía el impulso de seguir haciendo periodismo, por lo que creé el newsletter. Lo hice para mí, necesitaba respuestas, no estaba loca y no había botado mi futuro y mi carrera por la ventana. Yo sentía culpa de dejar el periodismo en ese momento”.

Para Peña, las respuestas de colegas periodistas al newsletter fueron sorprendentes. “Tenían el mismo desencanto que yo, esa pesadez de siempre estar cubriendo tristeza y miseria, violación a los derechos humanos. Llega un momento que sientes que es morbo, que para qué lo cubres tanto”. 

Cuando Peña describió los síntomas que le hicieron darse cuenta que necesitaba un cambio en la forma en la que ejercía el periodismo, habló de que se “sentía acelerada todo el tiempo”, porque tenía que estar enterada de todo lo que pasaba en su país. Luego empezó a sentir desinterés por su trabajo, ya no le parecía importante y, más tarde, a sentirse muy cansada. Los típicos síntomas del burnout o síndrome del quemado. 

Indira Rojas, una periodista venezolana que trabaja para un medio digital local, coincidió en que las coberturas diarias son muy duras: “Se han creado en mí miedos y angustias a partir de lo que veo, y una sensación de impotencia de no poder cambiar la realidad en un país donde las instituciones están tomadas”. Ella, que cubre temas relacionados con la violencia hacia las mujeres, dijo que escuchar y ver las experiencias de otras mujeres le impacta como mujer. “Son cosas que me podrían pasar a mí, eso genera miedos, preocupación y ansiedad”, aseguró. 

A sus 33 años, Rojas dijo que no puede llevar una vida independiente y tener una casa propia porque su salario no le alcanza. Ella consideró que uno de los factores que más ha afectado su salud mental es la precarización laboral. “Tener la vida ciudadana que todos perseguimos, tener una casa propia se ha convertido en un privilegio. Eso afecta mi salud emocional y mental”.

El problema es que de todo esto no se habla en los medios latinoamericanos, o no se hablaba. Rojas contó que se formó en medios donde estar más tiempo en la computadora o en la calle te hace mejor periodista. “Un criterio de entregar tu vida y tu tiempo a hacer ese rol, he aprendido que eso nos hace daño para nuestro empleo y vida personal”, agregó. 

Desde Perú, la periodista Elizabeth Salazar compartió una idea similar: “Mi generación es del periodista 24/7 que no se puede desconectar. Que el periodismo es un apostolado y que tenemos una labor por sobre lo que podamos sentir como personas”. 

Para correrse de esta imposición, al igual que Peña, Salazar decidió renunciar a su trabajo como periodista en la redacción de un medio digital de su país y convertirse en freelance. “Quería tomarme tiempo para proyectos, pero también para hacer las pausas que necesitaba, tengo que hacer cosas para mí. Somos humanos, no máquinas de producción de información y eso no nos tiene por qué hacer periodistas de menor calidad”, explicó.

En este proceso, Salazar dijo que cambió sus prioridades, aprendió a escuchar su cuerpo y su mente para saber cuándo necesita ayuda, apoyo y parar

El contraponerse a la idea de que los y las periodistas no son máquinas aparece en quienes hablan abiertamente sobre salud mental. En palabras de Peña, es la necesidad de que los medios y sus directivos “te vean como un ser humano y no una máquina que escribe y cuenta historias todo el día”. Y para García, directamente, “los medios son máquinas de machacar periodistas”.  

La periodista que baila

Nos han acostumbrado a que la identidad del periodista está amarrada a eso, a que eres periodista. Te olvidas que puedes ejercer tu identidad de otras formas. Encontré en la danza una estrategia para ayudar a mi salud mental, me di cuenta que podía ser la periodista que baila y no sólo la periodista”, contó Rojas. 

Las estrategias que llevan adelante las personas entrevistadas para su bienestar emocional y mental son de lo más variadas. Algunas de las que mencionaron son: 

  • Hacer ejercicio físico
  • Tomarse días libres y vacaciones
  • Construir una red de apoyo a la que pedir ayuda y escucha genuina
  • De ser posible, acceder a terapia psicológica 
  • En el tiempo libre, leer artículos/libros o ver películas/series de temas que no necesariamente sean parte de tu agenda, especialmente si son literatura infantil
  • Crear un newsletter sobre periodismo y salud mental. Al igual que Peña, García gestiona una que llamó Almas Rotas.
  • Utilizar herramientas de gestión del tiempo (para el trabajo freelance), hacer pausas durante el trabajo, levantarse de la silla en determinados intervalos.
  • Regular las notificaciones de las redes sociales, incluso desconectarse por el tiempo que sea necesario.
  • Tener una hora límite en el día para finalizar el trabajo y desconectarse.
  • Que las facultades de periodismo y medios de comunicación promuevan la capacitación preventiva para el autocuidado en salud mental y que los medios provean acompañamiento psicológico a sus trabajadores, según el investigador Bustamante.

5 años de Vita Activa, 5 aprendizajes

Post: G.S.

Un 1 de abril de 2019 Vita Activa nacía con una pregunta: ¿Quién cuida a las que cuidan? ¿Cómo está la salud mental de activistas y defensoras de los derechos humanos?

Desde entonces, la organización ha acompañado y recibido acompañamiento de otras acompañantes. Las “Vitas” han sido un apoyo para quienes nos buscan, y también se han dejado atravesar por contradicciones, experiencias y aprendizajes permanentes a partir de cada conversación. 

En los últimos meses, Vita Activa preguntó a su audiencia en redes sociales, a su Consejo Asesor y a sus aliadas cuáles fueron los 5 años lecciones que estos 5 años dejaron.

Aquí puedes encontrar los 5 aprendizajes colectivos más fundamentales y en proceso de transformación, destacados por la comunidad de Vita Activa en redes sociales y a compañeras en el activismo. 

5 años de Vita Activa, 5 aprendizajes.

Aprendizaje N°1: “Si escucho a mi cuerpa, tomo mejores decisiones

Escuchar y atender a la cuerpa “física” significa estar AQUÍ con ella, preguntarle qué necesita en ESTE momento para sentirse calmada, en ESTE contexto, con las posibilidades a mano. Aprender a darle tiempo a esta escucha sin teorizar, es un desafío que implica “simplemente” dejar que la cuerpa sienta lo que está sintiendo, sin juzgarla o ignorarla en pos de “seguir adelante”.

