Presentamos nuestro Informe Anual en Buenos Aires

Post G.S.

En 2022 persistimos y resurgimos. El miércoles 7 de diciembre celebramos nuestro primer evento presencial para presentar el Informe Anual “Persitir y resurgir”. En la Biblioteca Pública Esteban Echeverría nos acuerpamos para socializar los aprendizajes construídos durante estos últimos 18 meses.

En una tarde sorora nos unieron las ganas de repensarnos y debatir sobre cuidados comunitarios y activismo. Decidimos compartir este espacio con Casa FUSA y Abofem, porque sus experiencias nos inspiran y porque creemos que los aprendizajes transfeministas nos nutren colectivamente. 

“Llamamos a nuestro informe anual “Persistir y Resurgir” reflejando el espíritu de lucha que se hace visible en cada caso de acompañamiento y las ganas de renovación que nos motivan y fortalecen cada día”, expresó la Directora Ejecutiva de Vita Activa, Nicole Martin, durante la presentación. “En todo lo que compartimos hay cuidado, hay confianza, hay paciencia y hay ética feminista”, subrayó. 

Sentirnos ese día presencialmente y reflexionar con les panelistes y asistentes nos recordó cuánto hemos puesto de nosotras para practicar seguridad digital y primeros auxilios psicológicos, así como también, la fuerza de la comunicación sanadora y la potencia que se requieren para practicar cuidados comunitarios en nuestros entornos.

Comenzamos el evento con una “Ronda de onda”. Esta es una práctica común en nuestras reuniones de Vita, ya que aprendimos que el regalo más amoroso que podemos brindarle a le compañere es la presencia plena, la empatía, la escucha sin juzgar.

Presentación del Informe "Persistir y resurgir" en Buenos Aires, Argentina. Personas sentadas escuchan a oradoras en la Biblioteca Pública Esteban Echeverría.

Cada participante contó cómo se sentía en ese momento y relacionó la sensación con un color u otra imagen concreta. Varies se sentían movilizades por las situaciones complejas que se están viviendo en Latinoamérica, agradeciendo tener este tipo de espacios “donde poder respirar”. Además, hablamos del desafío de seguir comunicando en estos contextos, y una de las asistentes señaló que ese día se sentía “como un Jacarandá”, creciendo y expandiéndose.

Así se dio inicio al debate, y las preguntas de la host Rosana Cirigliano, periodista, locutora y podcaster, guiaron a través de todo lo que vivimos este año y lo que podíamos aportar a través de distintas miradas.

¿Quiénes cuidan a las que cuidan? ¿Qué aprendimos sobre cuidarnos en nuestras organizaciones y comunidades? 

“El tema es cómo hacer del cuidado una acción que salga del ámbito de lo privado y se transforme en social y colectiva”, señaló una de las panelistas, María Alicia Gutiérrez, socióloga y coordinadora de incidencia en Casa FUSA. Además resaltó la importancia de los cuidados dentro del sistema de salud, contra la cultura del maltrato desde y hacia el personal.

María Alicia Gutiérrez en la presentación del Informe "Persistir y resurgir" en Buenos Aires, Argentina. Alicia habla sentada en una mesa junto a Nicole Martin y Melisa Sol García en la Biblioteca Pública Esteban Echeverría.

Llegamos a reflexiones sobre nuestros acompañamientos y en las conversaciones del VitaFest, un evento virtual que celebramos el 4 y 5 de junio de 2022. “Cuidarnos es importante, pero debemos pasar del autocuidado a los cuidados comunitarios y establecer alianzas más sólidas, sororas y recíprocas”, afirma el Informe. Solas no podemos sanar y resarcir los daños que las violencias nos generan.

Por su parte, Melisa Sol García, fundadora de Abofem, compartió su visión en el campo del derecho: “Se espera de alguna manera que cuando una persona transita una situación de vulnerabilidad la abogada tenga todas las respuestas. Y ocupa un lugar donde el cuidado no parece corresponsable. Nos costó aprender cómo cuidarnos desde nuestro lugar, y no sólo salir a cuidar a otros y terminar agotadas. Se espera de las organizaciones feministas una respuesta y se olvida que somos personas”.

Nicole Martin y Melisa Sol García en la presentación del Informe "Persistir y resurgir" en Buenos Aires, Argentina. Biblioteca Pública Esteban Echeverría.

En este sentido, Melisa puso en la mesa una temática esencial para abordar los cuidados: la comunicación. “De por sí el sistema te deja muy sola. Empezar a escuchar que una abogada te diga que no estás sola y que te cree, es un gran cambio, es reparar de a poco esa subjetividad. Las personas se van con herramientas y con esa sensación de que las abogadas también escuchan”. Esto va en línea con la siguiente pregunta propuesta por Rosana.

Rosana Cirigliano en la presentación del Informe "Persistir y resurgir" en Buenos Aires, Argentina. Biblioteca Pública Esteban Echeverría.

¿Cómo ejercemos la comunicación feminista y sanadora en nuestros espacios? 

“La comunicación sanadora es la trinchera que hemos elegido”, abrió el espacio Nicole. Para nosotras, la comunicación sanadora es reconocer el poder material y formal de lo que decimos. Comunicar es una forma de autodefensa feminista que no es sinónimo de condescendencia sino que parte de una visión de horizontalidad y coresponsabilidad. Y se manifiesta a través de la escucha activa y las entrevistas empáticas, además del enorme poder que tiene el nombrar la violencia y el camino que la persona elige para salir de ella.

Al respecto, María Alicia hizo foco en la necesidad de trabajar la comunicación hacia adentro y hacia afuera: “El cuidado tiene que ver con la integralidad de la vida. Hay que pensarlo en dos dimensiones, hacia dentro de las instituciones y en cómo se instala el discurso hacia afuera. Pensar la comunicación como una forma de circulación de los saberes, que también se construyen sobre las experiencias”.

Y Nicole profundizó con una metáfora: “Es algo que tiene más que ver con pelar una fruta que con destruirla y comprar una nueva. Nos gusta buscar formas de reparar, deconstruir y no cancelar. Sanar desde la palabra es nuestra aspiración”.

