En 2023 seguimos construyendo cuidados comunitarios

Post L.M. y N.M.

Este nuevo año en Vita Activa nos trae reflexiones sobre los cuidados comunitarios, su importancia y la forma de aplicarlos en nuestro acompañamiento.

En las conversaciones durante el VitaFest, durante en el Panel ‘Manejo de la Salud Mental’ y el Taller ‘Cuidados comunitarios de  la salud mental’, definimos los cuidados comunitarios como:
“una serie de acciones colectivas enfocadas a mantener y mejorar la salud y el bienestar grupal mediante la construcción en comunidad de un presente y un futuro que beneficia y mejora las condiciones de vida de nuestra comunidad”. 

La atención comunitaria es un enfoque utilizado para que las personas de una comunidad se apoyen entre ellas y así a la comunidad en general. La atención comunitaria se centra en que el bienestar individual está intrínsecamente ligado al bienestar de los demás. Tiene un gran efecto en la salud mental, ya que se entiende el bienestar propio como una extensión del de la comunidad a la que forman parte.

Un aspecto fundamental de la atención comunitaria es el reconocimiento de las desigualdades sistémicas que atraviesan las mujeres y la población LGBTTIQ+, en intersección con la situación de las personas racializadas y/o con discapacidad, entre otras. Esta desigualdad afecta directamente la forma en que se comprende y significa el bienestar de estos grupos y, por tanto, las necesidades y apoyos requeridos para alcanzarla y sostenerla.

La atención comunitaria responde a las desigualdades creando nuevas estructuras de apoyo mutuo proporcionado por les integrantes de una comunidad, según afirma la organización Mental Health America.

“Cuidar de nosotras mismas y de las demás personas se ha convertido en el verdadero desafío del mundo post-pandémico y un verdadero ejercicio de rebeldía”, mencionamos en nuestro Informe “Persistir y resurgir” (2022). Desde este contexto, la salud mental comunitaria tiene un papel importante para enfrentar los efectos del racismo, la marginación, la violencia, los traumas y otros factores sociales.

Los cuidados comunitarios como trinchera reivindican valores y prácticas como la solidaridad, reciprocidad, igualdad y la redistribución equilibrada de las tareas de cuidado. “Lograr materializar esta redistribución en línea y en el espacio físico mejora nuestro bienestar social y no deja a nadie afuera”, agregó el Informe.

La atención comunitaria responde a las desigualdades creando nuevas estructuras de apoyo mutuo proporcionado por les integrantes de una comunidad.

Además, reconocimos que “Solas no podemos sanar y resarcir los daños que las violencias nos generan”. Cuando recurrimos a la comunidad para cuidar de nuestra cuerpa digital y física, nos acompañamos y sostenemos para poder sanar.

Anímate a leer el Informe “Persistir y resurgir” completo

En Vita Activa creemos que el conocimiento y las herramientas de autoapoyo y cuidados comunitarios deberían estar a disposición de todas, todes y todos, por eso te dejamos algunos consejos/recordatorios sobre cuidados comunitarios y salud mental que pueden ayudarte a empezar bien este año:

  • La cuerpa no entiende de conceptos, entiende de sensaciones. Resulta importante tener siempre presentes herramientas que nos ayuden en el manejo de crisis emocionales y que te permitan obtener apoyo, principalmente cuando acabes de sufrir el impacto de una noticia, un accidente o has vivido violencia digital o en la vida análoga a nivel personal o comunitario.
  • Los primeros auxilios psicológicos se refieren a una primera instancia de cuidados que puedes recibir cuando has experimentado una crisis personal o en comunidad. Esta herramienta permite que sea la persona que la recibe quien -desde la autogestión y el acompañamiento sororo- tome sus propias decisiones: sólo tú sabes lo que es mejor para ti.
  • Aplicadas en el momento justo, las conversaciones empáticas pueden reducir los efectos del trauma generado por las crisis en el largo plazo y permitirte retomar el control sobre ti misma y tus acciones.
  • Los primeros auxilios psicológicos no son terapia. En algunos casos, las conversaciones empáticas pueden resultar insuficientes  o inoportunas; es un acto de responsabilidad reconocer cuando necesitamos ayuda profesional y también una muestra de sororidad poner límites amorosos a nuestro acompañamiento cuando este sea el caso.
  • Construir espacios y comunidades en los que reine la empatía y el respeto. Tus relaciones y contexto en momentos de crisis tienen la finalidad de acompañarte y apoyarte para entender lo que te está sucediendo, así como devolverte el control sobre tus acciones y reacciones. No juzgar las vivencias, tomar decisiones autónomas y esperar a decidir cuando estés lista son muestras claras de sororidad.
  • Nos cuidamos al reconocer nuestro derecho a la desconexión, al pausar todo, apagar pantalla, cambiar de espacio. Al encontrarnos físicamente con personas y conectar con lo que nos rodea que no es digital. El autocuidado holístico es un derecho al que debemos aspirar.
  •  La crisis implica que hay que empezar a diseñar nuevas maneras para enfrentar las circunstancias y generar cambios en el presente y el futuro.