El cuerpo no entiende de conceptos sino de sensaciones”, es algo que suele repetir el terapeuta e integrante de Vita Activa, César Montesano: ¿Qué quiere decir la cuerpa cuando se tensa frente a ciertas situaciones, cuando se le dificulta dormir o concentrarse, cuando quiere escapar del presente? ¿Cómo se deja que fluya el movimiento (o quietud) que la cuerpa propone en este momento?, ¿se está alimentando bien?, ¿se está expresando?, ¿está descansando y disfrutando?

Aprender a estar en el presente no es fácil y no siempre es posible controlar todas las variables. Volver al centro y sentir lo que la cuerpa comunica es un ejercicio constante. Pero es el primer paso para tomar decisiones más acertadas y seguras. 

Aprendizaje N°2: “Descansar es resistir

No sólo desde afuera se nos exige NUNCA PARAR. Se aprende a asociar el valor propio a la “productividad”, a la “eficiencia”. Se aprende a sentir culpa incluso en nuestros momentos de ocio y dispersión. 

Suena intuitivo, pero descansar y bajarle al ritmo de trabajo es parte de lo que hace a las personas sentirse más conectadas y, por lo tanto, ser más creativas. Vale preguntar a quién le pertenece la creencia de que sólo es valiosa una persona que está llena de tareas y actividades. Y un buen comienzo es explorar con qué emociones se encuentra cuando se está “haciendo nada”.

“No somos heroínas siempre, ni le debemos pruebas a nadie de que todo lo podemos solas. No somos lo que producimos. No tenemos que ganarnos nuestros descansos. El descanso es un derecho que nos pertenece, aunque a veces no podamos ejercerlo en este mundo hostil”.
Aprendizajes de Vita Activa

Y entonces, ¿cómo se hace? Una propuesta es aprender a marcar los límites sin culpa, cuidar a qué/quiénes se le dedica la energía, descubrir qué actividades sirven a cada persona para descansar y agendar tiempos concretos a respetar para ponerlas en práctica.

En este video Lu An Méndez, miembra del Consejo Asesor de Vita Activa, cuenta cómo vive este aprendizaje.

Aprendizaje N°3: “Mi vida digital también es real. Las tecnologías y la virtualidad afectan mi cuerpa y mi territorio

Todos los datos que constituyen la identidad de cada persona en línea, todo eso que forma parte de ella en las plataformas digitales y los sentires que vienen de sus interacciones, del contenido que consume y de la hostilidad o libertad que percibe del ambiente digital, forma parte de lo que se denomina la “cuerpa digital”. 

La vida en línea es igual de real que la vida fuera de las plataformas. Por ello tiene sentido que lo que pase allí afecte, que las redes que allí se tejen sean igual de importantes para la cotidianeidad que las físicas. Y también que las violencias digitales tengan impactos reales. Estas siguen las mismas lógicas y las más afectadas son mujeres y personas LGBTIQA+, periodistas y activistas de los derechos humanos.

Las tecnologías no son neutrales. En general no consideran el impacto ambiental material que generan en los países de los cuales se extraen las materias primas para su creación. Por ejemplo, las Inteligencias Artificiales están atravesadas por sesgos de quienes las programan y reproducen sus prejuicios y violencias. Para ello, es necesario ponerle ojo a las estrategias para generar autonomía y seguridad digital.

Aquí te dejamos algunos tips de seguridad digital con perspectiva de género.

Aprendizaje N°4: “Pedir ayuda es un acto de valentía. Nadie se salva sole

Las mujeres y personas LGBTIQA+ suelen estar siempre disponibles para apoyar a otras en apuros. Pero ¿por qué cuesta tanto admitir que también están sobrepasadas y necesitan ayuda? Se ha instalado el discurso del autocuidado como un deber individual, lo que las deja aisladas, responsabiliza de todo el malestar y resta potencia

Un aprendizaje en práctica continua es que las redes de apoyo salvan, porque sanar es un acto colectivo. Si una persona sana la relación con el trabajo, por ejemplo, podrá apoyar a otras en su proceso, y viceversa. En este sentido, el autocuidado es fundamental, pero es insuficiente a nivel estructural. 

Como la sociedad funciona como un micelio, todas las personas están conectadas y, por eso, Vita Activa propone apuntar a los cuidados comunitarios: “Yo te cuido, tu me cuidas, nos tenemos. Juntas somos más fuertes“.

Si te interesa profundizar más en este tema, te dejamos esta reflexión.

Aprendizaje N°5: “Un ‘¿cómo estás hoy?’ puede cambiarlo todo

En las empresas, organizaciones e incluso en espacios de activismo, se suele privilegiar el hacer, el concretar y el producir en detrimento del sentir, el habitar, el experimentar. En estos lugares se pasa gran parte del tiempo, por lo cual, aplicar la escucha y presencia activa podría ser la primera semilla para que allí florezca la seguridad y la contención comunitaria.

En Vita Activa se practican círculos de cuidado. Son reuniones en las que las integrantes de la organización se permiten conectar, compartir cómo cada una aprende, se equivoca y vive la labor y el activismo. 

En la práctica esto implica un cambio de mentalidad y de dinámicas a las que quizás no se han tenido acercamiento antes, pero está comprobado que en espacios donde una persona se sienta segura y escuchada, se reducirá su estrés y agotamiento y además se facilitará la retroalimentación y la innovación

¿Te animas a tomar y adaptar lo que te resuene de estos aprendizajes?

Vita Activa es una línea de ayuda para mujeres y personas LGBTIQA+, periodistas, activistas y defensorxs de los derechos de género, del trabajo, de la madre tierra y de la libertad de expresión.

Si necesitas acompañamiento, contáctanos:

apoyo@vita-activa.org (ESP) | support@vita-activa.org (ENG)

@VitaActivaOrg | #VitaActivaOrg | www.vita-activa.org +52155-8171-1117 (Signal, Whatsapp)

Germinar 2023, Informe Anual de Vita Activa

Lanzamos Germinar 2023, un recurso para mujeres y personas LGBTIQA+, periodistas, activistas y defensoras de derechos humanos y libertad de expresión que refleja el trabajo, la investigación y la creatividad de Vita-Activa.org durante el período.

