Generar un espacio laboral seguro

Un espacio laboral seguro es un lugar o entorno en el que nos sentimos comodes al colaborar con nuestras equipas de trabajo; y en el que no nos sentimos castigades o juzgades al compartir nuestros pensamientos o cuando admitimos los errores que hemos cometido. En un espacio seguro fomentamos el sentimiento y la práctica de la pertenencia. 

Un espacio seguro es aquel en el que podemos ser nosotres auténticamente, autoaceptándonos y apoyándonos para crecer y elevarnos juntes.


¿Cuáles son los beneficios de contar con un espacio seguro en tu trabajo?

  • Reduce el estrés y el agotamiento: cuando las equipas de trabajo se sienten seguras en el trabajo, es más probable que expresen sus inquietudes desde el principio y pidan apoyo, lo que evita que los problemas menores se conviertan en mayores.
  • Fomenta la innovación: lo cual está conectado tanto a la creatividad como a la posibilidad de tomar riesgos y sentirse segure en tu lugar de trabajo.
  • La retroalimentación se hace fácil: en entornos de poca confianza la retroalimentación honesta puede ser difícil.  En los espacios seguros de trabajo, la retroalimentación sucede fácilmente de manera continua, lo que genera mejores resultados en las equipas.

¿Cómo generar un espacio seguro en tu espacio de trabajo?

  • Muestra compromiso con tu equipa de trabajo: Presta atención cuando tu compañere hable, valora sus ideas y opiniones. Practica la escucha activa. Puedes hacer preguntas para asegurarte de que entiendes las ideas u opiniones de la otra persona. Al participar activamente, se crea un entorno en el que la gente siente que está bien hablar. 
  • Evita culpar por los errores: Cuando algo va mal, se tiende buscar a alguien a quién culpar. Pero, para construir y mantener un espacio seguro en el lugar de trabajo, debemos centrarnos en las soluciones. 
  • En lugar de “¿qué ha pasado y por qué?”, pregunta “¿cómo podemos asegurarnos de que esto vaya mejor la próxima vez? Estas preguntas convierten la responsabilidad en un esfuerzo de grupo, en lugar de señalar a una persona por un error.
  • Promueve el diálogo: Las equipas de trabajo están llenas de personas con diferentes orígenes y perspectivas, fomentar el diálogo sobre esas diferencias ayuda a generar un espacio seguro. 
  • Establece una conexión emocional: La conexión emocional es una fuerza motivacional muy poderosa de nuestro cerebro, ayuda a nuestro equipo a sentirse incluidas, apreciadas y seguras. 

Referencias:
https://www.psychologytoday.com/us/blog/mental-health-in-the-workplace/202111/psychological-safety-work

Texto e investigación: LM

Mecanismos de reporte en redes sociales

Recuerda siempre iniciar tu proceso de reporte de incidentes y violencias de género en línea en tus redes sociales con empatía, sororidad y mucha paciencia. Lo que muy fácilmente hacen los perpetradores con un clic -subir una foto sin consentimiento, publicar un comentario machista y violento, crear perfiles falsos o difundir rumores y chismes- toma jornadas enteras abordar, mitigar e inclusive resolver.

No olvides nunca que tú eres quién decide sobre tu cuerpa digital y tu cuerpa física.

Acá algunos enlaces para reportar contenidos, comportamientos y acciones violentas en redes sociales; recuerda que puedes cambiar los ajustes de idioma para leer los consejos en español.

Twitter:

https://help.twitter.com/es/safety-and-security#ads-and-data-privacy

Facebook:

https://www.facebook.com/help/263149623790594

Instagram:

https://help.instagram.com/165828726894770?helpref=page_content

WhatsApp:

https://faq.whatsapp.com/21197244/?lang=es

Cómo desindexar información de Google:

https://support.google.com/websearch/troubleshooter/3111061?hl=es-419&ref_topic=3285072

Reportar contenidos en YouTube

https://www.protecciononline.com/como-reportar-contenido-ofensivo-en-youtube/

Gracias AK por los contenidos, el apoyo y tu solidaridad.