A la vez que guiaba las reflexiones, Rosana opinó: “Animarnos a sentir en una sociedad donde muchas veces estamos obligados a seguir. El anclaje en la persona y hacer foco en cómo está la equipa, esto es revolucionario”. 

También aprendimos mucho sobre los cuidados en el ámbito digital y la potencialidad de este ámbito para tejer redes. La vida digital es una extensión de nuestras vidas y realidades  y en ella construimos espacios de encuentro y sostén; a la vez que también representan desigualdad, explotación, vigilancia y reproduce las violencias que nacen del espacio analógico.

¿Qué aprendizajes vivimos en nuestras organizaciones sobre la autonomía digital?

La seguridad digital nos ayuda a abordar los riesgos que enfrentamos en línea y por fuera de ella, desde diferentes tipos de activismo en defensa de derechos humanos, el periodismo o por nuestra presencia en Internet. En ocasiones se convierte en una herramienta para nombrar el primer pedido de ayuda.

“La seguridad digital es una excusa para que se acerquen a Vita. Pero lo transformamos en autonomía digital para que cada una reconozca su cuerpa digital, la limpie y la proteja. Si bien muchas personas vienen por ese lado, aprendimos que es una vía para buscar apoyo emocional”, argumentó Nicole.

Rosana Cirigliano y Nicole Martin en la presentación del Informe "Persistir y resurgir" en Buenos Aires, Argentina. Biblioteca Pública Esteban Echeverría.

“La seguridad digital nos lleva a un posicionamiento político que tiene que ver con la defensa de los derechos humanos. Queremos usar las fallas de las redes para resistir”, señaló C.S. de Vita. Es que queremos aprender a desafiar las violencias que nos oprimen empezando por dotar de herramientas de contención emocional a quienes las atraviesan en esta ocasión o en el futuro.

Y de esta necesidad educativa habló también Melisa de Abofem: “Si bien no tenemos hoy un marco legal y hay mucha confusión, se acercan muchos adolescentes e identifican las violencias. Es muy difícil encauzar porque cuando nos llegan a nosotras el problema ya está consumado. El derecho se presume conocido por todos pero eso es falso. Si no sé qué derechos tengo no los puedo defender”.

Y una de las periodistas asistentes, señaló la importancia de saber nombrar la violencia digital: “Muchas veces no supe reconocer qué tipo de violencia en el plano digital estaba viviendo yo. Pero las violencias en nuestro cuerpo digital también duelen y nos golpean de frente”.

Qué necesitamos apropiarnos de toda esta información, fue una conclusión en común para todes durante la presentación. Por ello, con dignidad y respeto, dedicamos este informe a todas las chiquillas marchando, a las morras peleando, a las pibas luchando, a las madres buscando, a las hermanas acuerpando y a todas ustedes que se animan a pedir ayuda y a acompañar. 

Personas se abrazan en la Biblioteca Esteban Echeverría, Buenos Aires, Argentina el 7 de diciembre de 2022.

Gracias a todes les que fueron parte de estos aprendizajes durante nuestros primeros 18 meses, y gracias a las personas que asistieron al evento por permitirnos repasar ciertas ideas tan esclarecedoras.

“Soy muy entusiasta, todas las batallas están por ganarse”, concluyó P.C de Vita.

Puedes leer el informe completo aquí

Mes de la eliminación de la violencia contra las mujeres

“No existe la lucha por un solo tema porque no vivimos vidas de un solo tema” (Audre Lorde,1984).

Post L.M.

Comienza el mes de la eliminación de la violencia contra las mujeres
Más en vita-activa.org

Desde 1999 el 25 de noviembre conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Fue un camino largo para llegar a la oficialización de esta fecha: 18 años antes, en Bogota, se celebraba el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, donde se decidió que este día sería elegida para realizar acciones contra la violencia, en memoria del feminicidio de las hermanas Mirabal en 1960.

En el mes de la eliminación de la violencia contra la mujer es importante exponer los distintos tipos de violencias que enfrentamos las mujeres; sin embargo, cuando se habla de violencia es fundamental hablar con perspectiva interseccional. Este término fue acuñado por primera vez por Kimberlé Crenshaw para explicar la opresión de las mujeres negras, cuyas experiencias sólo podían entenderse teniendo en cuenta el efecto aditivo de la discriminación de género y el racismo:

“La interseccionalidad se refiere a formas particulares de opresiones que se entrecruzan, por ejemplo, las intersecciones de raza y género, o de sexualidad y clase social. Los paradigmas interseccionales nos recuerdan que la opresión no puede reducirse a  un tipo fundamental, y que las opresiones trabajan juntas en la producción de injusticia” (Hill Collins, 1990:18).

"La interseccionalidad se refiere a formas particulares de opresiones que se entrecruzan, por ejemplo, las intersecciones de raza y género, o de sexualidad y clase social. (...) las opresiones trabajan juntas en la producción de injusticia". Hill Collins

En la actualidad usamos el término “interseccionalidad” para expresar que las mujeres no somos un grupo homogéneo y las experiencias que vivimos tampoco lo son. Existen una serie de opresiones simultáneas que incluyen, pero no se limitan, a la raza, la clase casta, género, etnia, sexualidad, discapacidad, nacionalidad, estatus migratorio, ubicación geográfica, entre otras. 

Abordar la violencia estructural contra las mujeres con enfoque interseccional es reconocer que todas las opresiones existen simultáneamente, se entrecruzan y se manifiestan en experiencias específicas y concretas de violencia para las mujeres y las niñas. Por ejemplo, las vidas de mujeres afrodescendientes están atravesadas por la combinación del racismo y el machismo, en sus distintas expresiones de violencia. 

En esa línea, existen algunos tipos de violencia contra las mujeres que en los últimos años se ha luchado para qué sean reconocidos como tal: 

  • Violencia digital: Actos de violencia cometidos instigados o agravados, en parte o totalmente, por el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). 
  • Violencia económica: Restricción del manejo del dinero y los bienes patrimoniales, los cuales son aspectos fundamentales que garantizan su autonomía para la toma de decisiones.
  • Violencia obstétrica: Apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por personal de salud, que se expresa en un trato deshumanizador, que trae consigo pérdida de autonomía y de capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad, impactando negativamente en la calidad de vida.
  • Violencia institucional: Actos de las autoridades, funcionarios y funcionarias de una institución pública con el fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan sus derechos. 