Y tú, ¿cómo construyes cuidados comunitarios desde tu espacio?

Persistir y Resurgir – Vita Activa 2022

#PersistirResurgir #VitaActiva

El Informe anual de Vita-Activa.Org 2022, Persistir y Resurgir. Prácticas feministas de cuidados comunitarios, autonomía digital y comunicación sanadora es un recurso para mujeres y personas LGBTTIQ+, periodistas, activistas y defensoras de derechos humanos y libertad de expresión que resume todo lo aprendimos durante el año.

Persistir y Resurgir, refleja el espíritu de fuerza, dignidad y lucha que se hace visible en cada caso de acompañamiento y las ganas de renovación que nos motivan y fortalecen cada día. Seguimos en este camino de acompañamiento y de lucha contra violencias. 

El informe incluye un prólogo escrito por Nicole Martin, Directora Ejecutiva de Vita Activa, un resumen ejecutivo con los datos más importantes del año y una introducción por Lu Ortiz, Co-Fundadora de la organización.

El contenido está dividido en cuatro capítulos: aprendizajes sobre cuidados comunitarios de la salud mental, autonomía digital empática, comunicación sanadora y sobre lo que nos dejó el Vita Fest 2022. Include además una numeralia de nuestros últimos 18 meses de trabajo y unas conclusiones por César Montesano Vázquez.

¿Cuántos casos acompañamos en 2021-2022?

En los últimos 18 meses, acompañamos 225 casos. Compartimos más de 680 horas de conversación en línea con usuarias y grupas de cuidados comunitarios. De estas personas: 90% se identifican como mujeres y 7% como personas no binarias; 40% de nuestras usuarias son periodistas y más del 53% de elles tienen menos de 30 años.

¿De qué países provienen?

Nuestras usuarias provienen de: Argentina, España, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Colombia, Ecuador, EEUU, El Salvador, Guatemala, Honduras, Mexico, Nicaragua, Perú, Rumanía, Uruguay y Venezuela.

¿Por qué acuden las personas a Vita?

Las principales razones por las que las personas usuarias acuden a Vita Activa son el cansancio crónico y el estrés, el acoso en línea y las violencias, la difusión de contenido íntimo sin consentimiento y el acoso y la vigilancia digital.

¿Cómo puedo colaborar con Vita Activa?

Puedes compartir nuestros contenidos en redes sociales TW/IG/FB @VitaActivaOrg, contactarnos para articular, leer nuestro blog y también hacer una donación en nuestra página web.

Conozco a una persona que está experimentando violencia de género en línea, ¿puedo conectarla con Vita Activa?

Claro que si, nuestros servicios son confidenciales, anónimos y gratuitos; nos encuentras en apoyo@vita-activa.org (Español) y support@vita-activa.org (English) | @VitaActivaOrg | +52155-8171-1117 (Whatsapp, Signal, Telegram) | vita-activa.org

Estamos disponibles para preguntas y comentarios: Nicole Martin | nicole@vita-activa.org | +52155-8171-117

Consejos para ser aliade contra la violencia

Post G.S.

En noviembre reflexionamos sobre las violencias hacia las mujeres y niñas y las estrategias para prevenirlas y erradicarlas. Algunes vivimos las violencias en primera persona y otres a través de amistades, seres queridos y personas cercanas. Cuando acompañamos, ¿cómo podemos hacerlo de forma empática y respetuosa?

Nadie debería llevar esta carga sole, ya que juntes somos más fuertes. Nos proponemos buscar formas colectivas de poder enfrentarnos a este sistema opresivo.

Nos proponemos buscar formas colectivas de poder enfrentarnos a este sistema opresivo.

En el ámbito de las luchas por los derechos humanos, el concepto de “aliade” es bastante controversial. Suele usarse de forma despectiva para designar a quienes toman las luchas para visibilizarse a sí mismes y fingir estar realmente en contra de las violencias. 

Reconocemos que estas personas pueden existir, pero también creemos que hay un gran potencial en aliarnos de formas sinceras para intervenir y desterrar todo tipo de violencias estructurales. Necesitamos trabajo comunitario en todos los ámbitos.

En nuestro artículo anterior te contamos sobre los distintos tipos de violencia que se manifiestan de forma integral en la vida cotidiana. Entonces, ¿qué podemos hacer si queremos aliarnos a los movimientos contra la violencia de género y acompañar a quien la esté atravesando?