Resumen Ejecutivo Informe Anual

Existir 2020 – Resistir 2021: 18 meses de Vita Activa -in English below-


A partir de la pandemia que transformó el mundo, las formas de verlo y de sentirlo, en la línea de ayuda de Vita Activa hemos reforzado acciones en primeros auxilios psicológicos y en salud mental en paralelo al trabajo que realizamos acompañando a personas que enfrentan violencias de género en línea. A dos años y medio de acompañar las cuerpas virtuales y físicas de personas que luchan por la libertad de expresión y contra el patriarcado, presentamos este informe que recopila las experiencias de todes nosotres, acompañantes y usuarias de la línea de ayuda.


En estos 18 meses de Vita Activa, hemos atendido a 150 personas en conversaciones individuales. Nuestras usuarias son provenientes de México, Colombia, Chile, Ecuador, Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos, Argentina, Guatemala, Nicaragua, España, Brasil, Costa Rica, Panamá y Uruguay.


Para nosotras, la incertidumbre económica, política y social que se genera cuando no se sabe para dónde va el mundo, definió mucho de lo que hicimos en este tiempo. Durante todo el 2020, un año marcado por ese sentimiento de desazón, logramos crecer y eso nos sorprendió mucho. En 2021, recibimos a nuevas acompañantes a nuestra Equipa para aumentar el alcance de Vita en más personas y territorios.


Además, lanzamos los grupos de apoyo comunitario Tejiendo Fuerza en los que conversamos cotidianamente con más de 100 personas de Argentina, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Colombia y Bolivia. Los círculos Tejiendo Fuerza apoyan en espacios confidenciales, anónimos y comunitarios a activistas feministas universitarias, ciberfeministas, periodistas y comunicadoras y defensoras de la libertad de expresión con quienes conversamos, compartimos e interactuamos. En estas conversaciones, aprendimos que hay más cosas de lo que pensábamos que están fuera de nuestro control y que debíamos volcar nuestra energía en lo que sí podemos controlar.


El cambio de prioridades también abrió espacios para hacer el trabajo psicológico de cuestionar y reconstruir ideas necesarias para llevar una buena vida. En paralelo, la pandemia destapó una realidad que vivimos las mujeres a diario, la exclusión histórica que generan las labores del cuidado impuestas. También mostró que los hogares de las mujeres en muchos casos no son seguros, cosa que se profundizó y agudizó en línea. Nuestro trabajo acompañando a personas que enfrentan violencias en sus redes sociales y en los espacios digitales reforzó la necesidad de entender que la violencia patriarcal, machista y misógina se sirvió de las redes para amedrentar y maltratar en mayor medida durante los meses más agudos de la pandemia.


El teletrabajo fue un reto desafiante; los días de trabajo interminables, las exigencias laborales y personales de las que pendió toda nuestra valía nos agotaron a todas. Mientras que el tiempo se detenía, las obligaciones laborales y profesionales no pararon, el sistema no se detuvo, las deudas y exigencias solamente crecieron. El estrés y las presiones aumentaron.


La pandemia vino a mostrarnos lo aferradas que están las estructuras explotadoras, patriarcales y misóginas en nuestras vidas. Hace falta mucho esfuerzo para realmente cambiar las cosas y en Vita lo estamos haciendo, de la mano de nuestra comunidad. 