Desde Vita Activa abordamos la violencia desde un enfoque interseccional y brindamos acompañamiento tomando en cuenta que la experta es la persona qué nos está escribiendo y no nosotras. 

Referencias:

Protejamos nuestra cuerpa digital

Post: G.S.

¿Qué es una cuerpa digital? Esta se refiere a todos los datos que constituyen tu identidad en línea, a todo eso que forma parte del “tú” en las plataformas digitales y los sentires que vienen de tus interacciones, del contenido que consumes y de la hostilidad o libertad que percibes del ambiente digital.

Si es la primera vez que te encuentras con este concepto, aquí te compartimos nuestros aprendizajes durante el VitaFest.

Probablemente has escuchado hablar sobre “Seguridad digital”, esta ha sido un enfoque útil para abordar los riesgos -particularmente respecto del resguardo de información- cuando se trabaja con temas como la defensa de derechos humanos. A veces, esta se convierte en una herramienta para nombrar el primer pedido de ayuda en caso de vivir alguna situación en la que se vulneren derechos. 

La seguridad digital a veces se convierte en una herramienta para nombrar el primer pedido de ayuda en caso de vivir alguna situación de vulneración de derechos.

Sin embargo, durante el VitaFest conocimos más a fondo lo que implica ir un paso adelante: incorporar la “Seguridad holística”, que considera que nuestra cuerpa digital y nuestra cuerpa física/psíquica deben ser tratadas de manera integral. La tecnología es una extensión de nuestra corporalidad, por lo tanto, el cuidado que tenemos por nuestro cuerpo físico, es el mismo nivel de cuidado que deberíamos darle a nuestros datos en dispositivos digitales.

El informe de 2020 de la UNESCO y el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) “Violencia en línea contra las mujeres periodistas: Instantánea mundial de la incidencia y las repercusiones” deja claro que el 73% de las mujeres encuestadas sufrió violencia en línea. El 25% de ellas recibió amenazas de violencia física y el 18%, sexual. Estas violencias son reales y producen consecuencias reales en la forma en que habitamos internet y las tecnologías, en cómo ejercemos nuestros derechos y trascienden a consecuencias en nuestra cuerpa física productos del estrés, la ansiedad y el temor.

Entre los ejemplos más comunes de violencia en línea podemos identificar el escrache y la difusión de fotos sin consentimiento (mal llamado pornovenganza), la creación de cuentas falsas y otras formas de suplantación de identidad (phishing), la difamación y los discurso de odio, las amenazas y el doxing (cuando alguien publica información o documentos que permitan identificarte públicamente). 

Esto ocurre con más fuerza cuando se refiere a mujeres, personas LGBTIQ+, periodistas, defensoras de derechos humanos y quienes son parte de interseccionalidades como personas afrodescendientes, integrantes de pueblos indígenas y/o personas que viven con discapacidad, por mencionar algunos.

La “Seguridad holística” considera que nuestra cuerpa digital y nuestra cuerpa física/psíquica deben ser tratadas de manera integral.

El objetivo de todas estas violencias es promover la autocensura y la autoexclusión del espacio cívico virtual. En el informe “Ser periodista en Twitter: violencia de género digital en América Latina”  casi 70% de les periodistas entrevistades que sufrieron violencia digital vieron afectado su derecho a la libertad de expresión a partir de los ataques. Esto tiene consecuencias sobre el resto de la sociedad, ya que el retiro de comunicadores de las redes sociales empobrece el debate social y político, y por tanto, la calidad de las democracias de América latina.

No hay una medida única o correcta para enfrentar y combatir la violencia digital que aplique para todas las personas y todos los casos, pero podemos registrar pasos básicos para estar preparades y afrontar la situación con algunas herramientas:

Como prevención:

  • Date tiempo para mejorar tu seguridad digital: Lo mejor es que tengas contraseñas seguras y chidas, no vinculadas a datos personales, breves, que no se repitan en varias redes. Se recomienda que sean carácteres aleatorios, frases de algún cuento o poesía, superior a los 16 caracteres. Puedes usar administradores de contraseñas si los necesitas para recordarlas todas. Y además puedes chequear si las contraseñas que usas son seguras con esta herramienta. ¡Pero ojo! Incluso en esa página no pongas todas tus contraseñas. Prueba contraseñas “del estilo” para ver si vas por el camino seguro.
  • Chequea si tus direcciones de correo han sido compartidas por internet: puedes hacerlo desde esta página. Si compruebas que tu dirección de correo fue distribuída, recuerda que esto no es tu culpa. La responsabilidad es de las compañías que no protegen nuestros datos. Y luego procede a cambiar la contraseña por una mejor.
  • En tus cuentas, elige preguntas de seguridad que tengan respuestas que no se puedan encontrar en línea.
  • Usa autenticación en dos pasos cuando se te permita.
  • Protege tu número de teléfono con un PIN.
  • Para reporteras y periodistas: ten otra tarjeta SIM y así mantén separada la vida pública de la vida privada lo más que puedas..

Si estás enfrentando violencia digital:

Recuerda que nada de esto es tu culpa, no hay justificación para recibir violencias. Lo primordial es cuidar de tu bienestar y sentires, tomate el tiempo necesario para transitar y seguir estos consejos y recuerda que puedes apoyarte en todo momento de personas de tu confianza.