Desde distintas partes del mundo, las Vitas han reunido sus esfuerzos y conocimientos en torno al acompañamiento empático, la autonomía digital y la comunicación feminista, desde la trinchera de la línea de ayuda gratuita, anónima y confidencial.

Vita Activa acompaña a través de la escucha empática y la contención emocional hace casi ya 5 años en el mundo digital. No sólo acompaña, sino que también investiga, analiza, crece y aprende. Así es que creemos importante compartir el sentido y el valor de nuestro quehacer como acompañantes: qué hacemos, para qué y por qué. 

En este informe encontrarán estadísticas de trabajo, el análisis de los casos que recibimos, aprendizajes en torno a la autonomía digital, la comunicación transfeminista y los encuentros con otras organizaciones, además de recursos y consejos de autocuidado y cuidados comunitarios.

Algunos datos sobre nuestras usuarias del Informe “Germinar 2023”: 

  • 91.2% mujeres cisgénero; el 2,4% de hombres cisgénero; 4.8% como personas de género no binario; y el 1,6% prefirió no decirlo.
  • El 40% de nuestras usuarias son periodistas.
  • El 53,6% de las personas que acuden a nosotros son menores de 30 años; el 30,4% entre 30 y 40 años; el 12% tiene más de 40 años y el 4% no contestó. 
  • Atendemos a personas de Argentina, Bélgica, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Holanda, México, Mongolia, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, España y Venezuela. 
  • Los casos más numerosos provienen en orden descendente de México (33,6%), Argentina (12,8%), Colombia (8,8%) y El Salvador (8,8%).
  • Nuestras usuarias acuden a Vita Activa para abordar violencia, crisis emocionales y solicitudes de información o ayuda.

También encontrarás información sobre #VitaFEST2023, festival virtual de cuidados comunitarios para la innovación digital antipatriarcal, trans-incluyente y antirracista. Posicionadas de forma presencial y virtual, nos encontramos para problematizar la existencia de una inteligencia artificial feminista, la desinformación de género y los bienestares digitales.

  • 215 participantes se inscribieron en el evento. 
  • El 78% se identificaron como mujeres cis-género  y el 16% como personas de género no binario. 
  • +50% de nuestras participantes eran menores de 30 años. 
  • Todas provenían de más de 12 países de habla hispana, incluido Estados Unidos. 
  • El 4% se identificó como indígena, el 4% como afrodescendiente y el 10% como mestizo. 
  • El 7% fueron personas con discapacidad
  • El festival fue interpretado en lengua de señas argentina en su totalidad. 
  • Contamos con 20 panelistas, organizadoras interseccionales y multinacionales, que hicieron de #VitaFEST un éxito.

Año tras año, nuestro informe anual es una herramienta para compartir aprendizajes y respuestas del trabajo de Vita Activa durante el período.

Esperamos que estos aprendizajes nutran otras experiencias y multipliquen las luchas por bienestares digitales e integrales.

Confiamos en que este informe germinará en otros territorios, con la autonomía de sus propios cultivos. Y que cuando nos florezca la esperanza, esta sea con memoria y sororidad.

Informes anteriores:
Persistir y resurgir 2022
Resistir 2021
Existir 2020

Todo lo que tienes que saber de #VitaFEST2023

📢 Estamos muy felices de anunciar que el 8 de diciembre llega #VitaFEST 2023 💜 Festival virtual de cuidados comunitarios para la innovación digital antipatriarcal, trans-incluyente y antirracista.

¿En este contexto? Sí. En este mundo en llamas, donde el neoliberalismo ganó las elecciones presidenciales en Argentina, hay incendios forestales en Bolivia y calor extremo en Brasil, la democracia que pende de un hilo en El Salvador, la guerra en Medio Oriente, el caos en el ecosistema digital donde la seguridad y la autonomía digital están en peligro de extinción…

En esta coyuntura, decidimos encontrarnos en el #VitaFEST2023 en Argentina. Posicionadas de forma presencial y virtual, nos encontramos para problematizar la existencia de una inteligencia artificial feminista, la desinformación de género y los bienestares digitales.

Necesitamos apuntar nuestra mirada a la construcción de un futuro digno y colectivo, en el que quepamos todes.

¿Qué es? Festival para la innovación digital antipatriarcal, trans-incluyente y antirracista. En la mesa en Buenos Aires o en una sala en Zoom, nos reunimos para colectivizar los aprendizajes de nuestras organizaciones trans y ciberfeministas, junto con activistas de América Latina y el Caribe.

¿De qué va el VitaFest este año? La cita es sobre resiliencia digital. Últimamente se ha puesto el foco sobre el impacto que podrían tener el avance de la inteligencia artificial, la existencia de las zonas grises en el manejo de los datos digitales, y la proliferación de las fake news en nuestras democracias Latinoamericanas. Desde los feminismos interseccionales creemos que recién estamos rascando la superficie.

¿Cómo son las políticas y las innovaciones que necesitamos para defender los derechos humanos digitales? ¿Cómo evitamos que las tecnologías acentúen las desigualdades ya existentes en nuestras sociedades? ¿Qué cuidados comunitarios nos proponemos?

✍️ Regístrate aquí para ingresar y recibir al final, una sorpresa…🎁

📅 Aparta la fecha: Diciembre 8, 2023

¿De qué tratarán los paneles?

Panel 1: Inteligencia Artificial y Feminismos Latinoamericanos

Conversaremos sobre el auge de la inteligencia artificial en Latinoamérica y la mirada imprescindible del transfeminismo interseccional en torno a la autonomía y soberanía de los datos y su papel en la erradicación de violencias de género. ¿Cuáles son los retos, desafíos y proyecciones para el desarrollo de una inteligencia cibertransfeminista latinoamericana?