Algunos datos sobre nuestro informe:

  • 80% de nuestras usuarias son mujeres cis-género.
  • 70% de nuestras usuarias tienen entre 18 y 35 años de edad.
  • 30% de nuestras usuarias son periodistas.
  • Las personas que nos contactaron venían de México, Colombia, Chile, Ecuador, Costa Rica, El Salvador , USA, Argentina, Guatemala, Nicaragua, España, Brasil, Costa Rica, Panamá y Uruguay.
  • En temas de Salud Mental, la Ansiedad y Cansancio, Acoso Laboral, Angustia y COVID, Depresión, Pensamientos suicidas, Alcohol, Drogas y Estrés fueron algunos de los temas recurrentes.
  • El Acoso Cibernético, Phishing, Amenazas, Extorsión, Hackeo de cuentas, Sextorsión y Chantaje y la Violencia Sexual Basada en Imágenes y su difusión sin consentimiento fuerona algunos de los casos que acompañamos.

Con confianza en nosotras mismas, mucho orgullo en nuestras habilidades de crecer y salir adelante. Con sentimientos compartidos de autoconfianza, prometemos sinceramente celebrar el AÑO 3 de Vita, ¡por todo lo alto!
De parte de todas nosotras, seguimos siempre a la orden, sororas y no violentas.


La equipa de Vita Activa

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Exist 2020 – Resist 2021: 18 months of Vita Activa

The pandemic transformed the world and the ways in which we see and feel it. As a result of these adverse circumstances, Vita Activa reinforced its services in psychological first aid and mental health in parallel to the work on accompanying people who face gender based violence online. We have stood side by side with the virtual and physical bodies of people who fight for freedom of expression and against patriarchy. Here is our 18 months report; a document that compiles our experiences as responders and companions as well as those of our helpline users.

In these 18 months of Vita Activa, we have served 150 people in individual conversations. Our users are from Mexico, Colombia, Chile, Ecuador, Costa Rica, El Salvador, United States, Argentina, Guatemala, Nicaragua, Spain, Brazil, Costa Rica, Panama and Uruguay.

For us, the economic, political and social uncertainty generated by the world’s uncertainty qualified our actions. Throughout 2020, a year marked by unease, we managed to grow and that surprised us a lot. We welcomed new companions to our Equipa (Team in Spanish) to increase the reach of Vita in people and life experiences.

In addition, we launched the Tejiendo Fuerza community support groups. There we talk daily with more than 100 people from Argentina, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Colombia and Bolivia. The Tejiendo Fuerza circles support in confidential, anonymous and community spaces student feminist activists, cyberfeminists, journalists and communicators and freedom of expression defenders with whom we talk, share and interact. In these conversations, we learned that there were more things than we thought beyond our control and that we should pour our energy and effort into understanding those we could.The change in priorities also opened spaces to work on questioning and reframing those ideas we needed to lead better lives.

In parallel, the pandemic uncovered a reality that women experience daily, the historical exclusion generated by socially imposed care tasks. It also showed that women’s homes are in many cases unsafe, which was deepened and intensified by online threats. Our work accompanying people who face violence in their social networks and in digital spaces reinforced the need to acknowledge that patriarchal, sexist and misogynistic violence used social networks to intimidate and mistreat to a greater extent during the most acute months of the pandemic .

Telecommuting was challenging; endless working days, constant work and personal demands damaged our senses of self worth and the economy also collapsed leaving a lot of primary home earners left to scramble. While time stood still, work and professional obligations did not stop, the system did not stop, debts and demands only grew. The stress and pressures increased.

The pandemic came to show us how embedded exploitative, patriarchal and misogynistic structures are. It takes a lot of effort to really change things and at Vita Activa we are doing it, hand in hand with our community.

Some facts about our work:

  • 80% of our users are cis-gender women.
  • 70% of our users are between 18 and 35 years old.
  • 30% of our users are journalists.
  • The people who contacted us came from Mexico, Colombia, Chile, Ecuador, Costa Rica, El Salvador, USA, Argentina, Guatemala, Nicaragua, Spain, Brazil, Costa Rica, Panama and Uruguay.
  • Mental Health, Anxiety and Tiredness, Workplace Harassment, Anguish and COVID, Depression, Suicidal thoughts, Alcohol, Drugs and Stress were some of the recurring themes.
  • Cyberbullying, Phishing, Threats, Extortion, Account Hacking, Sextortion and Blackmail and Image-Based Sexual Violence and its dissemination without consent were some of the scenarios we supported folks with.
  • And more than 20,000 people visited our blog!