  • Es importante que mantengas la calma y sepas que no estás sola. Mira a tu alrededor, busca un círculo que te sostenga en este momento. Cuenta siempre con la línea de ayuda de Vita Activa. ¡Aquí estamos!
  • Revisa la configuración de privacidad de tus redes, esta tarea puede ser un poco abrumadora, si lo consideras necesario busca apoyo para hacerlo.
  • Identifica la cuenta desde la que se te violentó, denunciala en la plataforma en la que la violencia sucedió y pide a amigues y conocides que denuncien también. 
  • Bloquea y silencia a los abusadores.
  • Documenta o pide apoyo de una persona de tu confianza para hacerlo, guarda los sucesos que van ocurriendo con hora, fecha, contenido, red social. Esto puede servirte para entender los patrones de las agresiones o para tomar otras acciones más adelante.
  • Si así lo sientes, puedes responder, pero nunca con otra forma de abuso. Hay formas creativas de responder al abuso en línea, También hay buenas razones para elegir ignorar. No te juzgues por lo que decidas hacer, la decisión que tomes será la correcta.
  • Te recomendamos no compartir nombres, cuentas u otros datos de los abusadores. Además de publicidad, esto es doxing y puede ser usado en tu contra después. 
  • Acércate a tus comunidades de apoyo, pide ayuda Esto es fundamental para resistir. No estás sola, estamos todas juntas.

Y como aliade de una persona que enfrenta violencia digital, ¿qué puedo hacer?

  • Escucha con empatía y sin juzgar, ayudale a centrar sus emociones y sentimientos para contenerse y poder tomar mejores decisiones
  • Pregunta primero a la víctima que quiere hacer y respeta sus decisiones.
  • Supervisa, informa, documenta y acompaña conforme te los solicite la persona afectada.
  • Amplifica la publicación original con mensajes constructivos y respetuosos.
  • Reúne a la comunidad de apoyo o busca una ya existente.

Desde Vita Queremos romper dependencias, generar posibilidades y crear resiliencia nutriéndonos entre los distintos movimientos que trabajan para construir un mejor futuro para todes”, según mencionamos en el Panel “Seguridad Digital, Autodefensa y Resistencias”.  

Estamos contigo.

Manejo de crisis emocional, aprendizaje de VitaFest

El cuerpo no entiende de conceptos, entiende de sensaciones”, César Montesano


En nuestro VitaFest, el 5 de junio de 2022, el psicoterapeuta César Montesano habló de acciones para el autoapoyo en su taller. Te compartimos los aprendizajes:

¿Qué es una crisis emocional? 

Es ese momento en el que algo llega a tu vida y sientes que no puedes manejar esa situación. Hay algo que está sucediendo que ya no puedes postergar, y quizás puedes invertir mucha energía para rechazar la crisis y mantenerla alejada de ti.

La crisis implica que hay que empezar a diseñar nuevas maneras para enfrentar las circunstancias y los cambios. 

Es ese momento en el que algo llega a tu vida y sientes que no lo puedes manejar. Implica empezar a diseñar nuevas maneras para enfrentar las circunstancias.

¿Cómo manejar una crisis emocional?

Según César Montesano, hay tres aspectos importantes para manejar las crisis: 

1- Comprende el difícil proceso de aceptación de la crisis emocional: A veces resulta difícil notar que algo está sucediendo. Hay diversas maneras de negar la información de lo que está pasando, en un intento de rechazar la crisis. 

Puedes preguntarte…
 ¿Cuáles son las maneras en las que trato de evitar la crisis? 
¿Cómo te catalogas?
¿Cómo te etiquetas a ti misme? 

2- La actitud positiva/propositiva: La actitud positiva implica reconocer que hoy tienes ciertas herramientas adquiridas con la certeza de que te acompañarán a transitar la crisis. Además, a partir de esta crisis incorporas nuevas herramientas para lo que sigue. Significa poner atención no tanto en la crisis, sino en las herramientas que se generan en el proceso. 

3- Paciencia dirigida:  Por momentos se puede tratar de acelerar el paso para llegar al final de la crisis. Es importante trabajar en la paciencia dirigida para atravesarla a tu tiempo. Entiendes que está doliendo, que no está siendo cómodo, que hay una desestructura latente, pero puedes ser amable contigo y acompañarte a ti misme en este camino.

Hablar de paciencia implica reconocer que “Esto es lo que me está pasando en este momento”. Aceptar el proceso de la cuerpa, de las emociones, de los sentimientos, y construir elementos que te ayuden a mitigar la crisis. El propósito es sostenerte mientras estás viviendo la crisis.

4- Evita las etiquetas: En cada una de las etiquetas que aparecen, se está manifestando la crisis.

Puedes preguntarte…
¿Qué podría hacer para, en lugar de etiquetarme, hablarme con empatía? 

La cuerpa se va cargando de energía cuando dejamos de ponernos etiquetas.  En el momento en el que nos damos cuenta de cómo estamos, empiezan a surgir mecanismos de autoapoyo naturales para equilibrar esa sensación. Reconocer la crisis implica eliminar las etiquetas.

Mi organismo, mi cuerpa, merece decir: hasta aquí

5- Sé amable contigo: En muchos momentos se puede confundir la fuerza interna con la autoexigencia. Es ahí donde se pierde la capacidad de cuidado personal.  Ser amable contigo misme se trata de no confundir la fortaleza con la autoexigencia. 

Puedes preguntarte…
¿Cuándo me he dado cuenta de que ya no tengo tiempo para hacer esas cosas que me generan placer? 
¿Cuántas veces te dijiste “no es momento ahora”, “ya no me da tiempo”?

La autoexigencia se convierte en aquello que dirige el día a día y desgasta el organismo. La culpa es parte de la autoexigencia. 

Las crisis van a llegar, pero entre más te permitas que surjan en el momento y menos las contengas, va a ser más fácil atravesarlas. 

Recuerda que no estás sola ni sole. Aquí estamos contigo.

Aquí puedes ver el taller completo de “Manejo de Crisis Emocional”

Post: L.M.R

Las crisis van a llegar, pero entre más te permitas que surjan en el momento y menos las contengas, va a ser más fácil atravesarlas. No estás sola ni sole.

¿Cuándo y cómo pedir ayuda?

Pedir ayuda es un acto de valentía, gracias por llegar hasta aquí.

Durante los momentos de estrés o cambios en nuestra vida es común experimentar un gran número de emociones, muchas veces de forma simultánea, como el miedo, tristeza, ansiedad, enojo, entre otras. Todas las personas respondemos y reconocemos nuestras emociones de formas distintas y todas son reales y válidas.