Panel 2: Desinformación, mala información y bienestares digitales

La desinformación es un fenómeno cada vez más común que nos atraviesa en tantas formas como sus diversas maneras de manifestarse. ¿Cómo inciden la desinformación y quienes la ejercen o luchan contra ella en nuestra presencia, permanencia y reivindicación de nuestras voces en el debate público y bienestar en lo digital? 

¿Quiénes pueden participar?

Convocamos a mujeres y personas LGBTIQ+, periodistas, activistas y defensoras de los derechos de género, del trabajo, de la madre tierra y de la libertad de expresión. Activistas y hacktivistas en ciberfeminismos y tecno feminismos. Víctimas del conflicto sociopolítico y de género. Círculos de mujeres y artistas digitales con perspectiva de género. Y  a todas las personas interesadas e involucradas en salud mental, inclusión y el respeto por los derechos humanos: ¡Bienvenides!

¿Cómo asistir a VitaFest 2022?

Registrate sin costo en este formulario. Te mantendremos al tanto de las novedades por mail luego de que te inscribas. También puedes seguir las actualizaciones por nuestras redes sociales:  

Instagram | Facebook | X | Whatsapp

Sobre nosotras

Vita-Activa.org, es una línea de ayuda para mujeres y personas LGBTTIQ+, periodistas, activistas y defensoras de los derechos humanos que enfrentan violencias de género en línea, estrés, ansiedad, cansancio crónico, trauma y dolor. 

Nuestros servicios en español e inglés son gratuitos, confidenciales y anónimos. Proporcionamos primeros auxilios psicológicos y digitales, manejo holístico de la crisis y toma de decisiones estratégica. 

Encuéntranos en apoyo@vita-activa.org (Español) y support@vita-activa.org (English) | @VitaActivaOrg | +52155-8171-1117 (Whatsapp, Signal, Telegram)

Clichés del positivismo tóxico

Post G.S.

Los feminismos vienen hablando de las prácticas de autocuidado desde hace muchos años, pero la pandemia fue una gran alerta a nivel global: nos hizo poner el foco en la salud mental de urgencia y en las estrategias que podríamos poner en marcha para sustentar individual y colectivamente nuestro bienestar.

Ejercicio físico, socialización, buen descanso, baños calientes, comidas instagrameables y rutinas de cuidado facial. Se comenzaron a difundir todo tipo de actividades que supuestamente tendían a fomentar paz y equilibrio físico, emocional y psicológico.

De repente, estábamos hablando del autocuidado en todas partes, como si estuviera al alcance y facilidad de todas y todes. Y con esta difusión y simplificación masiva de consignas llegaron imposiciones asociadas a  los clichés en el discurso del positivismo tóxico

Una mujer piensa: "Es mi culpa por no practicar el autocuidado y no ser positiva" mientras que la abruman frases como: "Tu destino sólo depende de ti", "Si lo crees, lo creas", "La que quiere, puede". Más en vita-activa.org.

Este plantea que siempre debemos mantener una actitud optimista (o positiva) y negar o minimizar cualquier emoción o experiencia negativa. No importa lo que la vida nos ponga enfrente: sonrisa, ya pasará. 

Paradójicamente, este tipo de pensamientos hacen que no podamos enfrentar realmente el problema detrás de nuestra falta de bienestar integral y nos culpabiliza por no mantener acciones de autocuidado. Esto provoca que nos aislemos y reinvindica la individualidad. La receta perfecta del capitalismo: quedamos aisladas, culpables y engañadas “o lo haces y lo tienes todo o tienes nada” una visión radical del bienestar

Desde Vita Activa te invitamos a  desarmar algunos clichés del positivismo tóxico para sacarlo de nuestras mentes y espacios. ¿Te animas a soltar cargas? Lee lo siguiente en voz alta:

1 – Yo pude, tú puedes, todas podemos:

Este cliché fortalece la idea de que hay actividades que, como una receta o una fórmula mágica, nos sirven a todas las personas por igual. Pero no. Desde la interseccionalidad entendemos que “las opresiones trabajan juntas en la producción de injusticia” y que, por lo tanto, todas nuestras experiencias y nuestras vulnerabilidades son distintas. Las estrategias que cada une deberá poner en marcha, son variadas. No nos funcionan a todas por igual y, a veces, algunas sencillamente no nos funcionan. 

Tu punto de partida y tu parámetro no son les otres, tu experiencia y tu vulnerabilidad son válidas.

2 – Si queremos, podemos: 

Está muy arraigada también la idea de que, simplemente con voluntad, todas podemos. ¿Acaso significa que, si a veces fallamos en poner mis límites, es por flojera? ¿O que hay un interruptor de voluntad que todavía no encontramos para encender el modo autocuidado? Claro que no. Está bien no poder. Quizás justo ese día no tuvimos la energía suficiente. Tal vez si mañana lo intentamos de nuevo, podremos. Pero está bien si hoy no. 

El peso de las opresiones que cargamos es real y hay muchos más factores que tu propia voluntad que determinan la facilidad o dificultad con la que alcanzamos alguno de nuestros objetivos.

3 – Somos las dueñas de nuestro propio destino, que sólo depende de nosotras: 

Esta premisa es peligrosa, porque no nos deja ver los privilegios que vivimos al interior de nuestras grupas y de nuestras organizaciones. La creencia de que cada quien se salva sola, moldeando su propio camino con herramientas individuales, no nos llena ni nos convence. Por aquí apostamos más a generar redes, compartir aprendizajes y apoyarnos en la comunidad para resistir. Mostrarnos vulnerables y sanar en conjunto. Confiamos en los cuidados colectivos.

Nuestro trabajo y retar las opresiones sistémicas es en manada.

¿Ves? No estamos solas, ¿qué otras ideas del positivismo tóxico te animas a cuestionar?

Vita Activa es una línea de ayuda para mujeres y personas LGBTIQ+, periodistas, activistas y defensorxs de los derechos de género, del trabajo, de la madre tierra y de la libertad de expresión. Si necesitas acompañamiento contáctanos:

apoyo@vita-activa.org (ESP) | support@vita-activa.org (ENG)

@VitaActivaOrg | #VitaActivaOrg | www.vita-activa.org +52155-8171-1117 (Signal, Whatsapp, Telegram)

REFERENCIAS

Video de la psicóloga y sexóloga Alexandra Amorós: ¿Qué es la positividad tóxica? 