  • No somos les protagonistas. Si alguien nos cuenta que está viviendo situaciones de violencia de género, debemos recordar que todas las decisiones debe tomarlas quien esté transitando el proceso cuando se sienta liste.
  • Escuchar con empatía y sin juzgar. Salir de situaciones de violencia, o incluso hablar sobre ellas, conlleva una gran valentía. Adquirir las herramientas emocionales y que el contexto ayude no es algo que pueda trabajarse de un día para el otro.
  • Generar un espacio seguro para que la persona pueda centrarse en sus emociones y así evaluar la situación para tomar decisiones más conscientes.
  • Preguntar si la persona está en una situación de urgencia o corre peligro inmediato. Si es así, brindarle contactos de agrupaciones especializadas en violencia y números de emergencia. Si la persona lo necesita, podemos acompañarla a buscar ayuda.
  • Documentar el proceso conforme lo solicite la persona afectada.
  • Recordarle que no está sola y asistirle para reunir a su red de apoyo.
  • Comunícate con Vita Activa. Tanto si eres la persona que atraviesa procesos de violencia, o como aliade, puedes acercarte. Estamos aquí para atravesar contigo lo que necesites.
Hay un gran potencial en aliarnos para reconocer y erradicar las violencias. Trabajemos comunitariamente en todos los ámbitos.

Desde Vita Activa abordamos la violencia desde un enfoque interseccional y brindamos acompañamiento tomando en cuenta que la experta es la persona qué nos está escribiendo y no nosotras.

Signal, Telegram o Whatsapp +521-55 8171 1117

Mes de la eliminación de la violencia contra las mujeres

“No existe la lucha por un solo tema porque no vivimos vidas de un solo tema” (Audre Lorde,1984).

Post L.M.

Comienza el mes de la eliminación de la violencia contra las mujeres
Más en vita-activa.org

Desde 1999 el 25 de noviembre conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Fue un camino largo para llegar a la oficialización de esta fecha: 18 años antes, en Bogota, se celebraba el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, donde se decidió que este día sería elegida para realizar acciones contra la violencia, en memoria del feminicidio de las hermanas Mirabal en 1960.

En el mes de la eliminación de la violencia contra la mujer es importante exponer los distintos tipos de violencias que enfrentamos las mujeres; sin embargo, cuando se habla de violencia es fundamental hablar con perspectiva interseccional. Este término fue acuñado por primera vez por Kimberlé Crenshaw para explicar la opresión de las mujeres negras, cuyas experiencias sólo podían entenderse teniendo en cuenta el efecto aditivo de la discriminación de género y el racismo:

“La interseccionalidad se refiere a formas particulares de opresiones que se entrecruzan, por ejemplo, las intersecciones de raza y género, o de sexualidad y clase social. Los paradigmas interseccionales nos recuerdan que la opresión no puede reducirse a  un tipo fundamental, y que las opresiones trabajan juntas en la producción de injusticia” (Hill Collins, 1990:18).

"La interseccionalidad se refiere a formas particulares de opresiones que se entrecruzan, por ejemplo, las intersecciones de raza y género, o de sexualidad y clase social. (...) las opresiones trabajan juntas en la producción de injusticia". Hill Collins

En la actualidad usamos el término “interseccionalidad” para expresar que las mujeres no somos un grupo homogéneo y las experiencias que vivimos tampoco lo son. Existen una serie de opresiones simultáneas que incluyen, pero no se limitan, a la raza, la clase casta, género, etnia, sexualidad, discapacidad, nacionalidad, estatus migratorio, ubicación geográfica, entre otras. 

Abordar la violencia estructural contra las mujeres con enfoque interseccional es reconocer que todas las opresiones existen simultáneamente, se entrecruzan y se manifiestan en experiencias específicas y concretas de violencia para las mujeres y las niñas. Por ejemplo, las vidas de mujeres afrodescendientes están atravesadas por la combinación del racismo y el machismo, en sus distintas expresiones de violencia. 

En esa línea, existen algunos tipos de violencia contra las mujeres que en los últimos años se ha luchado para qué sean reconocidos como tal: 

  • Violencia digital: Actos de violencia cometidos instigados o agravados, en parte o totalmente, por el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC). 
  • Violencia económica: Restricción del manejo del dinero y los bienes patrimoniales, los cuales son aspectos fundamentales que garantizan su autonomía para la toma de decisiones.
  • Violencia obstétrica: Apropiación del cuerpo y procesos reproductivos de las mujeres por personal de salud, que se expresa en un trato deshumanizador, que trae consigo pérdida de autonomía y de capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad, impactando negativamente en la calidad de vida.
  • Violencia institucional: Actos de las autoridades, funcionarios y funcionarias de una institución pública con el fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y ejerzan sus derechos. 