¿Cuándo y cómo pedir ayuda? Pedir ayuda es un acto de valentía.

Las razones para pedir ayuda pueden ser diversas. A veces creemos que sólo se pide ayuda cuando experimentamos algún tipo de crisis. Sin embargo, un pequeño sentimiento o un pensamiento persistente en el fondo de nuestra mente nos puede hacer sentir preocupación e inquietud.

Las señales para buscar ayuda a veces son muy visibles y otras no. Solemos sentir que algo no encaja o nos sentimos incómodes y estas señales son suficientes para buscar apoyo. 

La creencia popular nos dice que sólo debemos buscar ayuda cuando todo está descontrolado o sentimos un colapso pero, desde Vita Activa, pensamos lo contrario: buscar ayuda cuando detectamos pequeñas señales de que algo no anda bien puede ser una buena medida preventiva para nuestra salud mental.

Puede evitar que nuestros sentimientos nos sobrepasen y tomen control sobre nosotres, llevándonos a tomar decisiones que, tal vez en otras circunstancias, no hubiéramos tomado ni volveríamos a tomar. 

Ilustración en donde aparece el texto: Pedir ayuda puede evitar que nuestros sentimientos nos sobrepasen y tomen control sobre nosotres.

Para reconocer las emociones que nos inquietan es importante escuchar a nuestra mente y cuerpo. Aunque a muchas personas les cuesta pedir ayuda porque esto exige que mostremos nuestro lado vulnerable, en realidad se necesita mucha fortaleza para hacerlo.

La sociedad capitalista nos hace creer que deberíamos ser capaces de hacer todo soles, que somos una molestia o hacemos perder el tiempo a otres cuando pedimos ayuda. Sin embargo, nadie se salva sole y contar con un grupo de apoyo siempre nos hará más fuertes, conscientes de que hay alguien más escuchándonos.

¿Cómo podemos sentirnos cómodes cuando pedimos ayuda?

  • Muchas veces no pedimos ayuda porque sentimos culpa. Intenta identificar de dónde vienen esos sentimientos.
  • Recuerda las situaciones donde pediste ayuda y te sentiste bien. 
  • Puede ser de mucha ayuda preparar lo que sentimos o lo que queremos decir. Podemos escribirlo en un papel, en un cuaderno o en algún otro lugar. 
  • También puedes intentar recordar cómo te sentiste la vez que alguien queride te pidió ayuda. ¿Acaso no es una muestra de cariño haber confiado en ti?
  • Si después de buscar ayuda detectas pensamientos negativos (por ejemplo, puedes creer que te están juzgando), respira y cambia la narrativa por afirmaciones como: ‘Me alegro de haber contado lo que me pasa, porque ahora no estoy sola con esto’. 

Vita Activa es un espacio seguro, nosotras no vamos a juzgar tu historia. Nuestro objetivo es acompañarte a encontrar tu resiliencia. Honramos a las compañeres que confían en sus sentimientos y comparten sus experiencias con nosotras porque, de hecho, pedir ayuda es un acto de valentía.

Post: L.M.R

La trampa del éxito

Post por: NM

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora, conmemorado el 8 de Marzo de cada año, nos invita a reflexionar en torno a nuestro papel en los espacios laborales. En Vita Activa, conjugamos ese rol con nuestra salud mental, para hackear las violencias y compartir consejos para cuidarnos en colectivo. #Noestamossolas.

Cada nuevo espacio que ocupamos en la historia como mujeres e identidades LGBTIQ+, llegó con mandatos basados en el género.

Si yo no puedo con todo entonces Sony un fracaso, me pregunto. Para nada. Nadie puede con todo y nadie parte del mismo lugar

El trabajo no fue la excepción, que además se sumó a  las tareas domésticas y de cuidados, históricamente feminizadas por la división sexual del trabajo. Poco después, se añadieron también las horas de estudio en la escuela y la universidad, cuando las compañeras de la primera ola lograron uno de sus objetivos principales.

Estos lugares de intervención se fueron ampliando para nosotras, y también acumulando. En los primeros siglos del capitalismo, se incorporó la noción del éxito al trabajo, que moldeó esta actividad que tendría que ver en principio con la subsistencia, hasta acercarlo al desarrollo personal.

¿Qué significa realmente el éxito y para qué sirve?

Al preguntarle a cualquier persona del mundo, probablemente la respuesta sería distinta. Parece que el éxito tiene un significado personal para cada quien, dependiendo de su contexto, deseos y necesidades. Sin embargo, su raíz del latín habla de “avance” y también de “llegada”. ¿Llegar?, ¿a dónde?

Sea cual sea el punto de llegada, la meritocracia capacitista unifica la receta: esfuerzo, título universitario, esfuerzo, familia feliz, esfuerzo, trabajo ideal, esfuerzo, cuerpo hegemónico. El éxito es la recompensa del esfuerzo, independientemente del contexto, género u origen, porque según la lógica capitalista: en la libertad del libre mercado, toda persona libre puede alcanzar el éxito.

En el siglo XXI, el modelo de éxito occidental es una mujer jóven, universitaria o profesional, jefa o trabajadora destacada, involucrada en política y en la sociedad, madre comprometida, ama de casa ejemplar y, por supuesto, flaca, espléndida, maquillada y con una sonrisa fresca. Todo junto, claro, porque citando al filósofo y ensayista surcoreano Byung Chul-Han, el verbo “poder” (poder hacerlo todo) es el que rige la sociedad actual, y ya no el “deber”.

La angustia que genera el “no poder”, bajo completa responsabilidad individual y sin asumir que el sistema no está preparado para que todes puedan, es general a la humanidad. Sin embargo, para las mujeres y personas LGBTIQ+, esta “presión por el rendimiento” de la que habla Byung Chul-Han, es mayor: se espera más de nosotras en cada uno de los ámbitos que ocupamos, con menos tiempo y pausas. Esta combinación nos hace más propensas a desarrollar estrés crónico y a alejarnos del ideal del éxito.

¿Cómo afecta esto nuestra salud mental?