Positividad tóxica: ¿qué es y cómo podemos evitarla? 

Si el autocuidado nos hace tan bien, ¿por qué es tan difícil mantenerlo? 

Autocuidado y cuidado colectivo, prácticas de resistencia en tiempos violentos – Pikara Magazine 

Experiencias de autocuidado,cuidado colectivo y sanación en las prácticas feministas. Daniela Fontaine López Calala Fondo de Mujeres 

Del autocuidado a los cuidados comunitarios como resistencia

“La vida depende de los cuidados. Son fundamentales para la supervivencia de la humanidad y del planeta”
Kathleen Lynch en “Los cuidados, el capitalismo y la política

Post L.A.M.

El 24 de julio es el Día Internacional del Autocuidado. En Vita Activa caminamos juntas hacia los cuidados comunitarios, como una lucha colectiva que pone a los cuidados en el centro.

El capitalismo es un sistema político y económico que pone al centro las prioridades del mercado sin considerar las diversas desigualdades que atraviesan a las personas. Tampoco evalúa maneras de reducir y eliminar estas brechas, por lo cual, es problemático que se norme la organización de la sociedad sobre esta lógica. Se privilegia el individualismo, la competencia, la productividad extrema, el egoísmo, la explotación y la acumulación insostenible por sobre la necesidad de cuidado de las personas. Por todo esto, pensar colectivamente un sistema de cuidados es rebeldía anticapitalista.  

Para el movimiento feminista, el cuidado es una forma de resistir y de luchar frente a la avalancha capitalista: con el cuidado le decimos a este sistema económico y social que el descanso importa, que el trabajo colectivo es más importante que la competencia, que nuestro ser no se limita a lo que producimos, que tenemos sueños propios y no los que el capitalismo nos impone, le gritamos que: ¡los cuidados son indispensables para la sostenibilidad de la vida! 

24 de julio - Día Mundial del Autocuidado
En un sistema de explotación, el autocuidado es una forma de resistencia y de lucha.

Como las compañeras de Surkuna -Centro de Apoyo y Protección de los Derechos Humanos- lo mencionan en su texto Autocuidado y Cuidado Colectivo: desde el cuidado feminista es importante  identificar nuestro cuerpo como un lugar de experiencia, donde nuestra historia, contexto, memoria, subjetividad y opresiones se encarnan y necesitan de cuidado. Reconocer al cuidado como una práctica que nos permite romper la individualización que el capitalismo nos impone, transforma aquello en una colectivización de las experiencias, desprivatizando el cuerpo y reflexionando sobre las formas en las que los contextos históricos, políticos y económicos afectan los modos de experimentar el mundo.

Cuidar y cuidarnos entre nosotras y nosotres  es indispensable para habitar el mundo. Solo nosotras y nosotres entendemos cómo estas desigualdades, injusticias y opresiones ocupan un lugar en nuestro cuerpa. Es una experiencia personal porque venimos de historias, contextos y lugares distintos, así como también lo es el reconocimiento de lo que necesitamos para vivir y no solo sobrevivir. Identificar estas desigualdades y transformar el discurso en nuestras narrativas es nuestra lucha.

Además, podemos trasladar estos cambios a los tratos que tenemos con otres, incluso en este entorno capitalista. Por ejemplo en nuestra forma de llevar adelante el teletrabajo, las maternidades/paternidades, en el reconocimiento de las labores de cuidado del hogar,  o en nuestras interacciones sociales, románticas y sexo-afectivas, todo esto nos ayuda a establecer límites o acciones de acuerdo a lo que nosotras y nosotres creemos, basando las decisiones que tomamos en nuestro autoconocimiento y no en las expectativas o imposiciones ajenas.

Sin embargo, la resistencia al capitalismo no es un trabajo individual, sino colectivo; sanar nuestras heridas provenientes de los sistemas de opresión, la lucha y la resistencia se hace en manada, poniendo en práctica una ética del cuidado. Formamos parte de grupos sociales que nos acompañan en los procesos de sanación, en los activismos, en la lucha por nuestros sueños, como los grupos que formamos con nuestras amigas y amigues.

Somos parte de una comunidad desde la cual se pueden generar cuidados como forma de resistencia. Para sostener estas redes de cuidado necesitamos también de prácticas que cuiden de ellas. En Vita Activa  reconocemos el cuidado comunitario como una serie de acciones colectivas enfocadas a mantener y mejorar la salud y el bienestar grupal mediante la construcción de un presente y un futuro que beneficia y mejora las condiciones de vida de nuestra comunidad.

El cuidado es una forma de resistir y de luchar frente a la avalancha capitalista. ¿Por qué hacerlo solas? Juntas somos más fuertes.

En el cuidado colectivo ponemos al centro la construcción de un horizonte que beneficie a todas y todes les integrantes. Creemos que solas y soles no podemos sanar y resarcir los daños que las violencias nos generan, recurrimos a la comunidad para cuidar de nuestra cuerpa digital y física, nos acompañamos y sostenemos para sanar.

Los cuidados comunitarios reivindican valores y prácticas como la solidaridad, reciprocidad, igualdad y la redistribución equilibrada de las tareas de cuidado

Lograr materializar esta redistribución en línea y en el espacio físico mejora nuestro bienestar social y no deja a nadie afuera” (“Persistir y resurgir”, Vita Activa, 2022).

Podemos empezar entonces por preguntarnos: ¿Cuáles son las desigualdades que nos atraviesan y qué estamos haciendo para reivindicar los valores de los cuidados comunitarios en nuestro día a día?

No estamos solas. Vita Activa es una línea de ayuda para mujeres y personas LGBTIQ+, periodistas, activistas y defensorxs de los derechos de género, del trabajo, de la madre tierra y de la libertad de expresión.

apoyo@vita-activa.org (ESP) | support@vita-activa.org (ENG)
@VitaActivaOrg | #VitaActivaOrg | www.vita-activa.org +52155-8171-1117 (Signal, Whatsapp, Telegram)

Referencias: 

Lo que aprendimos en RightsCon

Post L.A.M, C.S.P. y E.L.C.