With confidence in ourselves, a lot of pride in our abilities to grow and get ahead. With shared feelings of self-confidence, we sincerely promise to celebrate YEAR 3 of Vita Activa- in style!Thanks for so much,

La equipa de Vita Activa

Ciberfeminismo y Tecnofeminismo*

¿Qué es el ciberfeminismo?  Es un término acuñado en 1994 por la filósofa Sadie Plant, para describir el trabajo de feministas interesadas en teorizar, criticar y explotar internet, el ciberespacio y las tecnologías de medios en general.

Las tecnologías de comunicación e información (o sea internet) no son neutrales, en términos de género, son profundamente masculinas en su configuración y representación. Sin embargo, las tecnologías de comunicación podrían ser una herramienta vital para el desmantelamiento del patriarcado, la pregunta es ¿cómo? 

El ciberfeminismo es una teoría feminista que surgió en la década de los noventa cuando internet comenzaba a redefinir el mundo. Para las ciberfeministas, internet era una plataforma inédita de pensamiento libre con potencial de cambiar la manera en que las mujeres eran percibidas. Sadie Plant y una colectiva de artistas en Australia llamada VNS son las matriarcas de esta teoría que surgió de un breve movimiento artístico y utópico.

Plant, argumenta que las mujeres son naturalmente aptas para usar internet, porque las mujeres e internet son de naturaleza similar, ambas según Plant, “son sistemas no lineales y autorreplicantes que se ocupan de hacer conexiones”. 

Plant planteó que es importante ver las computadoras e internet como lugares para que las mujeres se involucren en nuevas formas de trabajo y juego. Un lugar donde las mujeres se sientan liberadas de las limitaciones tradicionales y sean capaces de experimentar con la identidad y obtener nuevas vías para reclamar poder y autoridad. Su visión del ciberespacio es como un espacio familiar y acogedor para las mujeres, donde pueden y deben aprovechar las oportunidades para avanzar y desafiar la autoridad masculina. 

 El ciberfeminismo sostiene que la tecnología no es neutral en términos de género, sino que es profundamente masculina en su configuración y representación. Esta premisa se encuentra acompañada de una mirada optimista sobre la oportunidad de agenciamiento de las mujeres en las tecnologías de la información y comunicación a través de la participación crítica.  

Las aportaciones ciberfeministas fueron cruciales para restaurar el protagonismo de las mujeres en el desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación. Más de un siglo después que Ada Lovelace escribió en papel los primeros programas para ordenadores (1815), estas mujeres buscaban reclamar su lugar en la tecnología que numerosas otras habían ayudado a crear a través del tiempo pero nunca fueron reconocidas. 

El reconocimiento de la labor de mujeres no fue el único resultado del movimiento. Pues este invitaba a mujeres a que participaran críticamente en el ciberespacio, también a teorizar, criticar y aprovechar la tecnología emergente. 
La relación entre genero y tecnología se comienza a replantear más puntualmente en una teoría posterior conocida como tecnofeminismo. La sociologa Judy Wajcman acuño el termino en un libro donde analiza las distintas maneras en que las tecnologías tienen género, tanto en su diseño como en su utilización.

¿Qué es el tecnofeminismo? El término creado por Judy Wajcman (2004) implica la combinación del feminismo con los estudios sociales de la tecnología. Para las tecnofeministas, la tecnología se constituye como un producto tecnológico, como causa y consecuencia a la vez de las relaciones de género. Judy Wajcman plantea que los avances tecnocientíficos están transformando radicalmente la relación mujer-máquina, analiza las distintas maneras en que las tecnologías tienen género, tanto en su diseño como en su utilización. 