Desde Vita Activa abordamos la violencia desde un enfoque interseccional y brindamos acompañamiento tomando en cuenta que la experta es la persona qué nos está escribiendo y no nosotras. 

Referencias:

Eso que llaman amor es trabajo no pago

Post G.S.

Seguramente escuchaste alguna vez que lo que hace girar al mundo es el amor. Otres dicen que es el dinero. Por aquí venimos a proponer otra respuesta posible que combina ambos: lo que hace girar al mundo son los trabajos de cuidado.

“Eso que llaman amor es trabajo no pago”, dice una muy difundida consigna feminista. Porque durante la historia romantizamos “el instinto de cuidar” como si viniera implantado en un chip en el cerebro de las mujeres cuando nacemos y, por tanto, viene en forma de una imposición y expectativa. Debemos querer y estar dispuestas a cuidar de otres sin importar las circunstancias.

En esta semana por el Día Mundial de Movilización por los Cuidados, que se conmemora cada 29 de octubre, intentaremos entender de qué va todo esto.

La importancia de los cuidados en la economía mundial

El Día Mundial de Movilización por los Cuidados concientiza sobre la importancia de la economía de los cuidados. Esta comprende;

  • Todo el trabajo de cuidado que se realiza de forma no remunerada en los hogares (limpiar, cocinar, organizar horarios, cuidar de otras personas).
  • El trabajo de cuidados que se realiza de forma remunerada en el mundo laboral, aunque muchas veces sea precarizado (en casas particulares, educación, salud, trabajo social y comunitario). 


Son tareas cruciales e imprescindibles para sostener la vida y el funcionamiento del mundo. Todas las actividades pueden pausar, salvo las tareas de cuidado que sostienen a la sociedad misma.

Todas las personas tenemos el derecho a recibir asistencia y cuidados, pero también a ser remuneradas cuando realizamos esta tarea. El problema es que históricamente las tareas de cuidado fueron asociadas a lo femenino, e invisibilizadas como trabajo. Por lo tanto fueron impuestas obligadamente a las mujeres como parte de su “naturaleza” y deslegitimadas dentro del mercado laboral.

Esto significa que existe una inequitativa redistribución de los cuidados. Las mujeres son las que realizan la mayor parte de los trabajos de cuidados, tanto remunerados como no remunerados, además de desempeñar otras actividades productivas, lo que genera un círculo sin fin de trabajo donde son las cuidadoras quienes suelen carecer de los cuidados que ellas proporcionan a otres. La descalificación de ese trabajo como tal y la responsabilización de las mujeres de su realización, refuerzan la estructura de desigualdad social y de género. Hace que nosotras participemos menos del trabajo remunerado y que además lo hagamos en condiciones más precarias, así como limitar las condiciones y posibilidades para que también participemos de los espacios y debates públicos.

Los trabajos de cuidado hacen girar el mundo. Y son, principalmente, llevados a cabo por mujeres.

Los datos 

La tasa de feminidad de los trabajos de cuidado remunerados va entre el 70 y el 99%, según investigaciones del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), y esto tiene un fuerte impacto en el empleo femenino. Según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo en Argentina, el tiempo que las mujeres dedican al trabajo en todas sus formas es de casi 9 horas por día, en tanto que los varones dedican una hora menos.

Ese mayor tiempo de las mujeres está concentrado en el trabajo no remunerado. Estas destinan casi 6 horas diarias al trabajo no remunerado, mientras que los varones dedican menos de la mitad del tiempo. En el caso del trabajo remunerado, la relación se invierte: los hombres dedican 5 horas diarias y las mujeres menos de 3.

Las mujeres dedican casi 6 horas diarias al trabajo no remunerado, mientras que los varones dedican menos de la mitad del tiempo. Fuente: Encuesta Nacional de Uso del Tiempo - Argentina.

El caso más paradigmático es el de trabajadoras de casas particulares que tienen los salarios más bajos del mercado y altos grados de precariedad e informalidad. Más del 98% de quienes trabajan en este sector son mujeres. Además, más del 77% de las trabajadoras lo hacen en condiciones de informalidad y con muy bajos salarios.

La informalidad deja a las trabajadoras sin acceso a derechos laborales básicos como permisos, vacaciones, aguinaldo y el acceso al sistema de protección social. Quedan expuestas así a sufrir discriminación, acoso y violencia.

¿Por qué repensar la economía de los cuidados?