Imaginemos esta escena. Una mujer friega el suelo de la casa que alquila, mientras sostiene a une bebé en sus brazos. De fondo se oye un Zoom laboral que exige su atención y también el televisor prendido, que observan madre e hije. Allí, una mujer protagoniza una publicidad de tampones o toallitas, donde se la ve haciendo múltiples tareas, para luego mirar a cámara y decir: “Yo puedo con todo, ¿y tú?”.

No, yo no puedo con todo. Entonces, ¿soy un fracaso? La angustia que sienten las mujeres y personas LGBTIQ+ al no poder alcanzar los estándares inalcanzables y capacitistas es un problema político, que puede manifestarse en depresión, ansiedad y otros síntomas para exteriorizar lo que todes sabemos: nadie puede con todo y nadie parte del mismo lugar.

No sólo el llamado “fracaso” produce estos efectos porque, de hecho, en la sociedad del éxito, llegar puede ser tan decepcionante como no hacerlo. Quienes alcanzan ese objetivo que creían la victoria, que puede ser un trabajo, una casa, una relación, entre otros múltiples hechos según el contexto cultural, encuentran que lo que sigue es más explotación. Y eso puede desgastar incluso lo que nos gusta hacer, o lo que nos hace sentir bien.

Recuerda que eres parte de un colectivo que lucha por definir su éxito desde toda su diversidad. No estás sola.

El éxito, al final, parece ser no sucumbir a la trampa del éxito. Algunas preguntas y tips para deconstruir el éxito pueden ser:

  • ¡Ejerce resistencia con una siesta! Si el objetivo del capitalismo es que las personas produzcamos hasta vaciarnos y luego desecharnos, entonces la resistencia puede ser llevar nuestras tareas de producción junto con descansos y vacíos que nos permitan recuperarnos. 
  • Atrévete a cuestionar el mandato de éxito en tu contexto. Si quitamos el punto de llegada y, en su lugar, le damos un sentido de “camino” a esta palabra, pregúntate: ¿qué guía tus pasos?, ¿cómo caminas este camino?
  • Confía en tu proceso. En contraste con el intento homologador y capacitista del sistema, nuestro proceso personal para asimilar y encontrar nuestro punto de intervención en la realidad demuestra que cada persona es un mundo. 
  • Define tus propias categorías de bienestar. Encontrar nuestras necesidades para estar bien es una etapa clave al reconocernos, y es allí donde encontraremos el punto de llegada. No hay una receta universal: para cada quien, lo que necesita.
  • Apóyate en tus compañeras. Contrario al mandato individualista, cada vez está más claro que ninguna persona se salva sola. En las buenas y en las malas, recuerda que eres parte de un colectivo, que enfrenta esta misma problemática desde toda su diversidad. No estás sola.

Referencias:

Chul-Han Byung, La sociedad del cansancio, Herder, Barcelona, (2012).

El Burnout, ¿por qué afecta más a las mujeres?

Post: LMR

“Si alguna vez te has preocupado por no hacer lo suficiente y al mismo tiempo te has sentido demasiado exigido, eres un ser humano. Si alguna vez has sentido esos síntomas contradictorios del agotamiento y también has sentido que se te prohíbe reconocerlo, probablemente seas una mujer”,  Emily y Amelia Nagoski

Emily y Amelia Nagoski (hermanas gemelas) son dos investigadoras feministas que estudian el burnout (el síndrome del cansancio extremo) y cómo afecta en mayor proporción y de forma diferenciada a las mujeres. Ellas mencionan que la sociedad capitalista y patriarcal en la que vivimos es especialmente dura con las mujeres, de quienes se espera que den, den y den, sin pedir nunca un descanso, con una sonrisa y manteniendo la calma: estándares imposibles de cumplir. La brecha entre lo que hacen las mujeres y lo que la sociedad espera que sean las mujeres es una de las principales causas de agotamiento, esta diferencia genera que  las mujeres sientan constantemente que no son lo suficientemente buenas.

Definido como agotamiento emocional, despersonalización y disminución de la sensación de logro.

Las Nagoski plantean que existe una suposición profundamente incrustada y tácita de que las mujeres deben darlo todo, cada momento de su vida y toda su energía, al cuidado de los demás, esta suposición ve al  “autocuidado” como algo egoísta porque utiliza los recursos personales de las mujeres para promover su bienestar en lugar de usar estos recursos en el cuidado del otro.

Emily Nagoski en su blog contradice otras posturas que creen que el agotamiento extremo o burnout, no tiene solución, ella menciona que esta creencia  es un síntoma de agotamiento, ya que la definición del burnout está formada por el agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución de la sensación de logro. Esta última es la razón por la que las personas quemadas sienten que nada de lo que hacen puede marcar la diferencia.

La cura no es la revolución, porque el capitalismo no es un enemigo externo que debamos derrotar y conquistar; no es un virus para nuestro sistema inmunológico colectivo. El capitalismo somos nosotras. Es una enfermedad autoinmune: nuestro propio cuerpo social se ataca a sí mismo”, Emily Nagoski 

En ese sentido, el autocuidado puede tratar algunos de los síntomas del agotamiento, pero no puede curar la enfermedad en sí. Si no es el autocuidado individual, ¿cómo tratamos una enfermedad autoinmune?

La enfermedad del burnout se aborda desde la cuerpa, aprendiendo a no tratar a nuestras partes como el enemigo.

La respuesta a esta pregunta para Emily Nagoski es que para curar la enfermedad del burnout; tenemos que ayudar al cuerpo a aprender a no tratar partes de sí mismo como el enemigo. Para ella la cura del agotamiento no puede ser una fantasía de revolución, ni el autocuidado. La respuesta es simplemente el cuidado como una acción constante; que se refleja cuando todes nosotres nos volvamos hacia les demás con amabilidad y compasión. Cuando vemos el cansancio y el agobio de les demás y les ofrecemos apoyo sin juzgarles, cuando nos damos cuenta de nuestra propia sensación de insuficiencia y nos permitimos que las demás personas sean testigos de ella y nos expresen su amor. 

La “cura” consiste en que cada une de nosotres se niegue a dejar que las fuerzas de la opresión racista, sexista y capitalista nos impidan amar al máximo a los demás. 