El tecnofeminismo se aproxima a las TIC con más conciencia sobre los viejos y nuevos problemas de discriminación de las mujeres en las tecnologías.  Según Wajcman la desvinculación de las mujeres de la tecnología también supone una desvinculación de los ámbitos de poder.  La investigación tecnofeminista se ha dedicado a analizar el desarrollo de tecnologías concretas en cada una de sus fases y teniendo en cuenta los elementos técnicos y de género que las conforman y que se construyen mutuamente. Así, para el tecnofeminismo, la política feminista y la participación de las mujeres en el diseño de las TIC es esencial.  

*NB: Los ciberfeminismos y tecnofeminismos por sus reclamos y reivindicaciones interseccionales por deconstruir los binarios y las relaciones de poder tecnopatriarcales incluyen a las mujeres y a toda la comunidad LGBTTIQ+. El ciberfeminismo es transciberfeminismo; el tecnofeminismo es tecnotransfeminismo.

Referencias: 

Vergés Bosch, Núria, Teorías Feministas de la Tecnología: Evolución y principales debates, http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/45624/1/Teor%C3%ADas%20Feministas%20de%20la%20Tecnolog%C3%ADa.pdf

El tecnofeminismo” de JUDITH WAJCMAN  https://www.redalyc.org/pdf/2971/297124045011.pdf 

Violencia Digital contra las mujeres https://cdhcm.org.mx/wp-content/uploads/2021/03/InformeViolenciaDigital.pdf

El dilema de sobreacompañar

Cuando nos encontramos con una persona en situación de crisis, pueden activarse ciertos mecanismos que, en vez de acompañar, perjudican. Muchas veces creemos que estamos ayudando pero, en realidad, lo que sucede es que sobreacompañamos. Aunque tengamos las mejores intenciones, el sobreacompañamiento provoca efectos negativos en la  de las acompañantes salud mental y en la de quienes se acercan a nosotras para recibir apoyo.

Para empezar, ¿qué es el sobre acompañamiento? Podría explicarse como una forma de vincularnos con otra persona que, en vez de acompañarles, buscamos rescatarles o resolver sus problemas. Es la acción de imponer las respuestas, sin permitirles explorar las suyas y subestimando su proceso de autorregulación, es decir, la sabiduría que llevan basada en su experiencia y contexto.


En el sentido más adultocrático, sobre acompañar es infantilizar a la persona en crisis, como a un ser inferior que no puede por sí misme. Sin embargo, cuando una persona pide ayuda, hay un indicio de que quiere tomar el camino a sentirse mejor y está en búsqueda de la puerta de la vida. De alguna manera, cuando reconoce que necesita ayuda, esa persona ya tomó sus muletas para caminar y pide que le acompañemos en ese andar. Sin embargo, si hacemos demasiado fuerza por ella, podría desvanecerse y dejar de sostenerse a sí misma.


¿Cómo nos afecta? En realidad, el impulso de solucionar sus problemas puede convertirse, sin quererlo, en el acto de quitarle sus muletas e imponer soluciones que, aunque en nuestra experiencia son válidas, pueden no serlo para les otres. Esta acción no sólo perjudica a la persona que necesita acompañamiento, sino que también pone en riesgo nuestra propia tranquilidad mental y emocional y trae excesiva preocupación.


Entre más grave sea el caso, más fácil es que surja el sobre acompañamiento. Pero en el intento de rescatar, al sobre-acompañar, estamos subestimando a la persona, colocándola en una posición inferior a la persona acompañante y dejando de lado su auto responsabilidad. Desde la perspectiva feminista, en el acompañamiento no hay jerarquía, sino que las personas son iguales en una relación horizontal.


Esa relación horizontal es la que nutre la confianza necesaria para el acompañamiento feminista. Esta confianza “va creciendo como una enredadera con sus formas serpenteantes y sorpresivas, pero firmes. Así también, es una confianza que abraza la autonomía de las mujeres” (La Revuelta, 2018).