Invertir en la economía de cuidados puede tener múltiples beneficios sociales: 

  • Permite mejorar las condiciones de trabajo de grandes porciones de la población y los servicios ofrecidos por estas trabajadoras. 
  • Ayuda a reducir la pobreza y fortalecer la autonomía económica de las mujeres, por lo tanto, aminora algunas brechas de género.
  • Reduce las cargas de cuidado que pesan sobre las familias
  • Contribuye a la sostenibilidad de los esfuerzos y la vida misma en comunidad. 

Invertir en la economía de cuidados es invertir en una recuperación económica verdaderamente inclusiva. Es fundamental reconocer los cuidados como trabajos y su aporte al bienestar de las familias, las comunidades y el desarrollo sustentable. 

¿Qué podemos hacer?

  • Redistribuir más equitativamente las tareas del hogar. Podemos armar grillas con tareas precisas para cada miembro de la familia o comunidad, o con horarios rotativos.
  • Delegar y pedir ayuda. Si te ves sobrepasada por las tareas de cuidado, recuerda que tú también tienes derecho a que te cuiden.
  • Apoyar a las trabajadoras del cuidado en sus luchas por mejoras laborales. El Día Mundial de Movilización por los Cuidados es una fecha especial para esto. 
  • Trasladar los cuidados del ámbito privado al espacio público. El Estado debe garantizar servicios públicos universales de calidad, como el derecho a los cuidados y con pleno acceso a toda la población. 

Referencias
– Investigaciones del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA).
Ecofemidata.

Ética del cuidado

“La vida en común es lo que hace posible una vida humana que no se basta nunca a sí misma. Es imposible ser sólo un individuo. Lo dice el cuerpo, el frío, el hambre, la marca del ombligo, nuestra voz con sus acentos”.

Marina Garcés  

Post L.M

La politóloga estadounidense Joan Tronto define al cuidado como “Todo aquello que hacemos para mantener, dar continuidad y reparar nuestro mundo de manera que podamos vivir tan bien como sea posible. Este mundo incluye nuestros cuerpos, nuestros yo-es y nuestro entorno, todo lo cual tratamos de entrelazar en una red compleja que sostiene la vida”.

¿Qué es la ética del cuidado?
El acto político de trasladar los cuidados del ámbito privado al espacio público.

De la ética del cuidado se desprenden relaciones de apoyo y amistad. Las relaciones de amistad a lo largo de la vida proveen un complemento, así como también una alternativa a las restricciones que establece el matrimonio, relaciones de pareja y otros lazos familiares.

Cuidados en red. Ejercemos cuidados para mantener y reparar nuestro mundo, en una red que sostiene la vida.

Las redes feministas desafían los límites de la familia nuclear heterosexual como espacio principal donde se establecen y se estudian las relaciones de cuidados. A su vez, en este tipo de redes se comparten distintas dimensiones de la vida cómo el cuidado emocional, económico, se comparten luchas políticas, alegrías, tristezas, entre otros.

Sin embargo, no hay que confundir el sacrificio con el cuidado. El sacrificio propicia el bienestar de muchos a cargo de una sola persona, y no un cuidado colectivo entre todas las personas participantes de una relación, sea esta familiar, política, laboral, de amistad o sexual. 

En el caso de la lógica del sacrificio en lo doméstico se puede observar que los hombres son los sujetos construídos desde el patriarcado para recibir cuidado, pero no para generarlo; esto es concebido como un privilegio, pues al ser los hombres los sujetos sociales del poder, se desvaloriza el cuidado, hay una negación del valor del cuidado ya que los hombres no lo ejercen y termina por ser invisibilizado y precarizado. Esto decanta en mayor sacrificio de las mujeres.

En el ámbito del activismo y las luchas colectivas, la lógica del sacrificio lleva al deterioro emocional y físico, lo que puede generar, además del evidente impacto directo en el plano personal, afectaciones en las relaciones dentro de los colectivos. 

Ética del cuidado no es sacrificio. El sacrificio propicia el bienestar de muchos a cargo de una sola persona, y no un cuidado colectivo.

Al asociar el cuidado con sacrificio (y no sacarlo del significado patriarcal impuesto) se desvalorizan las capacidades individuales y comunitarias de autogestión y sostenimiento autónomo generando más dependencia en las organizaciones, lo que alimenta los liderazgos verticales. Además, se limitan las posibilidades de redes afectivas expresadas en la ética del cuidado.


¿Cómo podemos poner en práctica la ética del cuidado en nuestro día a día?