En 2023 y luego de la pandemia, RightsCon volvió a la presencialidad la primera semana de junio en Costa Rica y Vita Activa se hizo presente. Este es un encuentro en el que convergen organizaciones sociales, empresas y plataformas sociales, representantes políticos, líderes sociales, periodistas y activistas para conversar sobre derechos humanos en el ecosistema digital.

Este espacio permitió hilar diversas constelaciones entre temáticas y actores de todo el mundo para sostener debates importantes en torno a: economía, inclusión y seguridad digital, educación popular y comunitaria, artivismo, desinformación, discursos de odio en Internet, impacto de la tecnología en el medio ambiente y, por supuesto, la prevención, acompañamiento y atención de violencias digitales desde perspectivas transfeministas.

Conocimos los rostros de un sinfín de aliadas y aliades que construyen espacios digitales seguros, resilientes y cuidadosos. Quienes llevan muy en alto la bandera de difundir y amplificar una verdadera Internet transfeminista.

Para nosotras fue una experiencia inconmensurable haber compartido con tantas personas y organizaciones llenas de ideas y dispuestas a ser generosas con sus tiempos y conocimientos. Nuestro paso por Rightscon nos permitió divisar el rostro análogo de un sinfín de alianzas que trabajan en construir espacios seguros, resilientes y cuidadosos en los entornos virtuales. Quienes llevan muy en alto la bandera de difundir y amplificar una verdadera Internet transfeminista.

Como parte de Vita Activa organizamos, moderamos y apoyamos en distintas actividades:

  • Tuvimos el honor de moderar el MeetUp Latinoamérica, un espacio divertido para reconocerse, tejer redes entre los países de la región y romper el hielo. Fue una experiencia retadora por la cantidad de participantes, el objetivo de Vita Activa estaba relacionado con que las personas puedan conocer sobre su trabajo profesional, pero también  pudieran compartir aspectos que hacen parte de su identidad y  su historia. Así pudieron conectar de una forma un poco más profunda: somos más que nuestros trabajos, somos cuerpos, corazones y luchas encarnadas.
  • Estuvimos presentes en el Young Leaders Summit, una plataforma de jóvenes que buscó compartir experiencias en torno a los ofrecimientos, beneficios y problemáticas de las tecnologías en la era digital. Aprendimos sobre la data ética, la atención a juventudes y niñeces, entre otros temas. 
  • Y como un cierre poderoso, hicimos parte del diálogo “Toma un profundo respiro: estrategias para apoyar la salud mental  de periodistas bajo un ataque digital”. Allí, compartimos el norte de Vita Activa: la centralidad de nuestro bienestar emocional y la importancia de fortalecer la conciencia individual y colectiva sobre lo qué nos atraviesa día a día.

Tejimos relaciones y conversaciones, escuchamos organizaciones y aprendimos de las trayectorias, prácticas y experiencias de colectivas que durante mucho tiempo han contribuido a visibilizar las barreras y dificultades expresadas en Internet. Así como también de quienes amplifican y despliegan herramientas técnicas, digitales, psicoemocionales para habitar las plataformas sociales en las coporalidades diferenciadas de mujeres, cuerpas no masculinizadas, disidentes sexo genéricas, cuerpas racializadas, migrantas, indigenas, campesinas periodistas, activistas, lideresas sociales, defensoras ambientales y creadoras de contenido.

Nuestras voces gritaron: la Internet NO es neutral, lo digital es real, las tecnologías no son ajenas al reflejo de una sociedad educada desde lo patriarcal, el capitalismo, el racismo, el colonialismo y el extractivismo.

Todas ellas extienden sus labores en lo digital y encuentran allí un espacio de ambivalencia: un medio para publicar y ejercer la participación política, la libertad de expresión y también un lugar en el que se difunden en la velocidad de la luz, agresiones, estigmatizaciones y violencias interseccionadas por sus identidades conjugadas con sus importantes labores.

Lo cual nos lleva a resonar con parlante que: la Internet NO es neutral, lo digital es real, las tecnologías no son ajenas al reflejo de una sociedad educada desde lo patriarcal, el capitalismo, el racismo, las huellas de la colonialidad y prácticas extractivistas, las violencias experimentadas en lo virtual son efecto de estas características dinamizadas y es importante un trabajo integral para contrarrestarlas. 

Con alegría y profunda emoción, les queremos contar que RightsCon, fue un medio para reconocernos entre acompañantes, activistas, investigadoras y formadoras digitales transfeministas de América Latina. ¡No estamos solas! Este fue un espacio para abrazarnos con fuerza, verbalizar nuestra admiración recíproca, darnos calor y enlazar el fuego que llevamos dentro. El encuentro con tantas compañeras y compañeres nos hizo reflexionar sobre la importancia de compartir experiencias y saberes del trabajo que realizamos de una forma horizontal y cuidada, ver como otras organizaciones han trabajo frente a un problema sirve mucho para reflexionar cómo complementar esta respuesta en nuestros contextos. 

La conexión con tantas amigas y amigues nos llenó el alma de buena energía para el retorno a nuestro hogar, tenemos más ideas, preocupaciones y motivaciones, estamos seguras que la lucha y la resistencia se hace de forma colectiva. Desde Vita Activa el cuidado colectivo está al centro de nuestro trabajo y celebramos que este encuentro, haya sido testigo de una semilla que empezó a crecer sin pausa. 

Desde Vita Activa el cuidado colectivo está al centro de nuestro trabajo y celebramos que este encuentro haya sido testigo de una semilla que empezó a crecer sin pausa.

Nos agrupamos con organizaciones como Luchadoras de México, Karisma de Colombia, MariaLab y Red Transfeminista de cuidados digitales del Brasil, Código Sur de Mesoamérica, Navegando Libres de Ecuador, Hiperderecho y Ruge Hermana de Perú, InternetBolivia.org entre otras juntanzas para gestar una red de acompañantes de la que más adelante les seguiremos compartiendo… ¡Un sueño compartido! 

Gracias a todas las personas que pudimos abrazar, saludar, reconocer, reir. Algunas de las Vitas nos hemos conocido presencialmente por primera vez y eso es otra historia de mucho amor y compañerismo. De seguro nos estaremos viendo pronto en otros espacios para seguir confabulando, para hacer bulla, agruparnos y seguir trabajando por una Internet segura para todas, todes y todos.