Reproducir la horizontalidad en los vínculos es lo que nos permitirá sanar las heridas de forma colectiva, sin reproducir jerarquías. ¿Cómo evitarlo? Por eso, a la hora de acompañar, es útil preguntar “¿Cómo puedo ayudarte?”, en vez de suponer lo que la otra persona necesita. Así es cómo podemos caminar junto a ella por su propio sendero de la vida y no imponerle otro que sienta ajeno y pueda abandonar rápidamente. Ten en cuenta siempre que acompañar no es resolver.

Si sientes el impulso de hacerlo, busca aire hasta volver a la relación horizontal. Confía en la persona y transmítelo, eso aumentará su propia confianza. Esto puede parecer extraño porque, a su manera, en el acompañamiento se ponen a prueba prácticas y ejercicios de solidaridad de un “ser humanas de otra manera que como lo hemos sido hasta ahora” (Laboratorio Nacional Diversidades, 2018).


Escucha con todos los sentidos y, si crees que el caso se ha tornado demasiado grave, haz la pregunta mágica: “¿Crees que eres un peligro para ti misme o para otras personas?”. Confía en la respuesta y, de ser necesario, acompaña a esa persona a buscar ayuda profesional.

No olvides que:

  1. Cuando una persona pide ayuda, ya tiene sus muletas.
  1. Si queremos acompañar, no supongamos. En su lugar, preguntemos.
  1. El acompañamiento acompaña, no soluciona.
  1. Evitemos subestimar a la persona que acompañamos.

Encontrarnos en acompañamiento no sólo es un quehacer feminista, sino que es sostén colectivo, que nos comparte saberes de otras personas y nos hace concientes de la fuerza de la diversidad. Sólo el acompañamiento generoso, solidario y, sobre todo, horizontal, puede profundizar esta fuerza y hacerla flexible y accesible a todo quien la necesite.

Texto: NM

Ilustraciones: PP  

La vida digital es vida real

Se tiende a creer que lo que pasa en Internet o cómo nos relacionamos con los medios digitales carece de realidad, que lo que ahí pasa pertenece al mundo de la ficción. Sin embargo nuestra vida digital y nuestra vida física, son muy difíciles de separar. 

Pasamos gran parte de nuestro día cambiando de pantalla en pantalla, muchas de las actividades de nuestra cotidianidad se realizan a través de Internet, desde comunicarnos con nuestras amigues, familia, trabajo, entretenimiento, pagos de servicios etc, nuestra vida está atravesada por el mundo digital. 


Lo que pasa en la vida digital se relaciona con lo que pasa en nuestra vida física y viceversa, se retroalimentan todo el tiempo. Un ejemplo de esto se puede ver en los efectos de la violencia digital; la diferenciación de la vida real y la vida digital hace creer que los daños de las violencias que suceden en línea son menos graves que las violencias que se cometen en el mundo físico…nada más lejano a la realidad.  

Los daños de la violencia digital son bastante significativos, en la cuerpa, en la vida, en la forma de expresarse y en el ejercicio de nuestros derechos. En la mayoría de los casos, los efectos de estas violencias repercuten en la vida física. 


En ese sentido, si pensamos el autocuidado como parte de nuestra vida física es importante pensar en incluir la dimensión digital, para esto te recomendamos: 

  • Elimina las aplicaciones que no necesitas o de las que deseas tomar un descanso.
  • Elimina fotos o videos qué no te gusten o crees que ya no necesitas. 
  • Asigna un tiempo para eliminar de tus contactos, amigos, seguidores que no conoces o con los que no te sientas cómoda con la idea de qué ven tus fotos o información.  
  • Deja de seguir páginas o perfiles que comparten contenido violento, o que no son de tu agrado. 
  • Desactiva las notificaciones de las aplicaciones para qué no interfieran con tus momentos de tranquilidad. 