  1. Apoya la autonomía de tus compañeras y compañeres cuando toman decisiones que tienen efecto en sus vidas. 
  2. Escucha a las demás personas. Es importante pensar en la labor importante que tiene la palabra y la escucha activa.
  3. Entrena la capacidad de entender tus propias emociones. Así te será cada vez más fácil entender las de los demás. 
  4. Enfócate en comprender al otro/a en vez de juzgarlo/a.
  5. Confía en tu comunidad y en dividirse las tareas de cuidado. El peso del estrés aumenta para las personas que cuidan de otros.
  6. Cuida a quienes te rodean. Sustituye el sentimiento de amenaza por el sentimiento de lo que tú puedes hacer por ti y por los demás. Te sentirás más útil y será reconfortante.
  7. Reconoce tus límites y los de les demás.
  8. Practica el autocuidado: 
    – Ser nuestra prioridad significa proteger nuestra mente y nuestros cuerpos aunque todo el mundo espere lo contrario.
    – Podemos decir no, aunque estemos frente a una gran oportunidad si no nos sentimos en condiciones para hacerlo.

Referencias

La ética del cuidado en los acompañamientos feministas de mujeres que deciden abortar. Reflexiones a partir del diálogo con una colectiva feminista en Mendoza, Argentina
La ética del cuidado como forma de organización política feminista en Costa Rica.

Ecofeminismo y la relación sociedad-naturaleza

Post G.S.

“Hay otros mundos posibles. Pero tenemos que cambiar nuestra forma de mirar, porque eso modifica prácticas”

Paula Nuñez

Desde comienzos de septiembre en Vita venimos hablando del concepto de “matria” y de reivindicar los derechos sobre nuestros cuerpos-territorios. Y una perspectiva que nos invita a revalorizar la corporalidad y la naturaleza es el llamado “Ecofeminismo”. ¿Lo conoces?

El ecofeminismo invita a revalorizar tu corporalidad de interconexión con los seres vivos y la naturaleza.

¿Qué es el ecofeminismo?

“Ecofeminismo” es un término bastante actual para nombrar prácticas que son ancestrales: respetar el vínculo naturaleza-sociedad, poner al centro la interdependencia de la humanidad toda, recordar lo valioso del cuidado colectivo para la supervivencia.

Surge como una corriente organizada en la década de 1970, en Estados Unidos, al calor de las luchas antinucleares. Hoy, desde Latinoamérica, aportamos al ecofeminismo grandes experiencias de organización colectiva en contra del extractivismo y la destrucción de nuestras tierras, contra el exterminio de las poblaciones originarias y de los saberes y valores que construímos a lo largo de nuestra historia.

El Ecofeminismo propone tomar medidas prácticas de conservación del ambiente que se apoyen en el saber tradicional de las mujeres rurales, sustituir el monocultivo industrial por la diversidad de semillas autóctonas, descentralizar y favorecer la participación de los grupos excluidos en la toma de decisiones.

Las opresiones que vivimos las mujeres están estrechamente vinculadas a la opresión y destrucción de la naturaleza. Más en vita-activa.org

¿Cómo se relacionan el feminismo y el ambientalismo?

La filósofa feminista Maristella Svampa explica cómo desde el nacimiento de la modernidad se vinculó el concepto de lo femenino con la naturaleza. Los dualismos de la época marcaron la separación entre mente-cuerpo, razón-espíritu, hombre-mujer, cultura-naturaleza. En esa diferenciación, uno de los términos de la dualidad quedó inferiorizado aún hasta nuestros días.

Desde aquel entonces, y sobre todo a través del discurso científico, todo lo relacionado a lo femenino, la espiritualidad, la corporalidad y la naturaleza, quedó establecido como inferior. Y por lo tanto susceptible de ser conquistado, sometido, destruído a través de la razón y el progreso capitalista. Fue la gran época de colonización de América Latina, y con ella, de nuestros cuerpos-territorios.

Lo que el Ecofeminismo postula entonces es que las opresiones que vivimos las mujeres están estrechamente vinculadas a la opresión y destrucción de la naturaleza. Así, quienes más sufren las consecuencias de la crisis socioambiental que atravesamos son niñeces y cuerpos feminizados.

¿Qué podemos hacer?

Sabemos que la crisis ambiental no se solucionará con acciones individuales, y que nadie se salva sola. Pero si quieres comenzar a integrar la propuesta ecofeminista a tu vida, quizás puedes empezar por aquí:

  • La cuerpa alberga nuestras experiencias, deseos, y miedos más grandes. Escúchala. No ignores sus señales. Las emociones y sus manifestaciones vienen a enseñarnos mucho sobre nosotras.
  • Cuidar, escuchar e intentar comprender a otres son facultades relacionales que todes poseemos, no sólo las mujeres, aunque se nos imponga lo contrario. Intentar recuperar esta perspectiva desde una mirada equitativa global hará que el mundo sea un lugar donde podamos vivir de una forma más justa.
  • Sé consciente de tu huella de carbono y de pequeñas acciones para cuidar la madre tierra. Por ejemplo, conectate con los saberes y productos locales de tu región
  • Si eres parte de alguna organización o institución, contempla la perspectiva ambiental y feminista desde una mirada compleja en tus prácticas.
  • Si eres periodista o te dedicas a la educación, incluye las voces de comunidades rurales e indígenas, relacionadas al cuidado ancestral de la tierra y la naturaleza.