En el libro “Burnout: el secreto para desbloquear el ciclo de estrés”, Emily y Amelia Nagoski plantean algunos consejos prácticos para enfrentar el burnout, aquí algunas ideas qué comparten: 

  • Cuando te sientas agotada y abrumada, lo más probable es que lo que necesites sea descansar. No siempre puedes conseguirlo, pero es importante darse cuenta de que el problema no es que tu cuerpo o tu mente estén “fallando”, sino que están hambrientos de descanso. Explora tu entorno en busca de estrategias para añadir un poco más de descanso a tu vida, y pide ayuda.
  • Escucha a tu cuerpo. Aprende qué señales envía cuando está en apuros. Cuando envíe esas señales, confía en él y dale lo que necesita. Esa necesidad suele ser alguna forma de movimiento corporal, conexión amorosa, descanso o autoexpresión creativa.
  • Las mujeres no necesitan más herramientas de productividad, no necesitan más “valor”, necesitan más apoyo. 
  • Resiste el mensaje de que las mujeres tienen que “ser buenas, fuertes y educadas” todo el tiempo, recuerda que somos humanas. 
  • Ve los retos como momentos en los que puedes crecer y aprender. La idea es redefinir el éxito en tus propios términos. 
  • Establece objetivos específicos y personales que sean medibles, estén bajo tu control, sean agradables y puedas alcanzarlos rápidamente. Esto te ayudará a recordar tu propia definición de éxito.
  • Lucha contra la impotencia haciendo algo, lo que puedas. Grita. Camina. Baila. Convierte tu dolor en arte. Organiza tus libros. Demuéstrate a ti misma que eres competente y capaz.
  • Conéctate con personas que te entienden y comprendan los problemas que enfrentas.  

Referencias:  Nagoski, Emily, Burnout: You Don’t Have to Wait for the Revolution, to Feel Better.

Acompañamiento psicosocial y justicia transformativa

Blog escrito por AK, a quién agradecemos enormemente su apoyo, solidaridad y conocimientos.

En América Latina, el poder que tenemos todas las personas para transformar entornos, contextos y núcleos sociales violentos, discriminatorios o (re)victimizantes se ve coartado por los contextos de impunidad, obstáculos en el acceso a la justicia y apatía instauradas en la sociedad civil de forma amplia.

Vivimos en contextos marcados por la normalización de distintas violencias que inciden en la forma en nos desarrollarnos en el mundo. Estos contextos moldean la manera en que participamos en la sociedad,  incluso pueden limitar las posibilidades para aprender, explorar, disfrutar y conocer(nos). 

Abre posibilidades de transformación de espacios que reproducen y sostienen violencias mediante la reivindicación de la diversidad con dignidad con memoria y participación activa.

¿Qué es el acompañamiento psicosocial?

El acompañamiento psicosocial es una propuesta que, en la búsqueda de justicia, también abre posibilidades a la transformación de los entramados sociales que reproducen y sostienen las violencias, la reivindicación de la diversidad con dignidad, con memoria y la participación activa. Es decir, es una herramienta que nos permite construir una justicia empática y sanadora.

De manera amplia, el acompañamiento psicosocial nutre las posibilidades colectivas para identificar, recuperar y construir proyectos de vida en torno a la dignidad y la justicia. Al ser una aplicación práctica del enfoque psicosocial en la intervención de situaciones donde se manifiesta la violencia sociopolítica, el acompañamiento psicosocial permite identificar y atender los complejos matices de las realidades que las personas atravesamos; con el fin de transitar al desarrollo de respuestas creadas por las personas directamente afectadas: para resignificar, reparar y sanar los impactos que esas violencias han traído en sus vidas y en el desarrollo de sus comunidades.

¿Por qué recurrir al acompañamiento psicosocial?

La intención de autonomía y agencia  que está implícita en las herramientas de análisis y construcción colectiva que ofrece este acompañamiento, permite generar posibilidades de transformación. Estas herramientas reivindican la voluntad de supervivencia, resiliencia y la dignidad de las personas que buscan acceso a la justicia y el respeto de sus derechos humanos.

El trabajo de iniciativas que atienden distintas manifestaciones de la violencia de género (más allá de los entornos digitales) y espacios de apoyo solidario que han logrado trascender las barreras de lo físico por medio de las tecnologías,

– Da testimonio de otras posibilidades para incidir activamente en la transformación de los contextos que habitamos.

– Derriba la ingenuidad del asistencialismo y provoca una empatía consciente, crítica y comprometida.

– Crea rutas hacia el acceso a la justicia, en la manera en la que permite construir posibilidades de autonomía para quienes se nutren de estas propuestas.

– Reconoce la manera en que la acción transformativa y el acompañamiento psicosocial promueven el apoyo mutuo. 

El acompañamiento psicosocial es un espacio en el que cultivamos la potencia de transformación y el poder que todas tenemos para construir sociedades más justas, más diversas, más participativas, libres de violencia.

Sociedades más justas, libres de violencia

Es importante reconocer- que en múltiples sentidos- las personas y colectividades también somos “nodos” de grandes y ancestrales redes sociales a través de las cuales compartimos, construimos y recibimos información, recursos, consejos, conocimiento, estrategias y herramientas para construir otros futuros posibles. Es aquí donde también cultivamos la potencia de transformación y el poder que todæs tenemos para construir sociedades más justas, más diversas, más participativas y más libres (sí, ¡también libres de violencia!).

Los esfuerzos de distintas iniciativas que buscan ofrecer acompañamiento a personas que enfrentan situaciones de violencia son fruto de años de trabajo, construcción de confianza, diseño e intercambio de metodologías y complicidad entre distintas trayectorias de vida que se han encontrado para consolidar plataformas sociales sobre las cuales podemos acceder a otra forma de entender la justicia.

Algunas iniciativas que promueven el acompañamiento entre la sociedad civil desde América Latina son:

Referencias:

Aluna Acompañamiento Psicosocial A.C., Valoración del riesgo en la defensa de ddhh. Guía metodológica desde el enfoque psicosocial, Noviembre 2021. [Texto consultado en diciembre 2021]

Espacios seguros online

Hemos desarrollado una sensación permanente de lucha, nos ponemos alerta como mecanismo de protección; y no es por demás, el último año hemos sobrevivido a mucho: nos hemos enfrentado a la discriminación, a las violencias, a los duelos, al temor y a las enfermedades propias y de otras. Esto nos llevó a un desgaste físico y emocional – en la cuerpa analógica y en la digital. 