¡Tenemos una cuerpa digital que merece ser cuidado con amor!

Abuso, Acoso y Violencia en línea

Las mujeres y la comunidad LGBTTIQ+ tienen más probabilidad de enfrentar abuso, acoso y violencia en línea. El machismo, la discriminación y otras violencias estructurales encontraron otra vía para expresarse, el espacio digital.


Según varias investigaciones en América Latina el acoso, abuso y violencia en Internet tiene efectos significativos en todos los aspectos de la vida de las personas que las enfrentan. La autocensura, el no sentirse segure de brindar su opinión en Internet o callar su voz para denunciar vulneraciones a sus derechos. Estas afectaciones a la libertad de expresión son algunas de las consecuencias claras de las violencias en línea, pues afectan a la participación de mujeres y personas LGBTTIQ+ en la vida pública. 


El abuso, el acoso y la violencia en línea afectan no solo la salud mental sino también la fuente de ingresos económicos de la población que las enfrenta,  en ese sentido, según la UNESCO (2020) de 714 periodistas mujeres encuestadas, 26% mencionó enfrentar impactos psicológicos de la violencia en Internet, el 17% se sintieron más inseguras como resultado de la violencia en línea, 12% recurrió a ayuda psicológica o profesional en general, 11% perdió su trabajo por el cuadro psicológico diagnosticado, 10% encontró afectada su reputación profesional y 4% perdió el trabajo por temor a la violencia física a partir de lo digital. 


En el ámbito político, la violencia ejercida contra votantes mujeres y candidatas en Internet debilita además el ejercicio de derechos fundamentales y libertades democráticas.  Entre algunas de las violencias qué enfrenta este grupo están las campañas de desprestigio (destinadas a desacreditar a la persona atacada) y difusión de información falsa.  


Las violencias en línea representan una continuidad de la violencia que enfrentan las mujeres y personas LGBTTIQ+ fuera de ella y muchos de nuestros países carecen de estrategias de prevención y respuestas concretas frente a este problema.


¿Qué hacer frente este panorama que describimos?

Cuéntanos qué estrategias aplicar para enfrentar los abusos, el acoso y la violencia en línea. Te escuchamos.


Referencias:

https://espaciopublico.ong/wp-content/uploads/2021/07/Informe_Violencia-digital-de-genero-contra-mujeres-en-Venezuela-Jun2021.pdf

https://espaciopublico.ong/violencia-digital-de-genero-contra-las-mujeres-en-venezuela/#.YU3E63vB8

https://www.alsur.lat/sites/default/files/2021-07/Violencia%20Pol%C3%ADtica%20de%20G%C3%A9nero%20en%20Internet%20ES.pdf

https://www.tedic.org/wp-content/uploads/2021/08/Violencia-Digital-TEDIC-WRO-2021-ES-v01.pdf

Investigación: LMR / Ilustraciones: PP

Recuperar la confianza

¿Valgo por mí misma no tengo valor por lo que produzco, lo que aguanto, lo que sacrifico, lo que dejo de hacer para que otres estén bien?

Durante dos semanas Vita Activa hizo un alto para recuperarse, recargar energía y practicar ejercicios de auto-ayuda, auto-cuidado y desintonxicación digital.

¿Por qué lo hacemos?

Porque nuestra valía está relacionada directamente con el poder de detenernos, el poder poner nuestras necesidades en primer plano, el ser nuestra prioridad primero y en poder pensar en cómo comenzar a cambiar nuestro entorno para que todas podamos operar de manera más respetuosa de nuestras necesidades y nuestra salud mental. Tenemos que proteger nuestro cuerpo y nuestras mentes.