Persistimos juntas

Septiembre comenzó con cambios para Vita Activa. A partir de este mes, Nicole Martin es nuestra nueva Directora Ejecutiva. Su enorme experiencia como periodista, activista, feminista, acompañante empática y líder comunitaria llega a renovar y fortalecer a nuestra querida organización.

Septiembre trae cambios en Vita Activa. Nicole Martin llega para renovar y fortalecer la organización como nuestra nueva Directora Ejecutiva.

La nueva dirección tendrá la responsabilidad de acompañar la tarea de Vita con empatía y sororidad. Continuará la tarea de Lu Ortiz, nuestra co-fundadora, quien se dedicará a ser JSK Fellow en Periodismo en la Universidad de Stanford y apoyará a Vita Activa desde la Junta de Gobierno.

¿Quién es nuestra nueva Directora Ejecutiva? Nicole es periodista feminista, acompañante empática y líder comunitaria. Continuará la tarea de nuestra co-fundadora, Lu Ortiz.

Nicole Martin se dedica a fomentar y acompañar a redes transfeministas en América Latina. Formada con posgrado en Periodismo de Investigación, es cofundadora de la Revista Colibrí y lidera investigaciones colaborativas en la región. Investiga sobre derechos humanos, géneros y cuidados comunitarios.

Los cambios nos fortalecen, las energías nos renuevan. Nuestra organización continuará apoyando a mujeres y personas LGBTIQ+ periodistas, activistas y defensorxs de los derechos de género, del trabajo, de la madre tierra y de la libertad de expresión. Es nuestro propósito feminista hacerlo juntas, unidas en sororidad. Juntas… ¡persistimos!

Amorosamente, Las Vitas.

Los cambios nos fortalecen y renuevan energías. Vita continúa apoyando, resistiendo y acompañando. Persistimos... ¡juntas!

Si quieres contactar a Nicole, puedes hacerlo por Twitter en @nicolemartin_27 y también mediante correo electrónico en nicole@vita-activa.org.

vita-activa.org | @VitaActivaOrg

Cuidar a las personas que cuidan

Post: L.M.  

Como mencionamos en una anterior publicación, durante el VitaFest organizamos una desconferencia en la que les participantes propusieron temas para debatir. El tema del cuidado fue puesto sobre la mesa. A continuación, compartimos algunas reflexiones sobre la conversación del 3 de junio del 2022.

Históricamente el cuidado se ha delegado a las mujeres, no obstante, nos preguntamos: ¿quiénes cuidan a las personas que cuidan? La pandemia comenzó a visibilizar mucho mejor el trabajo no equitativo para quienes somos cuidadoras. Desde que comenzó la crisis sanitaria, las labores de cuidado fueron aumentando. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las mujeres tienen a su cargo el 76,2% de todas las horas del trabajo de cuidado no remunerado (más del triple que los hombres).

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las mujeres tienen a su cargo el 76,2% de todas las horas del trabajo de cuidado no remunerado (más del triple que los hombres).

Muchas mujeres hacen malabares para poder realizar trabajo de cuidado no remunerado, además de ejercer una jornada completa de trabajo. Esta sobrecarga de tareas por realizar deja poco o casi nada de tiempo para el cuidado de la salud mental.

Durante la desconferencia, analizamos las lógicas capitalistas instauradas en la sociedad que impiden o no dan espacio ni importancia al cuidado de la salud mental. De esta conversación recogimos algunas prácticas necesarias para resistir a este problema y generar nuevas dinámicas en las que se pueda poner la salud mental al centro cuando ejercemos tareas de cuidado:

  • Espacios de cuidados de las infancias: es importante que los lugares de trabajo y centros de estudio cuenten con espacios de cuidado para las infancias para que las tareas de cuidado no se interpongan en el crecimiento laboral o académico. 
  • Re-distribución de las tareas: al hacerlo estaremos liberando tiempo para las mujeres; tiempo que puede ser utilizado para generar ingresos económicos, estudio, para el ocio o para lo que las mujeres quieran.
  • Sumar actividades recreativas: tomar aire fresco, salir a caminar para escucharnos a nosotras mismas es una muy buena actividad de autocuidado. 
  • Reflexionar sobre cómo nos cuidamos y como cuidamos al resto: identificar si estamos poniendo límites a las tareas de cuidado que realizamos.
  • Ser pacientes con nuestros procesos: las transformaciones y los procesos de sanación toman tiempo.
  • Intentar separar nuestra propia perspectiva cuando acompañamos a quienes cuidamos: no podemos hacernos cargo de todo. 
  • ¿Mi propio valor solo es ser cuidadora? Claro que no. Podemos buscarnos desde otros lugares. 
  • Establecer límites: no podemos ser heroínas siempre.
¿Cómo se puede poner la salud mental al centro para las personas que cuidan?