Espacios seguros online. Es muy importante que volvamos a aprender el arte de descansar y relajarnos...nos permite aclarar nuestras mentes, enfocarnos y encontrar soluciones creativas a los problemas. Cita de Thich That Hahn

¿Cómo puedo calmar la sensación de alerta que me desgasta? 

  • Identificar -o construir – espacios seguros. Los espacios seguros son entornos positivos que nos permiten sentirnos protegidas de los peligros, además, nos permite desarrollarnos, crecer y pedir apoyo. 

Los espacios seguros se caracterizan por la diversidad, ser inclusivos y no violentos. El cuidado y la ternura hacia nosotras mismas se vuelven parte esencial y nos permiten recuperar fuerzas para enfrentar las interacciones en estos espacios donde la alerta es necesaria.

 ¿Cómo podemos construir espacios seguros online? 

  • Crear espacios seguros empieza por el autocuidado digital, por ejemplo, tomar tiempo para escucharte a ti y tu cuerpa.
  • Reflexionar sobre el contenido que estás consumiendo o los espacios donde te encuentras con otres, participando e intercambiando información.
  • Sentir ansiedad ante una notificación, mensaje o fotografía es una señal oportuna para limpiar nuestro espacio de lo que nos haga tener sentimientos o sensaciones negativas. 
  • Ampliar nuestros círculos de contactos, diversificar las voces que escuchamos y rodearnos de personas y grupas que que nos hacen bien
  • Muchas personas enfrentamos violencias, buscamos y necesitamos espacios seguros. Aunque el tamaño de Internet pueda hacernos sentir solas, aisladas, como las únicas personas que viven violencias, no lo somos. ¡No estamos solas!
  • Respetar mis propios límites me hace sentir valiosa y escuchada.
  • Respetar mis vivencias, experiencias y narrativas, sin minimizar ni exagerar las reacciones que puedo tener ante estas.
  • Evitar replicar las dinámicas de violencia offline, estableciendo acuerdos claros sobre el lenguaje que uso en mis redes. Estos acuerdos deben de ser claros en cuanto a lo que entiendo por consentimiento, confidencialidad e intimidad. 
Construyo espacios seguros online para calmar la sensación de alerta que desgasta a nuestra cuerpa digital.

¿Por qué es importante participar en espacios seguros?

Identificar y participar en la construcción de espacios seguros en internet es una forma de reivindicar el espacio virtual desde la ternura, el cuidado y el autocuidado. 

Nos recuerda que tenemos autonomía y poder, devolviéndonos el sentido de pertenencia y dignidad al tomar un papel activo protegiendo nuestra cuerpa digital; nos hace sentir acompañadas y nos recuerda que podemos sentirnos acuerpadas en línea.

Hacer de internet un entorno seguro para todes, empieza recuperando un espacio a la vez.

Generar un espacio laboral seguro

Texto e investigación: LMR

Un espacio laboral seguro es un lugar o entorno en el que nos sentimos comodes al colaborar con nuestras equipas de trabajo; y en el que no nos sentimos castigades o juzgades al compartir nuestros pensamientos o cuando admitimos los errores que hemos cometido. En un espacio seguro fomentamos el sentimiento y la práctica de la pertenencia. 

Pertenecer es el deseo humano innato de ser parte de algo más grande que nosotras...nuestro sentido de pertenencia nunca puede ser mayor a nuestro nivel de autpaceptación. Cita de Brené Brown

Un espacio seguro es aquel en el que podemos ser nosotres auténticamente, autoaceptándonos y apoyándonos para crecer y elevarnos juntes.


¿Cuáles son los beneficios de contar con un espacio seguro en tu trabajo?

  • Reduce el estrés y el agotamiento: cuando las equipas de trabajo se sienten seguras en el trabajo, es más probable que expresen sus inquietudes desde el principio y pidan apoyo, lo que evita que los problemas menores se conviertan en mayores.
  • Fomenta la innovación: lo cual está conectado tanto a la creatividad como a la posibilidad de tomar riesgos y sentirse segure en tu lugar de trabajo.
  • La retroalimentación se hace fácil: en entornos de poca confianza la retroalimentación honesta puede ser difícil.  En los espacios seguros de trabajo, la retroalimentación sucede fácilmente de manera continua, lo que genera mejores resultados en las equipas.

¿Cómo generar un espacio seguro en tu espacio de trabajo?

  • Muestra compromiso con tu equipa de trabajo: Presta atención cuando tu compañere hable, valora sus ideas y opiniones. Practica la escucha activa. Puedes hacer preguntas para asegurarte de que entiendes las ideas u opiniones de la otra persona. Al participar activamente, se crea un entorno en el que la gente siente que está bien hablar. 
  • Evita culpar por los errores: Cuando algo va mal, se tiende buscar a alguien a quién culpar. Pero, para construir y mantener un espacio seguro en el lugar de trabajo, debemos centrarnos en las soluciones. 
  • En lugar de “¿qué ha pasado y por qué?”, pregunta “¿cómo podemos asegurarnos de que esto vaya mejor la próxima vez? Estas preguntas convierten la responsabilidad en un esfuerzo de grupo, en lugar de señalar a una persona por un error.
  • Promueve el diálogo: Las equipas de trabajo están llenas de personas con diferentes orígenes y perspectivas, fomentar el diálogo sobre esas diferencias ayuda a generar un espacio seguro. 
  • Establece una conexión emocional: La conexión emocional es una fuerza motivacional muy poderosa de nuestro cerebro, ayuda a nuestro equipo a sentirse incluidas, apreciadas y seguras. 
Un espacio laboral seguro es aquel en el que podemos ser nosotras auténticamente, auto aceptándonos y apoyándonos para crecer y elevarnos juntes.

Referencias:
Mental health in the workplace. Psychological safety work