4 años siendo Vita Activa

El 1 de abril Vita Activa cumplió 4 años. El camino que hemos recorrido está lleno de aprendizajes, de personas y organizaciones que nos han acompañado durante este tiempo. 

En 2019 nacimos como una línea de ayuda para mujeres y a personas LGTBIQ+ que experimentan estrés, trauma, crisis, cansancio crónico y/o violencias de género. Desde entonces y hasta ahora venimos creando conversación sobre el acompañamiento, la salud mental, el cuidado colectivo, los derechos digitales o la autonomía digital, entre muchos otros temas.

Estas reflexiones nos permiten acompañar a las personas que nos escriben a la línea, semana a semana, desde un lugar de mucha empatía y respeto por la historia y experiencia personal que están atravesando.

En Vita Activa nuestras principales herramientas de trabajo son la escucha activa y los primeros auxilios psicológicos, con las cuales damos acompañamiento en el manejo de las crisis en la cuerpa y en las emociones. También ofrecemos apoyo para procesar lo que pasa en el  espacio digital y emocional y para armar estrategias para abordar las decisiones que quienes nos escriben deciden tomar.

Este trabajo que realizamos día a día no podría ser posible sin las personas acompañantes que responden la línea, quienes desde sus experiencias y reflexiones hacen de Vita Activa un espacio amoroso, sororo, de escucha activa y crecimiento.

De lo caminado en Vita Activa recogemos algunos de los aprendizajes que marcan el trabajo que hacemos:

  • Que juntas y juntes somos más fuertes

Desde la ética del cuidado creemos que es muy importante cuidar a quienes nos rodean. Apoyando la autonomía de nuestras compañeras y compañeres cuando toman decisiones que tienen efecto en sus vidas. No confundimos el sacrificio con el cuidado. El sacrificio propicia el bienestar de muchos a cargo de una sola persona, y no un cuidado colectivo entre todas las personas que son parte de nuestra comunidad.

  • Queremos espacios seguros y respetados

Queremos espacios y comunidades en los que reine la empatía y el respeto. Espacios que en momentos de crisis tienen la finalidad de acompañarte y apoyarte para entender lo que te está sucediendo, así como de  devolverte el control sobre tus acciones y reacciones. Se trata de un espacio que no juzga las vivencias y acompaña en la toma de decisiones autónomas. 

  •  Que la política del amor es una buena forma de autodefensa

Creemos que las amigas y les amigues son nuestra red de soporte vital, nos dan la fuerza para tomar decisiones difíciles. La amistad es una forma de resistencia al patriarcado.

  • Que es importante pasar del autocuidado a los cuidados comunitarios

En nuestro amado Vita Fest definimos los cuidados comunitarios como: “una serie de acciones colectivas enfocadas a mantener y mejorar la salud y el bienestar grupal mediante la construcción en comunidad de un presente y un futuro que beneficia y mejora las condiciones de vida de nuestra comunidad”. 

En nuestro informe ‘Persistir y Resistir’ reconocemos que “Solas no podemos sanar y resarcir los daños que las violencias nos generan”. Cuando recurrimos a la comunidad para cuidar de nuestra cuerpa digital y física, nos acompañamos para poder sanar.

En Vita Activa no estamos solas, tenemos una red que nos sostiene.

¡Entre todas nos cuidamos!

Merecemos habitar espacios seguros

Post G.S.

Todos los 8 de marzo #8M se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, alrededor del mundo se reconoce la lucha de las mujeres por el reconocimiento y ejercicio efectivo de sus derechos.

Este día, pero en 1908, 129 mujeres murieron en un incendio en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo para reclamar por mejoras en sus condiciones laborales.

Más de 100 años después, seguimos persiguiendo los mismos objetivos que aquellas mujeres, pero a la luz de nuevos desafíos propios de nuestra época: la flexibilidad horaria, la presión de los modelos de la Mujer Maravilla que todo lo puede, el reconocimiento del trabajo de cuidado y las nuevas formas de concebir los espacios laborales, sean digitales o presenciales.

Desde Vita queremos invitar a preguntarnos ¿cómo hacemos espacios laborales seguros? Entendiendo que esto implica generar espacios donde podamos confiar en nuestres compañeres, donde no debamos estar en permanente alerta y estrés, donde sea disfrutable invertir tiempo para tejer redes de contención y donde el desarrollarse plenamente no sea un privilegio, sino una realidad. 

Parece idílico, pero es una lucha que vale la pena dar.

Primero: ¿Qué necesita un espacio para ser considerado seguro?

Debe contar con acciones y mecanismos que garanticen nuestra protección y que nos permitan desarrollarnos, crecer y tener la confianza suficiente para pedir apoyo y construir redes.

Los espacios seguros se caracterizan por la diversidad, por ser inclusivos y no violentos. El cuidado y la ternura en lo individual y lo colectivo se vuelven parte esencial y nos permiten recuperar fuerzas para enfrentar las interacciones en otros espacios.

Espacios donde podemos confiar en nuestres compañeres, donde no debamos estar en permanente alerta y estrés, donde sea disfrutable invertir tiempo para tejer redes de contención.

Se tratan de lugares o entornos en el que nos sentimos cómodes al colaborar con nuestras equipas de trabajo; y en el que no nos sentimos castigades o juzgades al compartir nuestros pensamientos o cuando reconocemos los errores que hemos cometido. En un espacio seguro fomentamos el sentimiento y la práctica de la pertenencia.

Y, ¿por qué apostar por la construcción de espacios de trabajo seguros?

Hacer transformaciones, comenzando por ajustes a nuestra mentalidad y a retar lo que entendemos por espacios laborales, no es sencillo pero es un cambio necesario para el crecimiento sostenible, sano y colectiva al facilitar las siguientes condiciones:

  • Reduce el estrés y el agotamiento: cuando las equipas se sienten seguras en el trabajo, es más probable que expresen sus inquietudes desde el principio y pidan apoyo, lo que evita que los problemas menores se conviertan en mayores al pasar el tiempo.
  • Fomenta la innovación: lo cual está conectado tanto a la creatividad como a la posibilidad de sentirte segure para tomar riesgos e intentar nuevos caminos.
  • La retroalimentación se hace fácil: en entornos de poca confianza la retroalimentación honesta puede ser difícil. En los espacios seguros de trabajo, la retroalimentación sucede fácilmente de manera continua, lo que genera mejores resultados en las equipas.