Valía o autoestima

La valía y la autoestima son dos términos relacionados que a menudo se usan indistintamente. Tener un sentido de autoestima significa que te valoras a ti misma, y tener un sentido de valía significa que eres digna -a los ojos del entorno en el que te encuentras. Las diferencias entre los dos son tan pequeñas como para que no logremos distinguirlas. La clave está en la palabra dignidad. Todas tenemos, merecemos y podemos derivar nuestro valor de nosotras mismas. Los derechos humanos son los derechos de todas y de todes.

“La autoestima es lo que pensamos, sentimos y creemos sobre nosotras mismas. La autoestima es reconocer ‘Soy más grande que todas esas cosas’. Es un conocimiento profundo de que soy valiose, que soy adorable, necesario para esta vida y de un valor incomprensible”, Dra. Cristina Hibbert(2013).

Autoestima o autoconfianza

La confianza en una misma no es una evaluación general, sino un sentimiento de confianza y competencia en áreas más específicas. Por ejemplo, puedes tener una gran autoestima pero poca confianza en tí misma cuando se trata de deportes extremos, ciertas materias en la escuela o en tu capacidad para hablar un nuevo idioma (Roberts, 2012).

No es necesario tener un alto sentido de autoconfianza en una misma en cada área de la vida; naturalmente, hay algunas cosas en las que simplemente no serás muy buena y otras en las que sobresaldrás. Lo importante es tener confianza en tí misma en las actividades de tu vida que te importan y un alto sentido de autoestima en general por la manera como haces las cosas. 

Repite estas frases cuando sientas que tu autoconfianza necesita un empujoncito:

Yo creo en mi misma;

Soy tan valiosa como otras personas;

Estoy orgullosa de mis logros y acepto mis fracasos;

Me merezco todas las cosas buenas que me pasan. 

Me respeto a mí misma;

Estoy feliz de ser yo.

Te proponemos que estas semanas que vienen realices estos dos ejercicios y que nos cuentes cómo te vas sintiendo en redes FB/TW/IG @VitaActivaOrg o por correo electrónico en apoyo@vita-activa.org

Referencias:

https://positivepsychology.com/self-worth/

Texto: LMR/LOP | Imágenes: PP

Frustración e impotencia

Te compartimos una serie de tips para estos momentos en los cuales por el contexto pandemico, el clima social y la violencia policial nos llevan a sentir que no podemos hacer nada.
1. Recuerda que esto pasará, todo pasará, incluso la ansiedad y el miedo. Para este momento de crisis, respirar nos vuelve a nuestro centro y permite ubicar corporalmente estas sensaciones en nuestra cuerpa. Te damos una serie de meditaciones en nuestro canal de soundcloud. 
2.  No necesitas resolverlo todo. Sólo necesitas convivir con estos sentimientos. Aceptar que no todo lo podemos cambiar al momento, es un proceso diario. Ponernos metas diarias en los distintos escenarios nos ayuda a organizar y centrarnos. Una victoria al día. 
3. Recuerda que esto sólo se resolverá dentro de tí, no fuera de tí. Cuando algo no va bien frecuentemente nuestra primera opción es pensar en “salir al mundo” y “hacer algo” con respecto ello. Sin embargo en este caso, la crisis sólo se resolverá si vas a la raíz del conflicto dentro de ti, no afuera. Para ayudar a otres primero debes estar bien, por eso el autodiagnostico nos ayuda aclarar cómo nos sentimos.
4. No hagas nada hasta que no tengas claro cuál es el siguiente paso para tí. La toma de decisiones en todos estos momentos de tormeta debe estar sopesada por estar seguras al momento de tomar decisiones, es decir, tener un mapeo mental de las posibles consecuencias y panorama a la hora de realizar una acción. 
5.  Atiende a tu cuerpa. En momentos dónde nuestra cuerpa se encuentra con miedo, el respeto y amor por nosotres implica escuchar, atender a las molestias, dolores, buscar formas de consertirnos. 

Fuente: https://harmonia.la/tips/10_tips_para_manejar_los_sentimientos_de_impotencia