Una de las conclusiones de esta conversación fue que desde el activismo feminista podemos revertir el significado de cuidado y recrear un nuevo concepto que tome en cuenta nuestro propio cuidado físico y mental. Finalmente, los estados, la comunidad y las organizaciones sociales también tienen una responsabilidad en generar espacios de cuidado públicos. 

Al concluir la conversación, quedan algunas preguntas por reflexionar: 

¿Cuidamos nosotras de quien nos cuida?
¿Estamos siendo cuidadas por quienes cuidamos?
Al ser cuidadas, ¿cómo reconocemos y agradecemos las labores de cuidado?

Puedes revivir el Vita Fest aquí.

Cansada de no poder estar cansada

Post: G.S.

Durante el VitaFest, experimentamos el formato desconferencia, un espacio donde cualquier participante podía sugerir y votar el tema a debatir. Y entre los tópicos más votados surgió el cansancio como tabú. Allí y en ese momento, mujeres y diversidades descargamos nuestras reflexiones retenidas y silenciadas por tanto tiempo. 

Como activistas, periodistas y como mujeres enfrentamos una sobrecarga de labores y demandas sobre nuestro tiempo y disponibilidad.

¿Por qué me da culpa sentirme cansada? ¿Tengo que poder con todo yo sola? ¿Necesitar descansos me hace menos valiosa? ¿Qué estoy tratando de probar mostrándome invencible e incansable?

Como activistas, como periodistas, como mujeres activas en la sociedad civil y en la agenda de derechos, enfrentamos una sobrecarga de labores y también de demandas sobre nuestro tiempo y disponibilidad. Se nos exige estar en muchos frentes; en el cuidado de la casa, del trabajo, de las relaciones. Y siempre bellas, radiantes, sin chistar.

Nuestra cuerpa es integral y en ocasiones emite muchas alertas, llamados para que paremos. Son los dolores de espalda, el malestar en los pies, la sensibilidad en el estómago, los ojos que lagrimean, la irritabilidad en el humor. Somos nosotras gritando y no nos estamos escuchando. 

Nos auto-convencemos de que no es para tanto y nos sentimos culpables por darnos un momento libre. Nos castigamos por sentir el malestar y presionamos a seguir y seguir, en lugar de descansar. 

Merecemos aprender a poner un freno y dejar de violentar a nuestra cuerpa al ignorarla.

¿Te gustaría al menos intentarlo? Aquí te van algunos tips que logramos reunir entre todas durante la desconferencia en VitaFest:

  • Agenda tiempos “para tí” todos los días. Eso te ayudará a ponerte entre tus prioridades. Pueden ser tiempos para hacer algo concreto que te guste o simplemente “hacer nada” y desconectarte de las obligaciones. 
  • Dedícate momentos para compartir con otres que te hagan sentir querida.
  • ¡Sacude el sedentarismo! Puedes hacer yoga, aprovechar la rutina de cuidado de tus mascotas para salir a caminar, poner la lista de Spotify de Vita y bailar por la casa.
  • Conéctate con el aquí y el ahora. Centrar la atención en las sensaciones y manifestaciones de la cuerpa es un buen entrenamiento para el disfrute. Puedes buscar ejercicios de Mindfulness.
  • Busca apoyo. Si tienes los recursos, puedes iniciar una terapia. También puedes compartirle a alguien que necesitas ayuda, y aprender a delegar tareas. Esto también es una muestra de confianza hacia nuestro entorno.
  • Aplica la higiene del sueño y cuida los ciclos de descanso.
  • Recuerda que si puedes ser dulce y compasiva con otras personas, también puedes ofrecerte eso a ti misma y poner límites. Esto cuenta para familia, amistades y relaciones laborales. No estar las 24 horas del día disponible para el resto es perfectamente sano.
  • Conócete para saber qué tipo de cosas te funcionan a tí. No todas nos relajamos o nos sentimos igual con las mismas cosas. ¡Estas sólo son sugerencias!
Tips de autocuidado contra el cansancio: conócete para saber qué tipo de cosas te funcionan a tí. No todas nos relajamos o nos sentimos igual con las mismas cosas.

Si estás experimentando estrés, trauma, crisis, cansancio crónico y/o violencias de género, contáctanos. No estás sola.

Puedes revivir el Vita Fest aquí.