Pero… ¿Por dónde empezamos?

  • Muestra compromiso con tu equipa de trabajo: Presta atención cuando tu compañere hable a través de practicar la escucha activa, valora sus ideas y opiniones. Al participar activamente, se crea un entorno en el que la gente siente que está bien y es seguro hablar.
  • Evita culpar por los errores: Cuando algo va mal, se tiende buscar a alguien a quién culpar. Pero, para construir y mantener un espacio seguro en el lugar de trabajo, debemos centrarnos en las soluciones. En lugar de “¿qué ha pasado y por qué?”, intenta preguntar “¿cómo podemos asegurarnos de que esto vaya mejor la próxima vez? Estas preguntas convierten la responsabilidad en un esfuerzo de grupo, en lugar de señalar a una persona por un error y facilita la corrección oportuna de estos.
  • Promueve el diálogo: Las equipas de trabajo están llenas de personas con diferentes orígenes y perspectivas, fomentar el diálogo sobre esas diferencias ayuda a generar un espacio seguro. 
  • Establece una conexión emocional con les demás: La conexión emocional es una fuerza motivacional muy poderosa de nuestro cerebro, ayuda a nuestro equipo a sentirse incluidas, apreciadas y seguras. Usa preguntas directas y sentidas: “¿cómo estás?”.
  • Repiensa tus límites y los de tu equipa para trabajar online: Como la pandemia cambió nuestras modalidades de trabajo para siempre, como bonus, te dejamos además algunos tips para trabajar online en clave feminista. 

Sabemos que la construcción de estos espacios no es sencilla, y que no todos los equipos están abiertos a repensar sus formas de relacionarse. Es entendible que te abrumes en el proceso, que te frustres, que te sientas aislade. Recuerda que aquí estamos para escucharte y acompañarte a transitarlo todo. Estas nuevas maneras de relacionarnos las estamos construyendo entre todes y las redes de contención son fundamentales. 

Así que cuando lo necesites, contáctanos al +52155-8171-1117 por WhatsApp, Telegram o Signal.

7 de febrero: por una Internet Segura

Post. L.M.

El Día Internacional por una Internet Segura se celebra el segundo martes de febrero de cada año con el objetivo de reflexionar sobre cómo podemos usar de manera más respetuosa y crítica a la Internet para convertirlo en un espacio seguro, libre y diverso.

7 de febrero: ¡Luchamos por una Internet Segura!

Desde Vita Activa nos preguntamos: ¿cómo podemos contribuir a crear espacios seguros, en y desde la Internet? Para responder esta pregunta, pensamos en al menos dos enfoques: el enfoque holístico de la seguridad digital -pensado en términos de autonomía digital- y la creación de redes de apoyo y contención dentro y fuera de las redes.

La seguridad digital, es decir, cómo nos cuidamos en Internet, suele asociarse a personas dedicadas a las áreas técnicas o la ingeniería. Sin embargo, la seguridad digital es algo que compete también a las mujeres activistas, población LGTTBIQ+, defensores/as de derechos humanos, entre otros. La seguridad digital es para todas, todos y todes.

La seguridad digital es para todes, no sólo para técnicos e ingenieros.

Sin embargo, cuando se habla de seguridad digital, en muchos espacios sólo se toma en cuenta el aspecto tecnológico y se deja de lado cómo nuestra relación con la tecnología afecta nuestras vidas, nuestras cuerpas y nuestras mentes y la forma en que nos relacionamos con otres.

El enfoque holístico que proponemos pone al centro a las personas. Nos hace pensar sobre nuestro bienestar en esta relación con lo digital, es decir, nos hace pensar en nuestro autocuidado digital desde la autonomía y la toma de decisiones conscientes, pero también piensa en lo valiosa que se vuelven las autonomías compartidas mediante el cuidado colectivo.

Tenemos derecho a existir con seguridad en los espacios digitales. Nuestros amigues, familia, relaciones de trabajo y entretenimiento están en Internet, que se ha convertido en parte del espacio público que habitamos. Esto conlleva derechos y responsabilidades. 

Sin embargo, Internet replica las ideas y creencias de sus creadores y, por tanto, es capaz de reflejar amenazas y violencias digitales que responden a desigualdades sociales, como el machismo, discriminación racial, discurso de odio, entre otras problemáticas. Es decir que también se convierte en un problema estructural que requiere atención desde una mirada integral.

En Internet existen amenazas y violencias que responden a desigualdades sociales, como el machismo, discriminación racial, discurso de odio, entre otras.

Desde el enfoque tecnicista, sólo analizamos la seguridad desde donde ocurrieron las agresiones y las vulnerabilidades que se aprovecharon en estos ataques. Esto sin duda es importante pero cuando finalmente reconocemos nuestra relación con la tecnología, los efectos de estas violencias nos parecen reales y les prestamos atención apostando por abordajes sanadores en lugar de responder exclusivamente a emergencias. 

Desde el enfoque holístico de la seguridad digital evitamos la revictimización y reconocemos la capacidad de autonomía, porque validamos las experiencias de quienes enfrentan estas agresiones. 

¿Cómo podemos aplicar esto en prácticas concretas? 
Consejos de autocuidado digital desde un enfoque holístico

– Crea espacios seguros desde el cuidado para expresar cómo está impactando el uso de la tecnología en tu vida.

– Establece límites y utiliza Internet como una fuerza para el bien.

– Crea tu propio plan de autocuidado digital. Conoce las necesidades de tu cuerpa digital, lo que le gusta, lo que no y lo que la hace sentir a salvo.  

– Si estás enfrentando algún tipo de ataque en Internet, pide ayuda. Recurre a tu círculo de apoyo, no tienes por que enfrentarlo sola/o/e. 

– Agenda descansos para tu cuerpa digital y cuerpa física.